Me parece muy loable la actitud que ha adoptado Rajoy de tenernos entretenidos, más bien distraídos, a los españoles en estos largos días de verano en los que tenemos tiempo para todo, incluso para aburrirnos.
Rajoy tiene un problema tremendo si es cierto que quiere imprimir una verdadera credibilidad a sus decisiones, esas decisiones que pueden influir enormemente en el futuro de la Comunidad Valenciana y que pasan por la no continuidad de Camps al frente del Consell un mandato más. Rajoy lo tiene muy crudo con Camps, en el fondo no está dispuesto a “bendecir” su candidatura a la presidencia de la Generalitat Valenciana, eso se ve a la legua, pero por otro lado no se atreve a ponerse en su sitio y decirle que no al actual jefe del Consell valenciano. Le falta valor. Rajoy sabe que lo de los trajes no está muy claro y teme que si se da con un juez y un fiscal dispuestos, de verdad, a investigar, y se molestan en mirar en el fondo del armario pueden descubrir que detrás de los trajes se esconde algo “gordo” y teme que este descubrimiento se pueda producir en plena campaña electoral para las autonómicas. Le falta valor, repito, y esa falta de valor le lleva a decir, como ha dicho, que Camps es el candidato “en este momento”. Pero Camps y sus edecanes han pasado por encima de Rajoy y el pasado viernes, día 27, tuvo lugar en Teulada (Valencia) una cena multitudinaria en la cual Camps se autoproclamó candidato a la presidencia de la Generalitat Valenciana. Tanto Camps como sus cortesanos saben que el tiempo corre en su contra y que la maquinaria de la justicia sigue funcionando y para intentar pararla se han montado lo de la autoproclamación en un intente por intentar mediatizar o influir, a su favor, claro está, en el trabajo de la justicia en el sentido de que algún juez sienta ciertos reparos a la hora de imputar a Camps con más profundidad y que esto pudiera influir en los resultados electorales. No digo esto pensando que un juez no quiera perjudicar al PP, ni mucho menos favorecerlo, pero sí que se muestre un tanto cauto por no dar a pensar que por el contrario ha querido perjudicar al partido de la derecha. Desde el PP valenciano tienen un enorme interés en hacer calar en la opinión pública que lo de los trajes es “irrelevante”. El único motivo que justifica el que te regalen un traje es cuando haces la primera comunión, por cierto no es mi caso ya que yo la tengo aún pendiente de hacer, y no creo que la haga porque a mi edad ir vestido de marinerito creo que no pega mucho, y otro caso cuando puede ser que alguien te regale el traje de novio, pero de ahí a que te regalen varios trajes así por las buenas, la verdad es que cuesta tragarse el que no haya detrás de este obsequio la búsqueda de unos intereses muy concretos, en cuyo caso demostrarías que, si los devolvieras, que no es el caso de Camps, no habría nada turbio, pero si te los quedas, que es el caso de Camps, la cosa da que pensar. No olvidemos que con respecto a los trajes, Camps dijo lo siguiente: Que no sabía nada de los trajes. Que los había devuelto y finalmente que los había pagado con dinero que había retirado de la caja de la farmacia que regenta su esposa. Demasiada confusión y contradicciones por parte de Camps. Aquí “hay tomate” en cantidad.
Y mientras tanto Rajoy nos quiere entretener, distraer, pidiendo al Gobierno que explique, sobre Afganistán, que “estamos en un conflicto bélico”. ¿Cómo pide Rajoy que le expliquen tal cosa si las tropas españolas están en Afganistán desde que el era ministro del Gobierno de Aznar? La explicación se la puede dar el mismo. A mí esto me parece una falta de respeto a la inteligencia de los españoles.
Qué asco me da ... la situación de los mineros de San José en Chile
Cultura y Sociedad Send feedback »
Peligro por movimientos en la pared del yacimiento
SANTIAGO, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -
"Los trabajos de perforación para tratar de rescatar a los 33 mineros atrapados en la mina San José, en el norte de Chile, tuvieron que ser suspendidos debido a los movimientos registrados en la pared del yacimiento, informó el jefe de los trabajos de perforación, Andrés Sougarret.
La máquina encargada de realizar las excavaciones, Strata 950, fue detenida cuando ya había alcanzado los 25 metros de profundidad en el interior de la mina. Sougarret señaló que lo ocurrido era previsible y que ya se ha comenzado a reforzar con cemento las paredes el yacimiento.
