
El reciente ataque aéreo en la ciudad ucraniana de Krivoy Rog ha dejado un saldo trágico de víctimas, con informes que indican la muerte de hasta 85 soldados ucranianos y extranjeros. Según el Ministerio de Defensa ruso, el objetivo del ataque, llevado a cabo el viernes por la noche, era un “lugar de reunión de comandantes de unidades militares e instructores occidentales en uno de los restaurantes”.
Sin embargo, las autoridades ucranianas han contradicho esta afirmación, señalando que el misil impactó en una zona residencial, causando la muerte de 18 civiles, entre ellos nueve niños, y dejando a 56 personas heridas. Aleksandr Vilkul, presidente del consejo de defensa de Krivoy Rog, ha sido uno de los funcionarios que ha confirmado estas cifras, lo que subraya la gravedad de la situación humanitaria en la región.
Reacciones y desmentidos
Dmitry Lubinets, el principal funcionario de derechos humanos de Ucrania, ha negado la presencia de instalaciones militares en el área afectada, lo que plantea interrogantes sobre la veracidad de las afirmaciones rusas. Este ataque se enmarca en un contexto de creciente tensión entre ambos países, donde cada parte acusa a la otra de violaciones de los acuerdos de alto el fuego.
El Ministerio de Defensa ruso ha declarado que, entre el 29 de marzo y el 4 de abril, se llevaron a cabo siete “ataques grupales” en centros de mando, aeródromos militares, fábricas de armas y depósitos de municiones. Por su parte, las autoridades rusas han denunciado que las tropas ucranianas realizaron seis ataques contra “elementos de la infraestructura energética de Rusia” en las últimas 24 horas, lo que, según ellos, constituye una violación del alto el fuego negociado por Estados Unidos el mes pasado.
Este ciclo de ataques y contraataques no solo agrava la situación militar, sino que también tiene un impacto devastador en la población civil, que sigue siendo la más afectada en este conflicto prolongado. La comunidad internacional observa con preocupación el aumento de las hostilidades y las consecuencias humanitarias que se derivan de ellas.