
La convocatoria de una Huelga General resulta previsible como respuesta a la altura de las medidas antisociales que el gobierno plantea. Desde hace meses su convocatoria ha sido tema de especulación casi general, hasta que Toxo en nombre de CCOO lo ha puesto en boca de los medios. La crisis del Capital resultado de la especulación, las políticas neoconservadoras y el liberalismo capitalista, se ha convertido en la disculpa perfecta para una nueva rebaja del estado de bienestar. El nuevo objetivo es la reducción del déficit y, como es lógico para nuestra plutocracia, las medidas pasan por reducir salarios, las pensiones, la inversión pública… lo siguiente será privatizar lo poco que quede, empezando por las cajas de ahorros. Todo en mor de mantener el beneficio del capital financiero.
La Huelga General es parte de la historia del movimiento obrero, como acción en la lucha por los derechos laborales y sociopolíticos. En España la de 1917, marcaría un hito por su carácter revolucionario. Han sido movilizaciones que han paralizado la economía del país de forma contundente, situando la correlación de fuerzas a favor del Trabajo y marcando un antes y un después en el diálogo social y las políticas existentes. En Grecia, ya se han llevado a cabo cinco en este período, mientras que en otros países europeos la Huelga es casi un tabú o se ha reducido a un paro de la administración pública y el transporte.
Llegado el momento de la movilización en España, los mismos voceros ultras que se quejaban de la pasividad sindical, hablarán de irresponsabilidad de CCOO frente a la crisis. Bajo su lógica, una cosa es cargarse a ZP y otro darle la razón a los sindicatos. Pero el objetivo de esta Huelga no es derrocar un gobierno para que entre otro que haga las mismas o peores políticas, si no establecer posiciones irrenunciables para los derechos de clase trabajadora, como salarios, pensiones, sanidad, educación,… todo un sistema de bienestar que va siendo desmontado. Más aún: para establecer mejoras en el ámbito laboral y social frente a los recortes que se pretenden imponer.
La convocatoria de la Huelga General necesita de la concienciación y la participación del conjunto de la sociedad: del trabajador y trabajadora, de quienes no tienen trabajo, del precari@ y del fij@, de los autónom@s, del pequeño comercio e incluso parte del pequeño empresariado. Y especialmente de la unidad sindical: del sindicalismo de clase y del corporativo, del de masas y el minoritario. Sólo de esa forma la movilización podrá ser exitosa. El camino se hace al andar, dice Machado. La Huelga General es un instrumento de lucha de clase trabajadora y no un fin en sí mismo. La convocatoria de la misma, no produce de forma automática la solución a los problemas existentes y mucho menos una crisis de las característica de las actuales. Su no convocatoria o fracaso significaría la vía libre para las reformas que pongan fin a los derechos conquistados en décadas de luchas por las libertades.
A la huelga, compañero; no vayas a trabajar. Deja quieta la herramienta que es la hora de luchar.