El ingeniero Miguel Fort, especialista en derrumbes que participa en las tareas de rescate, explicó en declaraciones al diario 'Emol' que se está diseñando un sistema de amortiguación para la pared del conducto. Los mineros se encuentran atrapados a 668 metros de profundidad desde el pasado 5 de agosto
La máquina perforadora dejó de funcionar en torno al mediodía del miércoles y volvió a ponerse en funcionamiento sobre las 21.30 (hora local) de ese mismo día (madrugada en España), según confirmó el Gobierno Regional de Atacama, informa el diario La Tercera.
Tras la reanudación de los trabajos de perforación, el túnel ha sobrepasado los 30 metros de profundidad. Éste tendrá que llegar hasta el refugio a casi 700 metros bajo tierra donde se encuentran atrapados los mineros desde hace 27 días."
Si este fuera un caso aislado en la minera mundial podríamos decir que se trata de un accidente. Pero sólo se trata de otra negligencia mas en la explotación de los recursos naturales de los países “pobres” en aras de enriquecer más a los países “ricos”.
Cuando hablamos de minas, solemos pensar en carbón, pero la mayor parte de las minas explotadas en la actualidad guardan en su interior materiales tan preciados y codiciados como el oro y el cobre, como ésta de San José, pero también diamantes, uranio, platino …
La mitad del tungsteno del mundo, utilizado en la producción de aceros especiales, se extrae de las montañas del sur de la China.
Estados Unidos es el importador más grande de metales y minerales; el 70 por ciento del níquel, el cromo y el estaño que utilizan procede del extranjero.
América Latina es actualmente el objetivo, y las inversiones mundiales en materia de exploración en esta región abarcan el 29 por ciento.
Los aspectos más graves de la degradación ambiental debida a la minería son: los daños a la calidad y disponibilidad del agua;la pérdida de biodiversidad y de cubierta vegetal, y las consecuencias que la contaminación produce en la atmósfera, así como el calentamiento
del planeta.
Poco les importa a los expeculadores la contaminación de unas explotaciones más que obsoletas, ni las condiciones infrahumanas en las que trabajan los mineros.
La mina San José fue cerrada en Diciembre de 2007 por incumplir unas condiciones técnicas mínimas. Deficiencias en los sistemas de ventilación, en el tendido eléctrico subterráneo, etc … Depués de subsanar algunas de ellas, fue reabierta en Mayo de 2008 aún sabiendo que se incumplían normas impuestas por el Sernageomin (Servicio nacional de geología y minería), como la de acondicionar chimeneas como vías alternativas de escape.
Renverto Valdés , abogado de uno de los mineros “enterrados”, pide que se investigue por un posible delito de cohecho al director del Sernageomin, Patricio Leiva, que fue quien otorgó la licencia de apertura de la mina en 2008.
Esta mina privada de San José no tiene aporte real a la economía chilena. Se explota para el lucro de su propietarios. Es más, los trabajadores que han pretendido formar algún tipo de sindicato has sido despedidos.
Tan sólo la mina de Chuquicamata, de las pocas no privatizadas y la más grande del mundo a cielo abierto, tiene una representación de sus trabajadores con peso específico. Aunque el 10% del cobre extraído vaya a parar al ejercito, según una ley aprobada por Pinochet y aún no derogada.
Sólo cabe esperar el rescate con vida de los mineros, el apoyo posterior para ellos y sus familias, y que las imágenes del circo mediático formado en torno no sean rentabilizadas por el empresario Piñera, si no que sirvan para reflexionar sobre las condiciones de explotación de este sector tan denostado, que se regule la fiscalización de los propietarios y se pidan responsabilidades, se supervisen los centros de trabajo, y mejore las condiciones de un sector de trabajadores pobres entre los pobres.
En 1930 existían, en efecto, dos Españas. Una formada por plutócratas, clases medias tradicionalistas, militares y clérigos, que tenía todos los privilegios del dinero, la alcurnia y el poder, y otra, inmensamente mayoritaria, analfabeta, pobre, humillada, amedrentada, resignada y sin apenas posibilidades de prosperar. Aunque sorprenda, las dos Españas nos se relacionaban entre si más que obedeciendo a estructuras muy jerarquizadas y era –como en La India- muy difícil pasar de la una a la otra. Tan sólo algunos burgueses arrimados a las
gentes de bien, traicionando a su clase, podían terminar matrimoniando con algún “pollo” venido a menos y situarse, no sin recelos, entre los elegidos.
