En plena temporada estival, los cultivos de hortalizas como las judías verdes crecen en abundancia, pero también lo hacen las plagas que amenazan su desarrollo. Un reciente estudio publicado en el Journal of Agricultural and Food Chemistry de la American Chemical Society sugiere que plantar albahaca enano cerca de las judías podría ofrecer una alternativa natural y económica a los repelentes químicos. Esta hierba aromática no solo ayuda a las judías a desarrollar defensas propias contra los ácaros, sino que también atrae a los enemigos naturales de estos parásitos.
El investigador principal Gen-ichiro Arimura explica que el objetivo de esta investigación es aprovechar las “plantas que hablan”, aquellas que emiten compuestos orgánicos volátiles (COV), para mejorar las prácticas agrícolas y avanzar en la comprensión científica de la comunicación interplantas. Este conocimiento podría sentar las bases para la aplicación futura de esta tecnología en entornos agrícolas.
La albahaca como aliado natural
Los estudios previos han demostrado que algunas plantas aromáticas pueden proteger a los cultivos vecinos de insectos dañinos. Por ejemplo, el fuerte olor de la menta contiene COV que activan indirectamente los genes de defensa en plantas cercanas, protegiéndolas de orugas y ácaros. En investigaciones anteriores, Arimura y su equipo encontraron que cultivar menta cerca de soja y espinacas aumentaba la actividad de un gen relacionado con la defensa llamado PR1. Ahora, el equipo se propuso investigar si la albahaca, con su aroma intenso y dulce, podría ofrecer beneficios similares.
En las pruebas realizadas, de seis tipos de albahaca analizados (dulce, agujereada, tailandesa, canela, limón y enano), solo la albahaca enano activó el gen PR1 en judías verdes, sojas y tomates, ayudando a las plantas cercanas a defenderse. En ensayos de laboratorio, las judías verdes cultivadas junto a albahaca enano presentaron menos daños por ácaros en comparación con las que no tenían esta planta cercana. Sin embargo, las orugas no mostraron respuesta a la presencia de la albahaca.
Durante las pruebas de campo, las judías verdes situadas a poco más de un metro de las plantas de albahaca enano presentaron significativamente menos plagas y menos daños en sus hojas que aquellas que estaban a cuatro metros de distancia. Los investigadores identificaron el linalool y el eugenol como los principales COV emitidos por la albahaca enano, y hallaron que el eugenol por sí solo mejoraba las respuestas defensivas de las judías verdes. Además, los COV atrajeron a los enemigos naturales de los ácaros en experimentos de laboratorio.
Este hallazgo sugiere que la albahaca enano podría ser una solución natural para la gestión de plagas y una forma efectiva de proteger los cultivos del daño, ofreciendo así una alternativa sostenible en un contexto agrícola que cada vez más busca alejarse de los pesticidas químicos.
