Estimados señores de la CIA (a las señoras las omito, por técnicamente inexistentes):
Si están ustedes espiando mi Facebook, o lo que sea que hagan con él en la CIA, no se dejen llevar por las apariencias. Cualquier vinculación mía con políticas de izquierdas se debe sólo a: 1) Pretensiones de ligue con un rojo o roja 2) Que me favorece el color rojo. Además, declaro mi adhesión a las actuaciones democratizadoras que desarrollan en otros países, garantes actuales de la libertad, como ha quedado demostrado en Honduras, Afganistán, Libia, Iraq y tantos y tantos lugares. Que lo que les ocurre a Chávez, Morales o Correa no es más que envidia de un pelo rubio y bonito lavado con un champú escogido entre una multitud de opciones diferenciadas por un porcentaje minúsculo de procedencia de diversas flores.
Si alguna vez he criticado su país, ha sido únicamente de forma constructiva, faltaría más. Admiro su hondo sentido del patriotismo, reforzado y protegido por un ejército del que pueden estar orgullosos, pues es reflejo de su moral, así como la construcción de una nación donde la igualdad de oportunidades es su bandera, con los excelentes resultados que cualquiera puede comprobar en sus estadísticas sociales.
Aunque la devoción y la fe son cuestiones que, afortunadamente, se disfrutan aún en España, no se ha conseguido llevarlas a las instituciones -política, jueces, funcionariado, servicios a la comunidad…- tan coherentemente como ustedes (coherencia de la que también hacen gala al pasar por alto algún mandamiento puesto que, todo el mundo se hace cargo, Moisés se alteró bastante al bajar del Sinaí y encontrarse con aquella movida. Así que no hay que tomárselo al pie de la letra).
Como sabrán, aquí se ve mucho cine estadounidense. Por intervenir en su industria y privarnos de escenas de sexo tórrido y sudoroso entre atractivísimas estrellas de cine mostrando partes pudendas, gracias de nuevo. Nadie quiere ver eso.
Espero que esta pequeña carta sirva para clarificar mi postura y me libre de cualquier tipo de consideración como subversiva. Al fin y al cabo no duden ustedes que, si realmente hubiera algo que saber, no se enterarían por el Facebook. Pero está bien que respalden tan desinteresadamente a los jóvenes emprendedores, aunque sea sólo dando ejemplo con uno.
La intervención internacional en Libia es una forma eufemística de referirse a un ataque que tiene poco de humanitario y mucho de interesado. No es creíble por parte de la misma comunidad internacional que mira para otro lado con los saharauis o los palestinos, por mencionar dos pueblos oprimidos en la misma zona, pese a las resoluciones de la ONU. Dar rienda suelta a la industria de guerra como método de democratización no es más que una falacia que nuevamente plantea el debate entre belicistas y pacifistas. El No a la Guerra fue para unos un instrumento electoral pero para la izquierda debe ser y es un concepto estratégico fundamental. La justificación de la intervención en Libia es la misma que se ha usado en cada guerra del capital: la propaganda hace su trabajo y la opinión pública asume el mal menor, y se dirá que hay que parar matanzas del mismo modo que posteriormente se callaran los mal llamados daños colaterales.
Se habla de libertades, cuando realmente donde nos encontramos es nuevamente ante una nueva agresión de occidente al mundo árabe, que sembrará aún más el odio entre los pueblos. No se trata de llevar la democracia, el objetivo es múltiple pero más espurio. Gadafi ya no cumple con su función y hay que sustituirlo. Bajo un supuesto interés democratizador se esconde la necesidad de mantener controlada la frontera sur de la UE, con respecto a la inmigración subsahariana y asegurar el suministro energético. Respecto a los costes de la operación, serán costeados con los recursos naturales de la propia Libia, como ya se hizo en Kuwait y en Irak. Derrocado el dictador el nuevo gobierno democrático, al estilo de Afganistán, cumplirá sus funciones y pagará las deudas. Mientras, Sarkozy jugará a ser Napoleón y tapará sus propias vergüenzas internas jugando a ser emperador con el visto bueno de Obama. Para los EEUU la subsistencia de Gadafi con el beneplácito de Berlusconi, Aznar, Sarkozy, Blair, etc.. representaba una humillación histórica que asumían como mal menor por la alianza de Gadafi con los gobiernos de la UE. Llega ahora el momento de ajustar cuentas y a acabar lo que Reagan empezó.