Fueron burgueses ilustrados quienes formaron los primeros gobiernos republicanos, burgueses con un programa de reformas moderadas ya aplicadas en buena parte de nuestro entorno; burgueses que se verían obligados a combatir a las masas populares hartas de siglos de atropellos y abusos, pero decepcionadas por el lento avanzar de los cambios liberadores alimentados por el sueño republicano. Los proletarios creyeron que la República acabaría de un plumazo con todo el entramado caciquil que los subyugaba y oprimía, lanzándose, generalmente dirigidos por la CNT, a huelgas y conflictos que los sucesivos gobiernos hubieron de reprimir con los medios a su alcance, que no eran muchos, sobre todo si pensamos que una parte del Ejército conspiraba contra el nuevo régimen desde el mismo día de su instauración. La obra reformista de la República, desarrollada en tan sólo dos años, quiso primero dar escuela a quienes carecían de ella, esperando como fruto ciudadanos libres y conscientes; elevó los salarios de los jornaleros; admitió el divorcio, el voto de la mujer, emprendió obras públicas para mitigar el paro, puso en marcha una tímida reforma agraria y quiso la separación –condición sin ecua non para avanzar en el progreso social- de la Iglesia y del Estado. La pobreza impulsó a muchos jornaleros y obreros a luchar por mejorar su situación, enfrentándose abiertamente con los gobiernos republicanos y cometiendo, en ocasiones, desmanes sólo justificables por su terrible situación; la defensa del privilegio, animó a la minoría que todo lo tenía a empuñar las armas del Estado contra el Gobierno y
contra los pobres, provocando una de las etapas más desdichadas y trágicas de nuestra historia. Sí, había entonces varias Españas -puede que tres, o que cuatro-, pero fundamentalmente dos: La de los que dieron rienda suelta a los cuatro jinetes del Apocalipsis movidos por un egoísmo brutal; y la que, desde el analfabetismo y la opresión secular, quiso romper la armadura obscena que les oprimía.
Hoy no hay dos Españas, en ningún caso. El franquismo, mediante el terror, creó, al calor del turismo y de las remesas de los emigrantes, una clase media tirmorata e indolente, generalmente poco ilustrada y ajena a la cosa pública, salvo para maldecir a quienes en ella se involucraban, fuesen honrados o lo contrario. Esa clase social, que hoy abarca desde obreros manuales en precario a profesionales con alta remuneración, trabaja sin descanso, paga sus impuestos, consume en la medida de sus posibilidades, es dócil y comprende a la inmensa mayoría de habitantes de este país. De sus entretelas salen dos apéndices minoritarios, uno reaccionario que tiene la mirada puesta siempre en el pasado y en las “nuevas” políticas ultraconservadoras; otra, reformista que, desnutrida en sus filas por el avance del descreimiento y “el desencanto” acomodaticio, pretende solucionar, con mayor o menor destreza, los problemas que nos acucian desde antiguo.
Sin embargo, pese a su implantación minoritaria, la influencia social de los apéndices es grande y todavía son muchos quienes siguen hablando de las dos Españas, de "guerravicilismo”, de balcanización del país. Nada más falso. Lamentablemente, nuestra actual democracia no quiso que de las escuelas saliesen ciudadanos conscientes y libres, a los jóvenes se les ocultó el pasado como si no hubiese existido y hoy, para algunos, aunque parezca mentira, resulta una provocación que una persona quiera saber donde yacen los restos de su padre fusilado y torturado; que se intenten fórmulas para que los nacionalismos periféricos se integren placenteramente dentro del Estado; que se llame genocidas a quienes cubrieron España de sangre y terror una vez acabada la contienda civil.
No, hoy no existen dos España, pero sí una minoría recalcitrante que hace mucho ruido y tiene pocas nueces que vender, que está al acecho, que ha multiplicado su hacienda por mil al calor de la especulación y de la destrucción, hormigonera en mano, física de España, que sigue sin estar dispuesta a perder ni uno solo de sus privilegios “innatos”. La inmensa mayoría, como antaño, calla y contempla el panorama desde un puente, ajena a su historia.
