Tras meses de especulación y maniobras políticas, el presidente Donald Trump se encuentra cerca de nominar al próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. Así lo ha confirmado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una reciente entrevista durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Según Bessent, el mandatario ha reducido la lista de candidatos a cuatro y se espera que la decisión sea anunciada en breve.
En su intervención, Bessent indicó: «Mi suposición es que el presidente tomará una decisión tal vez tan pronto como la próxima semana». Este proceso de selección comenzó en septiembre y ha sido minuciosamente gestionado, con el presidente reuniéndose personalmente con los finalistas. Sin embargo, los nombres de estos candidatos no han sido revelados, aunque se ha especulado sobre figuras como el director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, y el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh.
La crítica a la gestión de Powell
Bessent no ocultó el descontento del actual gobierno hacia el manejo de la política monetaria por parte de Jerome Powell, el actual presidente de la Fed, quien fue nominado por Trump en 2017 y reelecto por el presidente Biden. Las críticas han girado en torno a la independencia de la Fed y a la falta de responsabilidad que, a juicio de Bessent, ha caracterizado a la institución. «Bajo la supervisión de Powell, hemos visto cómo entre cuatro y seis gobernadores y presidentes han tenido que dimitir por cuestiones éticas. Si esto sucediera en una firma de Wall Street, el CEO ya habría sido destituido», afirmó Bessent, subrayando la necesidad de una mayor rendición de cuentas dentro de la Reserva Federal.
Es evidente que la administración Trump busca cambiar el rumbo de la Fed, cuestionando su independencia y abogando por una mayor conexión con las realidades económicas que afectan a la ciudadanía. «La independencia no significa falta de responsabilidad. La Fed tiene una obligación especial con el pueblo estadounidense porque sus decisiones influyen en sus vidas», concluyó Bessent, planteando un debate que resuena en el contexto económico global actual.
La presidencia de Powell finaliza en mayo, aunque tiene la opción de permanecer como gobernador hasta 2028. La incertidumbre sobre su futuro y la dirección de la Fed se mantiene, mientras el gobierno de Trump sigue perfilando su estrategia económica en un entorno cada vez más complejo.
