El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado recientemente que se encuentra cerca de finalizar la búsqueda de un nuevo presidente de la Reserva Federal, con la intención de reemplazar a Jerome Powell. En una entrevista concedida a CNBC durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Trump indicó que el proceso de selección, que comenzó en septiembre y que en su momento incluyó hasta once candidatos, está en su fase final.
Posibles Candidatos para la Reserva Federal
Trump mencionó que actualmente se han reducido las opciones a tres, aunque se mostró reacio a revelar el nombre del candidato seleccionado. Entre los nombres que han circulado se encuentran figuras destacadas como el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, el actual gobernador Christopher Waller, el jefe del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, y Rick Rieder, de BlackRock. En la entrevista, Trump se refirió a Rieder como «impresionante» y elogió a todos los candidatos en consideración.
En los últimos días, Trump ha expresado su preferencia por que Hassett continúe en su actual puesto, lo que probablemente lo excluiría de la contienda. Además, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha liderado el proceso de entrevistas, aunque Trump indicó que Bessent prefiere permanecer en su cargo actual.
La decisión sobre la presidencia de la Reserva Federal se produce en un contexto de turbulencias sin precedentes para la institución, especialmente tras las críticas que Trump dirigió a Powell y sus colegas durante su primer mandato, que abarcó de 2017 a 2021. En particular, en 2025, la presión sobre la Fed se intensificó, incluyendo amenazas de despido hacia Powell y otros miembros clave del organismo.
Con la probable destitución de Powell como presidente, surge la interrogante sobre si permanecerá en su puesto como gobernador durante los próximos dos años. Su permanencia podría permitirle influir en la política monetaria y en las decisiones sobre tasas de interés, actuando como un contrapeso a los intentos de Trump de ejercer control sobre la Reserva Federal.
Trump ha mostrado una actitud de indiferencia respecto a la decisión de Powell, afirmando que «hay que vivir con las cartas que te han tocado». A su juicio, Powell no ha desempeñado un buen papel en su gestión, lo que podría motivar su salida. En este sentido, Trump criticó también el costoso proyecto de renovación de la sede de la Reserva Federal, cuyo costo ha superado los 2.500 millones de dólares, sugiriendo que él podría haberlo llevado a cabo por una fracción de ese costo.
