No lo fue tras ese atentado que ocasionó miles de muertos. No lo fue tras ese terremoto que destruyó todo un país. No lo fue tras ese maremoto que inundó varios países. No lo fue tras la erupción de ese volcán que paralizó el transporte aéreo de todo un continente. Vivimos en la nueva era que no fue. Y ahora dicen que esta vez sí, que va a ser tras el accidente nuclear que amenaza a una de las principales economías del mundo.
Hace unos años los vídeos de catástrofes naturales, de aparatosos accidentes, de atentados con grandes explosiones pusieron de moda un formato televisivo que consistía en emitir un programa con imágenes de impacto justo antes de los informativos televisivos, ya que esas imágenes no eran apropiadas para un noticiario serio. Esos vídeos ahora se han apoderado de las redacciones de informativos de los distintos canales de televisión y ya no hace falta colocar un programa con imágenes impactantes antes de los informativos.
El día que las víctimas del hambre en lugar de morirse simplemente, de caer agotadas y dejar de respirar, emitan su último aliento en forma de espectaculares fuegos artificiales, entonces a alguien se le ocurrirá informar desde un canal de televisión que la mayoría de la gente de nuestro mundo no muere por catástrofes naturales, por accidentes o por atentados, sino por hambre.
Llevamos más de una década, por esta manía de hacer coincidir las cifras redondas con cambios profundos en la civilización, esperando una nueva era. Y ésta ha sido anunciada, predecida, incluso constatada siempre después de un gran desastre con miles de víctimas.
Definitivamente no vivimos en ninguna nueva era. Todo lo contrario: los mismos de siempre están cambiando todo para que todo continúe igual.
Pero, a pesar de todo, se pueden contar por miles de millones en el mundo las personas que, mirando fijamente las imágenes de los desastres en sus televisores, respiran aliviadas pensando que, esta vez sí, ya llegó una nueva era.
¿Tanto hemos interiorizado el sistema capitalista que nos limitamos a estar aguardando la catástrofe que inaugure una nueva era?
¿Y tú, necesitas que me prenda fuego para saber que no eres libre y que tienes el deber de luchar para llegar a serlo?
fuente: basiliopozoduran.org