Con este sencillo juego de palabras se agita una de las más importantes movilizaciones de los últimos años. Una movilización general convocada por CCOO y UGT en base a 12 puntos o reivindicaciones. http://www.ccoo.es/comunes/temp/recursos/1/272400.pdf
Durante el anterior gobierno de ZP la movilización era puntual o sectorial. UGT y CCOO batallaban por la mayoría sindical, la cual mantuvo CCOO una vez más, pese a los esfuerzos y subvenciones del gobierno a favor de la UGT. El diálogo social fue la pauta de un escenario de crecimiento económico continuo y precariedad laboral rampante. Es ésta por tanto la primera gran movilización de CCOO y UGT, contra la patronal pero también contra el Gobierno, en muchos años, más allá de otras movilizaciones genéricas, tradicionales o internacionales. Se mantiene una vez más la unidad sindical, consiguiendo CCOO sumar a la UGT, pese al papel de Cándido Méndez como ministro en la sombra.
El cambio de ciclo de CCOO tras el IX Congreso se visualiza en esta salida a la calle por parte de la Confederación, frente al camino único de la negociación de la era Fidalgo, el tándem Toxo-Górriz vuelve al clásico binomio movilización y negociación.
La manifestación se convoca de sábado, con la intención de facilitar la participación. Hay un claro objetivo de recuperar las calles frente a las supuestas macro movilizaciones derechistas, situando a los sindicatos como referencia de la movilización social y rompiendo el discurso generalizado del inmovilismo sindical, alentado alevosamente desde la derecha mediática y los mass media. Desde la transición los poderes económicos, y por ende políticos y mediáticos, asumieron que el sindicalismo, en especial Comisiones Obreras, eran la principal amenaza a sus intereses, como se deduce de la potencialidad de una organización de clase de más de 1.200.000 de personas afiliadas, la mayor organización de este país y hoy por hoy el único frente de masas independiente y unitario de la izquierda existente.
Frente a un ZP dubitativo que pretende satisfacer a todo el mundo y termina escorando hacia el Capital, la posibilidad de una encubierta reforma laboral y la pérdida nuevamente de derechos adquiridos, vuelve a cobrar protagonismo la lucha obrera y sindical y la posibilidad de la Huelga General, no como un fin en sí mismo sino como lo que ha sido siempre: un instrumento de la clase trabajadora para avanzar en sus reivindicaciones. Lo que se verá el 12 del 12 a las 12 no es simplemente una demostración de fuerza más y la puesta en marcha de la gimnasia sindical, sino un referéndum interno y externo. Que valorará tanto la disposición real de las y los cuadros sindicales como la capacidad de movilización social. En definitiva, será el medidor que defina la correlación de fuerzas en la lucha de clases de los próximos años.
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