¿Qué pinta Aznar en el Congreso Mundial Judio? Este hombre, que está presente en todas las salsas, en un arrebato de delirio de grandeza que podría servir de estudio en un seminario de psiquiatras, se permite criticar al presidente Obama. Y sin despeinarse, señala que “debería estar ocupado en evitar que régimen iraní construya su bomba”. A ver si lo entiendo sin la ayuda de Carlos Castilla del Pino, que ya se ha muerto. Lo que Aznar desea contar al mundo es que, según creo entender, Obama debería declarar la guerra a Irán y arrasar su suelo en busca de la bomba, como hizo su compadre Manuel Fraga en Palomares. Este osado ex presidente del Gobierno de España, sin tener mejor cosa que hacer con su vida, se permite desde Israel lanzar el mensaje de este tenor: “de la Casa Blanca emana una crisis de confianza, lo que podría causarnos a todos grandes problemas”. Y se ha quedado tan fresco. Que yo sepa, el que pudo causar en su día grandes problemas al mundo fue él, tras su reunión en las Azores. El broche de oro lo pone un poco más adelante en su discurso “salvador”. Manifiesta, como el que pide en taquilla unas entradas para el cine, que "defender el Estado de Israel es defender nuestro sistema liberal". ¡Quieto parao! ¿A que sistema liberal se refiere Aznar? ¿Acaso al primer liberalismo, donde se engloban las ideas políticas formuladas durante los siglos XVII y XVIII, contrarias al poder absoluto del Estado y su intervención en asuntos civiles? ¿O se refiere al conservadurismo liberal y a la teoría económica iniciada por Adam Smith? Sabido es por todos que, tanto Aznar, como su corifeo de barones entusiastas, apuestan hoy (como en su día apostaron sus abuelos y el puñado de burgueses que aplaudieron con las orejas el triunfo de Franco) por el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio institucional y el crecimiento económico del país. Se vio claro su estilo presidencialista durante su etapa de gobierno, cuando los temas de empleo, de enseñanza, de sanidad y de política social se los pasó por el arco del triunfo. (Todavía recuerdo una visita a Zaragoza de la ministra Celia Villalobos cuando, en el interior del hospital “Miguel Server”, entendió como “algo normal” que los enfermos estuviesen masificados en camas cruzadas por los pasillos, entre corrientes de aire y montones de sábanas sucias). También, decía, cuando quedó demostrado que, tanto su “vivo interés” por meter a España de lleno en la guerra de Iraq, como por llevar a cabo el trasvase del Ebro de forma urgente, se debían a intereses bastardos que requerirían un mayor esfuerzo de análisis.
Una vez más los del Partido Popular se han cebado en la carroña y han pedido cuentas al Gobierno de Zapatero de lo acontecido en terreno saharaui que ha afectado a poco más de una decena de activistas españoles que reivindican la celebración del referéndum en la antigua colonia española.
A mí me ha extrañado esta reacción de los populares porque yo creía que cuando Aznar estuvo gobernando ocho años, había conseguido que dicha consulta se celebrase, pero por lo visto no tuvieron tiempo, en ocho años, de “plantarse”, como le exigen ahora a Zapatero, ante el Gobierno de Marruecos para demandarles que dieran a los saharauis la oportunidad de decidir sobre la soberanía del territorio del Sahara.
Otro tanto ha ocurrido, mejor dicho no ha sucedido nada, durante esos ocho años, Aznar tampoco “logró” derogar su tan criticada Ley del Aborto. Cuando esta Ley se promulgó desde el PP, un día sí y otro también, gritaban aquello de “¡asesinos!” refiriéndose a los socialistas. Estos dos casos en concreto se demuestra que cuando gobierna la derecha no enmienda lo que según ellos han hecho mal los otros, pero eso sí, utilizan lo que no han querido y han criticado a los gobiernos socialistas, cuando ellos están en la oposición, para oponerse a aquellas normas dictadas por los socialistas mostrando su inconsecuente actitud al no corregir cuando gobiernan lo que según ellos está mal. Posiblemente lo hagan así para tener algo que decir cuando no gobiernan. Está claro que todo esto es consecuencia de una oposición cerril, basada en la confusión, la intolerancia y la bronca continuas.


