Un equipo de arqueólogos en Egipto ha realizado un hallazgo sorprendente: un silbato de 3,300 años de antigüedad elaborado a partir de un hueso de un dedo de vaca, que se cree fue utilizado por la policía para vigilar a los trabajadores de las tumbas reales. Este artefacto fue desenterrado en las ruinas de la antigua ciudad de Akhetaten, conocida hoy como Amarna, en 2008, aunque su identificación se ha producido recientemente. Se trata del primer silbato de hueso conocido de la antigua Egipto, lo que proporciona nuevas pistas sobre la vida cotidiana y la seguridad en esa época.
El silbato fue encontrado en un pequeño edificio ubicado en las afueras de un asentamiento de trabajadores denominado Stone Village, según un estudio publicado en el International Journal of Osteoarchaeology. Este hallazgo es único, dado que proviene de una vaca juvenil y presenta un orificio perforado a lo largo de su longitud.
Investigación y contexto del hallazgo
Para verificar su hipótesis sobre la naturaleza del silbato, los investigadores utilizaron microscopía digital y macrografía para examinar el desgaste y las marcas del objeto, comparándolo con otros artefactos similares encontrados en diferentes partes del mundo. Asimismo, crearon una réplica utilizando un hueso de vaca moderno, y al soplar a través del orificio perforado, se produjo un tono agudo y fuerte, sugiriendo que pudo haber sido empleado como señalización, posiblemente por personal de seguridad.
El equipo de investigación considera que el silbato fue utilizado para vigilar a los trabajadores de las tumbas reales debido a su localización. El Stone Village se encontraba cerca de un cementerio real, un área conocida por su vigilancia intensa. Además, este silbato fue el único objeto hallado en un edificio que podría haber servido como lugar de descanso o estación para el personal de seguridad.
“Este pequeño artefacto, contextualizado dentro de la arqueología y el paisaje de la frontera este de Amarna, es un recordatorio de los aspectos sensoriales y psicológicos del control social en un entorno cotidiano”, comentaron los investigadores en su estudio. Se descartaron otras posibilidades, como que el silbato fuera un instrumento musical, ya que solo produce una nota. También se consideró poco probable que fuera un objeto de juego, contenedor o figurilla debido a la falta de desgaste.
El descubrimiento de un silbato de hueso en un asentamiento de trabajadores sugiere que pueden existir hallazgos aún más significativos en el futuro. Si bien las excavaciones suelen centrarse en tumbas y templos reales, también hay mucho que aprender de los sitios donde vivían las personas comunes. Estos lugares podrían ofrecer nuevas perspectivas sobre la vida cotidiana en el antiguo Egipto y revelar información valiosa oculta en otros objetos que han sido pasados por alto, contribuyendo así a construir una imagen más completa del pasado.