Cierto es que Libia es un estado rico, donde a diferencia de los estados petroleros del golfo, se mantiene niveles de protección social y un discurso más nacionalista que religioso. Gadafi fue antiimperialista, luego terrorista, para terminar convertido en aliado contra Al Qaeda, con amigos a izquierda y a derecha. Gadafi no es referente a seguir, al igual que no lo era Saddam Hussein. Pero comparten las mismas fotos de amistades con los mismos que ahora le repudian y repiten el mismo discurso democratizador para justificar la intervención y la “liberación” del Pueblo. El resultado será nuevamente llevar a un país a la edad de piedra, destruyendo sus estructuras sociopolíticas e infraestructuras. Es cuestión de horas o días. Si Gadafi no cae desde dentro se le eliminará desde fuera. En cierta medida bastaría una bala o un misil para acabar con él, pero hacen falta muchas bombas para dejar claro quiénes mandan y enviar un mensaje claro, queremos vuestro petróleo y no estamos dispuestos a que nadie o nada ponga en riesgo dicho suministro, cumplir vuestra parte o ateneros a las consecuencias. Otra vez el fin justificará los medios y por el camino se olvidará el supuesto fin, como bien saben las mujeres afganas. Entretanto, el integrismo islámico encontrará un nuevo coladero político y ganará terreno en la zona. Pero eso sí, Gadafi no existirá, la democracia en Libia tampoco y la próxima vez que Israel bombardee Gaza se nos explicará que no es lo mismo, que Libia era una dictadura y Israel es una democracia.
Que la derecha mediática y la falsa progresía busquen la desinformación y la desmovilización cara al 29 de septiembre, es lógico y esperable. No hay Huelga General en la que previamente no se anunciase su fracaso e inutilidad. Son los mismos que saben que el poder de dichas movilizaciones, supusieron un antes y un después en los gobiernos y políticas denunciadas. Así que, prudentemente, se crea una alianza, donde PSOE y PP coinciden en el fracaso de la Huelga General. Eso sí, en un clásico “y tú mas” los afines al PP dicen que esta huelga es una farsa en apoyo de ZP y los del PSOE que sólo servirá para facilitar la entrada del PP en el gobierno. Coinciden también los medios de ambos en no explicar los contenidos de la reforma laboral, mintiendo y ocultando descaradamente los resultados de extrema precariedad que producirá en el mundo laboral y la sociedad. Posiblemente es el mayor retroceso de los últimos 40 años. Pero no vamos a profundizar aquí en los análisis laborales y económicos del asunto, ya existen muchos y muy buenos artículos sobre el tema. Vamos a centrarnos en la contrapropaganda y agitación que rodea el 29S.
Para la falsa progresía se trata de aparentar no confrontar y dar imagen de tranquilidad, un cierto fatalismo de que todo da igual y los recortes son inevitables. Adobado con temas para despistar el debate, véase a Felipe González con las drogas, a Belén Esteban amenazando con presentarse a las elecciones o la oportuna si o no tregua de ETA. Todo vale para ocupar portadas y despistar al personal. Aún hay gente que duda si va a ver huelga o no el 29 como resultado de esta estratagema. El Gobierno sabe que la Huelga General marca un antes y un después, Corbacho se ha quemado en el proceso y ZP podría ser el siguiente; no hay acto donde la militancia de CCOO y UGT no pidan a gritos su dimisión. Entretanto, la derecha mediática juega a la demagogia. Dice preocuparse por las personas desempleadas y usan la difamación y el insulto para desmovilizar a la izquierda social. Pero lo que ocurre es que saben que se juegan el aumentar sus beneficios multimillonarios, el conseguir mucho más poder y la capacidad de aumentar aun más la explotación. Son los herederos de las ondas de Queipo de Llano, ladran el fin de la historia y la sed de venganza. Nunca han perdonado a los sindicatos por haberles obligado a desarrollar políticas sociales, educación pública, sanidad universal,… en resumen, Ciudadanía, derechos conquistados por la lucha de los trabajadores y trabajadoras. Con sus ataques nos dejan claro que hoy por hoy el sindicalismo, con sus errores y aciertos, es la última barrera de defensa de la Clase Obrera. Unos quieren un sindicalismo de salón, que sólo sirva para firmar reformas a la baja y los otros la vuelta al capitalismo anterior a la II Guerra Mundial, de poder empresarial todopoderoso.
