
La muerte de Val Kilmer, ocurrida el 1 de abril a la edad de 65 años, ha generado una oleada de reacciones en el mundo del cine, con emotivos homenajes por parte de sus compañeros de trabajo y numerosas retrospectivas sobre su carrera. Desde su icónico papel en Top Gun hasta su actuación en Tombstone, su legado sigue vivo a través de sus memorables interpretaciones. Sin embargo, también han circulado informes contradictorios sobre su estado de salud en sus últimos días.
Un informe de TMZ sostiene que el actor y artista estaba “incapaz de levantarse de la cama durante años antes de su muerte”. Fuentes familiares no identificadas afirmaron que Kilmer estaba “libre de cáncer” tras ser diagnosticado con cáncer de garganta en 2014, someterse a quimioterapia, radioterapia y dos traqueotomías, pero que su “falta de energía” era consecuencia de los tratamientos, lo que lo mantuvo postrado en la cama durante un largo tiempo.
Se reporta que la salud de Kilmer se deterioró gravemente en la semana previa a su fallecimiento, lo que llevó a amigos y familiares a mantener una vigilia a su lado en el hospital. A pesar de esto, también se reveló que estaba programado para asistir al Festival de Cine de Beverly Hills el mismo día de su muerte, un evento que habría marcado su regreso a la alfombra roja. El fundador del festival, Nino Simone, confirmó que se había confirmado su asistencia solo unos días antes de su fallecimiento.
El 2 de abril, Simone expresó su tristeza al compartir que “la noticia de su muerte fue reportada literalmente al mismo tiempo” que se confirmaba su asistencia al evento. Kilmer falleció a causa de una neumonía, según anunció su hija, Mercedes, quien indicó que estaba rodeado de familiares y amigos en sus últimos momentos.
A lo largo de su vida, Kilmer enfrentó numerosas batallas de salud, especialmente después de su diagnóstico de cáncer. En un documental de 2021 sobre su vida, titulado Val, habló sobre sus luchas después del cáncer, que afectaron su voz y lo llevaron a comunicarse a través de un dispositivo especial. La película, que fue narrada por su hijo, Jack, ofreció una mirada íntima a su vida y su carrera.
Kilmer también publicó una autobiografía en 2020, I’m Your Huckleberry: A Memoir, donde detalló su trayectoria profesional y sus problemas de salud. Aunque había planes para que asistiera a eventos recientes, su última aparición pública registrada fue en 2019, y desde entonces no había asistido a premieres, incluyendo la de su propio documental.
A pesar de su ausencia en los estrenos y eventos de prensa, su cuenta de Instagram se mantuvo activa, mostrando sus obras de arte y momentos de su vida. Su estado de salud había sido un tema de conversación constante, y sus hijos compartieron actualizaciones indicando que estaba “recuperándose”, aunque el proceso era arduo y difícil.
Kilmer, quien se identificó como un cristiano científico, había tomado decisiones en su tratamiento que iban en contra de sus creencias religiosas, a petición de sus hijos. A lo largo de su vida, expresó que no creía en la muerte, afirmando que “hay que no verlo como una pérdida”. Su vida estuvo marcada por un fuerte sentido de espiritualidad y una profunda conexión con su familia, aunque también enfrentó la soledad a lo largo de los años.
A pesar de los retos que enfrentó, Val Kilmer dejó una huella imborrable en el cine y en la vida de quienes lo conocieron, siendo recordado no solo por su talento actoral, sino también por su resiliencia frente a las adversidades.