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Es un hecho que el tiempo termina por darnos caza, que nuestra piel y huesos pagan el precio de una vida que pasa, independientemente a la forma y métodos que usamos para cuidarla. Es una realidad que lo que más desgasta nuestra salud son las horas que se pasan en el cumplimiento de las tareas dentro del ámbito laboral, tanto si es un trabajo que necesita un constante ejercicio físico como aquellos en los que se pasan horas sentados en la oficina delante de un ordenador.

Las malas posturas, no tener una educación adecuada sobre el tratamiento de cargas, el ritmo acelerado de trabajo, la mala alimentación, etc., son solo alguna de las causas de un deterioro acelerado de nuestro organismo, que debemos evitar en la medida de lo posible.

Es por esto que algunos empresarios están exigiendo buenas condiciones físicas para contratar nuevos empleados. Así mismo, las empresas ofrecen la posibilidad de un seguro médico que otorgue confianza y tranquilidad a sus empleados. Es una tendencia global tener un seguro de salud para empresas para que estas puedan tener un respaldo en caso de accidentes y reducir gastos.

No hay que desdeñar que, además de ser una cuestión de salud, el hecho de que las empresas den a sus empleados un seguro de gastos médicos, adicional al tradicional seguro social, ofrece una serie de beneficios económicos, sociales y de productividad para patrones y empleados de gran valor, sin olvidar el aprecio que los empleados sienten hacia su compañías, por brindarles un servicio de calidad.

Para el empresario es una apuesta segura respecto al rendimiento de sus empleados ,puesto que cualquier enfermedad o accidente ocasiona faltas laborales, por lo tanto, si es atendido a tiempo evita el riesgo de hacerse más grave o crónico. Un seguro de empresa agiliza la consulta médica, con lo que se contribuye a que los empleados se traten a tiempo y puedan reincorporarse más rápido a su trabajo.

Es nuestro deber llegar con fuerza y en buenas condiciones de salud al final del periodo productivo que obliga la ley, para disfrutar de nuestros años de jubilación en plena forma, como una segunda juventud. Debemos retrasar el máximo posible, o evitar si fuera posible, entrar en esa etapa de dependencia que muchos ancianos se ven obligados a afrontar, por invalidez o enfermedad.

Mediante la realización de ejercicios diarios, una buena alimentación y una vida social activa y feliz, nuestra salud tardará más tiempo en quebrarse y disfrutaremos más del tiempo. De este modo, tendremos la oportunidad de saber elegir con conocimiento cuál es el lugar donde el cuidado de mayores en barcelona, o en cualquier lugar de residencia, ofrece estas condiciones de salud y equilibrio que posibiliten la continuidad de los cuidados de tu propia vida.

Con el cuidado de nuestra propia salud, logramos mantener una mente ágil y coherente que nos posibilite la elección del geriátrico por nosotros mismos, en el caso de que decidamos ingresar en uno. Los aspectos fundamentales que nunca se deben obviar son la salubridad, la accesibilidad, el seguimiento del ingresado, la calidad de los profesionales, la atención que se recibe, la formación de los cuidadores, los servicios mínimos con los que cuenta, la dieta y el transporte, los servicios complementarios y de entretenimiento , entre otros. Si cumplen con nuestras expectativas, será un buen lugar de vacaciones por el tiempo que decidamos estar.

Nuestra piel, la más afectada por la edad

Ya sea porque es la parte más expuesta al exterior, con sus cambios de temperatura, o por los efectos de la contaminación, nuestra primera capa protectora, la epidermis, es la que afronta la primera línea de defensa y, por lo tanto, es la que más sufre con el paso del tiempo. Los cambios que ofrece, provocados por el avance de la edad, van desde la aparición de arrugas, cambios en la forma, textura y color de nuestra piel, flacidez, bolsas en los ojos, ojeras hasta la deshidratación, entre otras señales más o menos vistosas.

Los elementos que forman la piel, que van perdiendo sus capacidades estabilizadoras con el inevitable paso del tiempo, son las grasas, el cartílago, los músculos y la elastina. Este último es de vital importancia para que la piel se mantenga tersa y no se produzcan los característicos hoyuelos en nuestros brazos, piernas, abdomen, glúteos…

La piel, como hemos señalado, va perdiendo elasticidad al perder los componentes que la sostienen. Esto ocurre porque deja de producir las sustancias imprescindibles para su mantenimiento, como es la mencionada elastina, pero también el fabuloso colágeno. Con ejercicio diario y comprar colágeno para proporcionárselo a tu organismo, junto a una buena dieta sana y natural, estarás realizando un buen trabajo para la firmeza de tu piel.

La dieta es imprescindible para el buen funcionamiento del cuerpo, esto ya lo sabemos todos, y es que una alimentación en la que abunden los alimentos frescos y naturales, con frutas y hortalizas del tiempo, puede ahorrar muchos problemas para llegar a la tercera edad en buena forma.

Con este tipo de dieta lograremos que la sangre circule con naturalidad para llegar al corazón, evitando enfermedades como el colesterol o las odiadas varices en las piernas. La insuficiencia venosa periférica, conocidas como varices, son dilataciones de las venas que suceden cuando esta circulación es de mala calidad.

Las varices es una enfermedad degenerativa y progresiva que, generalmente, no es grave, pero resulta antiestética y puede causar molestias. En muchos casos, el tratamiento de las varices será paliativo, es decir, servirá para aliviar la sintomatología y evitar o retrasar su progresión. En otros, pueden curarse definitivamente.

En cualquier caso, la combinación de los tratamientos médicos con la crema para varices Venosmil está más que recomendada para unos resultados más eficaces. Venosmil es un medicamento testado cuyo principio activo aumenta el tono de las venas y la resistencia de los capilares. Venosmil para las varices contiene hidrosmina, que protege los vasos sanguíneos y actúa a nivel de los capilares, reduciendo su fragilidad y permeabilidad.

La lucha contra el tiempo es una batalla que, aunque creamos perdida de antemano, no hay que aceptarla así. Hay muchas formas de llegar al ocaso de nuestra vida y hacerlo fuertes y sanos, mentalmente activos y felices, es la verdadera victoria que no se nos ha de escapar y depende exclusivamente de nosotros.

Israel Guerra
Escritor profesional, autor de novela, cuentos y relatos, algunos premiados. Columnista en diversos medios. Creador de contenidos, redactor y copywriter.