Lo llamativo de todo esto no es que lo intenten sino que su mensaje cale en parte de la izquierda social. Pese a que la convocatoria de la Huelga General está respalda por organizaciones que representan a millones de trabajadoras y trabajadores como sindicatos, partidos, posiciones, plataformas, intelectuales, artistas… A pesar de esta convocatoria unitaria, de esta demostración de unidad plural de la izquierda, que sabe aparcar sus diferencias en favor de la lucha común, son muchos y muchas los que asumen el mensaje mediático de los medios de masas y caen en el derrotismo y la crítica destructiva. Asumen las consignas del enemigo y la repiten cual autómatas: que si la huelga llega tarde, que si los sindicatos son unos vendidos, que no sirve para nada… Olvidando lo que nos jugamos el 29S, asumiendo la huelga con pesimismo y pasividad. Quizás muchas de las críticas a los y las dirigentes del movimiento obrero sean acertadas, pero éste no es momento de análisis, porque para el 29 de septiembre hay convocada una Huelga General, y el envite es de órdago. Ahora toca praxis, lucha, valentía y dignidad. El 29S no se decide el futuro de Toxo o Cándido, se decide nuestro futuro, el de la Clase Obrera y nadie lo va a hacer en nuestro lugar ni nos va a regalar nada. Hay que ir a la huelga y movilizar al colega, a la compañera de trabajo, al vecino, al tendero, a la camarera… Se trata de pegar pegatinas, carteles, pintar paredes, con sigla o sin sigla, de ir de piquete y a la manifestación,la movilización debe seguir adelante, para que culmine con el mayor éxito posible.
La izquierda tiene que reafirmar a partir de 29S su papel como motor de transformación social, desde dentro y fuera de las organizaciones y no como mera espectadora de la realidad. El 29S nos jugamos la correlación de fuerzas y el futuro de la Clase Obrera. Paremos la producción, salgamos a las calles, pongamos todo nuestro poder al servicio de nosotras y nosotros mismos.
Cuando la crisis se ceba en Europa, nuevamente el jinete del racismo y la xenofobia se extiende para ocultar la falta de una respuesta social a la crisis. En vez de desarrollar el empleo y políticas sociales, se busca chivo expiatorio. Ya no sólo la inmigración, también las minorías, a la diferencia, a la etnia gitana, al Islam,… Cortinas de humo para enfrentar a la clase trabajadora y distraerla de los verdaderos problemas. Es como si el germen del racismo sobreviviese latente en la avanzada Europa para resurgir periódicamente. Se ponen en prácticas políticas que recuerdan al inicio del nazismo y se justifican por el bien común y la seguridad, con los mismos argumentos de base con que Hitler las justificaba. La diferencia es que en la Unión Europea se firman acuerdos contra el racismo y la xenofobia, mientras sus gobiernos practican lo contrario. Las políticas de Sarkozy contra la población gitana de origen rumano, son denunciadas por gobernantes que desarrollan calladamente políticas iguales o peores. 
Ahora, un directivo del Bundesbank se atreve hablar de un gen judío y del riesgo de islamificación de Alemania. En Eslovaquia se crea una policía para gitanos y gitanas. En Italia se reenvía a la inmigración ilegal a Libia con la pérdida de sus derechos y riesgo para su vida. Mientras, en la progresista España los Centros de Internamiento de Inmigrantes son cárceles encubiertas con un más que cuestionable régimen penitenciario, las redadas de la policía o los controles abusivos en Barajas acosan a la población extranjera, la limitación de derecho al asilo, la valla de la vergüenza en Melilla,… prácticas racistas que se silencian mientras la prensa se llena la boca hablando de Sarkozy o Berlusconi. Diferentes discursos pero mismas políticas.
En la actualidad el caso de las gitanas y gitanos rumanos en Francia o Italia pone encima de la mesa no sólo un problema de inmigración sino una realidad racista hacia la población gitana, de siglos de persecución y exclusión. Un pueblo apátrida condenado a la segregación económica y social, en una espiral de marginación y aislamiento, en un continua circulo vicioso. Un grave problema sin resolver que no se solventa con ghetos, caridad o deportaciones en el seno de la propia Europa. Es un problema global de políticas sociales, de educación, de vivienda, de sanidad,… de atajar la desigualdad y poner fin a la marginación. Acabar con el chabolismo, el analfabetismo, la exclusión laboral y social, no es sencillo y no se soluciona con recetas represivas y discursos demagógicos. Los problemas se solucionan con el diálogo y actuaciones que cuenten con la implicación y la participación de los afectados/as, con trabajo y futuro.
