
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la implementación de un arancel global del 10% a todas las importaciones, así como gravámenes adicionales para aquellos países que mantienen barreras comerciales y fiscales sobre productos y servicios estadounidenses. Según el mandatario, estas tarifas adicionales equivaldrán a la mitad del arancel que, según los cálculos de la Casa Blanca, aplican esos países a Estados Unidos.
Durante una reciente conferencia en los jardines de la Casa Blanca, Trump presentó una tabla que detalla los aranceles recíprocos. Las tarifas base del 10% comenzarán a aplicarse el 5 de abril, mientras que los gravámenes adicionales entrarán en vigor el 9 de abril.
Impacto en las relaciones comerciales internacionales
En el caso de la Unión Europea, el arancel específico se fijará en un 20%, dado que Trump considera que el IVA europeo incrementa en un 39% el precio de los productos estadounidenses. Para China, se prevé un arancel del 34%, en respuesta a políticas que encarecen los productos norteamericanos en un 67%. Japón y Corea del Sur enfrentarán un gravamen del 25%, mientras que Taiwán será penalizado con un 32%. Por otro lado, el Reino Unido será uno de los menos afectados, con un arancel del 10%.
Es relevante señalar que México y Canadá quedan excluidos de esta nueva lista de aranceles recíprocos, tras haber sido objeto de tarifas generales del 20% y específicas del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio. Además, se les aplicará un gravamen del 25% a los coches importados y a los componentes, que comenzará a regir este jueves.
Por su parte, Rusia, bajo el liderazgo de Vladímir Putin, también se libra de estos aranceles en un contexto de negociaciones con Estados Unidos para intentar poner fin a la guerra en Ucrania. Sin embargo, Ucrania sí se verá afectada por un arancel del 10%. El país que recibirá el gravamen más elevado será Lesotho, con un 50% de tarifa.