Un grupo de cuatro investigadoras de Canadá, Argentina y Alemania ha publicado recientemente un estudio en la revista BioScience que pone de manifiesto las barreras sistémicas que enfrentan las mujeres en las primeras etapas de sus carreras académicas, particularmente en disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). La investigación, titulada «Sexismo sistémico en la academia: una perspectiva de carrera temprana», realiza una crítica contundente a los desafíos de género en el ámbito académico y propone soluciones concretas para desmantelar dichas barreras.
Obstáculos que enfrentan las mujeres en academia
El estudio identifica cuatro obstáculos principales que dificultan el avance de las mujeres en el ámbito académico:
- Inseguridad intelectual fomentada: Las mujeres a menudo lidian con actitudes condescendientes, como el «mansplaining», el reconocimiento desestimador de sus logros e incluso el acoso. Esto genera una sensación de «impostorización», que socava su confianza de manera más profunda que la simple duda personal.
- Exclusión del «Club de los hombres»: Las redes dominadas por hombres suelen marginar a las mujeres, limitando su acceso a mentoría, colaboración y visibilidad profesional, obligándolas a trabajar el doble para demostrar su valía.
- Riesgos y desafíos adicionales en el trabajo de campo: Las mujeres enfrentan riesgos de seguridad aumentados durante el trabajo de campo, desde acoso sexual hasta dificultades logísticas, además de tener que lidiar con el escepticismo sobre la necesidad de medidas de protección.
- Expectativas de género y trabajo emocional: Las responsabilidades desiguales de cuidado y domésticas crean una carga mental que reduce la productividad, forzando a muchas mujeres a elegir entre su realización personal y profesional.
Los autores del estudio proponen una serie de medidas estructurales para lograr una mayor equidad de género en la academia, incluyendo procedimientos de nombramiento inclusivos, mejores oportunidades para equilibrar la investigación con la vida familiar y directrices efectivas contra la discriminación. En concreto, sugieren tres reformas clave:
- Fortalecer la representación y las oportunidades de liderazgo: Implementar cuotas de género equilibradas, revisiones por pares a ciegas y el reconocimiento formal del «trabajo invisible» (mentoría, trabajo de servicio) en las promociones profesionales.
- Reestructurar los sistemas de apoyo a la carrera: Garantizar licencias parentales pagadas, cuidado infantil en el campus, horarios flexibles y cargas de trabajo ajustadas para igualar las oportunidades.
- Fomentar la responsabilidad y la solidaridad: Hacer cumplir las políticas contra el acoso, integrar la diversidad, la equidad y la inclusión en la cultura institucional, y capacitar a los testigos para desafiar la discriminación en las interacciones diarias.
Como señala Piquer-Rodríguez, «a pesar de constituir casi la mitad de los investigadores en etapas tempranas, las mujeres siguen estando subrepresentadas en el liderazgo de STEM. Este estudio es un llamado a universidades, entidades financiadoras y responsables políticos para enfrentar los sesgos sistémicos que enfrentan las mujeres. Las soluciones propuestas no solo se centran en la equidad, sino en fortalecer la academia mediante la retención de talento diverso.»
Más información: Olivia del Giorgio et al, Sexismo sistémico en la academia: una perspectiva de carrera temprana, BioScience (2025). DOI: 10.1093/biosci/biaf076
Proporcionado por
Free University of Berlin
