Los precios del petróleo experimentaron una caída el pasado martes tras las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, quien informó que se habían logrado avances en las conversaciones nucleares con Estados Unidos. Este anuncio ha generado expectativas sobre la posibilidad de que las negociaciones puedan evitar un nuevo conflicto en Oriente Medio.
El petróleo crudo estadounidense bajó 61 centavos, lo que representa un 0,97%, situándose en 62,28 dólares por barril a las 10:26 a.m. ET. Por su parte, el petróleo Brent, referencia global, registró una disminución de 1,42 dólares, equivalente a un 2,07%, alcanzando un precio de 67,23 dólares.
Progreso en las negociaciones y tensiones persistentes
Según el informe de la agencia de noticias semioficial Tasnim, Irán y Estados Unidos llegaron a un «acuerdo general» sobre principios orientadores durante las conversaciones en Ginebra. Araghchi calificó las pláticas como serias y constructivas, lo que podría abrir nuevas vías para el entendimiento entre las partes involucradas.
Sin embargo, las tensiones entre Irán y Estados Unidos siguen siendo altas. El presidente Donald Trump ha amenazado con llevar a cabo ataques contra la República Islámica si no se llega a un acuerdo sobre su programa nuclear. Esta postura belicosa contrasta con los esfuerzos de diálogo que se están llevando a cabo y genera un ambiente de incertidumbre en la región.
En un contexto de alta tensión, Irán realizó ejercicios militares en el estrecho de Ormuz, un punto crucial para el comercio internacional de crudo. Según la agencia Tasnim, el tráfico a través del estrecho fue suspendido durante varias horas mientras las fuerzas de la Guardia Revolucionaria realizaban estas maniobras. Este estrecho es vital, dado que aproximadamente un tercio de todas las exportaciones de petróleo por vía marítima pasan por esta ruta estratégica.
El almirante Alireza Tangsiri, de la Guardia Revolucionaria, declaró que están preparados para cerrar el estrecho de Ormuz si así se les ordena, lo que resalta la determinación de Irán de proteger sus intereses nacionales frente a las amenazas externas. La situación actual refleja un delicado equilibrio de poder en la región, donde la soberanía y la autodeterminación de los países son constantemente desafiadas por las intervenciones de potencias externas.
