La posibilidad de las estrellas agujero negro en el universo temprano
Un nuevo estudio sugiere que los «pequeños puntos rojos» observados en el universo temprano podrían ser una nueva clase de objeto cósmico: las estrellas agujero negro. Si esta teoría se confirma, podría proporcionar respuestas sobre cómo los agujeros negros lograron crecer hasta tamaños supermasivos antes de que el universo alcanzara la marca de mil millones de años. Estos puntos rojos son uno de los objetos celestes más intrigantes observados hasta ahora por el Telescopio Espacial James Webb (JWST). Los astrónomos teorizan que estos podrían ser galaxias tempranas que existieron menos de 700 millones de años después del Big Bang, presentando características que no se han visto en el universo local y «moderno», que tiene 13.8 mil millones de años.
La naturaleza de estos puntos rojos ha generado un intenso debate en la comunidad científica. Si realmente son galaxias, su nivel de desarrollo es sorprendentemente avanzado para su época, repletas de estrellas frías y envejecidas. Este hallazgo ha llevado a algunos científicos a llamarlos «rompedores de universos», ya que desafían las teorías existentes sobre la formación de galaxias y la evolución cósmica. La nueva investigación ofrece una posible solución a este dilema, sugiriendo que estos puntos rojos podrían ser vastas esferas de gas caliente y denso que imitan las atmósferas de estrellas, pero que en lugar de ser alimentadas por fusión nuclear, estarían impulsadas por agujeros negros supermasivos que consumen materia circundante y emiten energía.
Los investigadores, al analizar los puntos rojos, llegaron a la conclusión de que uno de ellos poseía una atmósfera tan notable que no podía explicarse como estrellas típicas esperadas en una galaxia. En palabras de Joel Leja, investigador de la Universidad Estatal de Pensilvania, «es una respuesta elegante, ya que pensábamos que era una pequeña galaxia llena de muchas estrellas frías separadas, pero es, en realidad, una gigantesca estrella muy fría». Esta teoría podría explicar por qué los puntos rojos aparentan ser más masivos y brillantes de lo que los modelos de formación de galaxias sugieren, implicando que las estrellas podrían haberse formado a través de procesos extraordinarios que aún no se han observado.
La investigación también ha llevado al descubrimiento de un objeto temprano y grande apodado «el Cliff», ubicado a unos 12 mil millones de años luz de la Tierra. Las propiedades extremas de este objeto obligaron al equipo a revisar sus modelos teóricos. La espectroscopia del Cliff indica que proviene de un solo objeto, lo que contradice la idea de que se trata de una multitud de estrellas densamente empaquetadas. Este hallazgo sugiere que se trata de un agujero negro supermasivo que se alimenta tan vorazmente que está envuelto en una esfera de gas ardiente. Aunque se sabe que los agujeros negros supermasivos se encuentran en el centro de grandes galaxias, su crecimiento en un tiempo tan temprano del universo presenta un enigma que la investigación reciente podría ayudar a resolver.
La investigación fue publicada en la revista Astronomy & Astrophysics y promete seguir arrojando luz sobre la verdadera naturaleza de estos enigmáticos objetos en el futuro.