El color de la piel, origen o religión son causa de desconfianza y persecución, se fomenta la intolerancia y la exclusión mientras las grandes proclamas versan sobre el gasto público o ayuda humanitaria internacional. Una Europa blanca y cristiana, culta y benevolente, que construye barreras bajo la máxima de que no hay sitio para todos/as. La misma Europa que emigró por millones a otros continentes, la que colonizó y esclavizó a otros pueblos para su explotación. La Europa en crisis tiene miedo y se cierra, excluye y criminaliza. Mientras se produce el máximo beneficio de las personas inmigrantes, de su trabajo ilegal o de la inmigración de alta cualificación. El negro, el moro, el sudaca,… xenofobia que los tilda de delincuentes sin análisis real, mediante la generalización y la desinformación interesada. Quien no ha leído una noticia “de origen rumano mata…”, “de etnia gitana roba… “ pero nunca madrileño de origen extremeño, catalán nacido en Andalucía,… como si la causa del mal tuviese relación con su origen. La Europa de Maastricht y el Tratado de Lisboa pregonan la igualdad, pero se construye desde la diferencia, se reinventa la Historia y se buscan culpables para tapar nuestras miserias. Más que nunca se hace necesario reivindicar la Europa de la igualdad, de derechos y deberes, la Europa de los trabajadores y trabajadoras, sea cual sea tu origen y condición.
La palabra crisis viene del griego κρίσις y etimológicamente significa separar y decidir, es algo que se rompe y que por tanto hay que analizar. De ahí también los términos crítica y criterio.
Durante los gobiernos de la derecha de Kostas Karamanlis, Grecia fue el mejor ejemplo del neoliberalismo: privatizaciones, precariedad laboral, reducción de los bienes y servicios públicos… Es la Grecia presentada como ejemplar al mundo a través de las olimpiadas del 2004, alardeando de un falso crecimiento basado en políticas antisociales y en el déficit público. La llegada al gobierno de Junior Papandreou y el PASOK era una esperanza frente al gobierno de la derecha y tras la violencia policial e incendios que asolaron el país. Durante años los bancos europeos, especialmente los alemanes, se beneficiaron a costa de la deuda griega, especulando y creciendo financieramente, hasta que la crisis mundial del Capital dejó al descubierto la entelequia económica en la que se sustentó, no sólo el caso griego sino también el español entre otros en la denominada crisis de los pigs.
No es casual la imagen que en España se da de la crisis griega. Por una parte, en los medios de comunicación del resto de Europa se nos compara con Grecia y se predice que seremos el siguiente país, junto con Portugal, en seguir su camino. Mientras, aquí se juega a buscar las 7 diferencias, como si con ese pasatiempo se evitase la realidad: años de especulación y falso crecimiento, endeudamiento y paro galopante. Lo que más extraña es que los medios de uno y otro bando, derecha y socialdemocracia, no se tiran los trastos con este tema como hacen con otros. Porque en Prisa no le echan la culpa a Kamamanlis cual Aznar ni Vocento o Recoletos comparan a Papandreou con ZP. Lo que no es extraño si recordamos que tanto unos como otros comparten el liberalismo como formula económica de desarrollar el capitalismo y comparten por tanto las soluciones para Grecia. Y para las elecciones, se escogerán los caballos de batallas que en realidad menos les importan, como el mapa del clítoris o la cadena perpetua.
Como existe un riesgo real de colapso de la economía griega e importantes consecuencias para la UE, el FMI (Fondo Monetario Internacional) y el ECOFIN (consejo europeo de los ministros de economía y finanzas), los mismos que nos llevaron a la crisis actual y que erraron en todos los análisis iníciales sobre la misma, dan ahora las recetas para Grecia. Si no existiese el euro a los griegos les esperaría la bancarrota, la venta a saldo del país y la emigración. Pero como son parte del euro, su caída perjudicaría la moneda común, y de ahí el espíritu solidario de unos y el miedo de otros. Poco importa que gobierne Grecia la derecha o la socialdemocracia, su consigna es obedecer y tragarse el marrón. Porque las recetas mágicas para salir de la crisis son las mismas que antes de la crisis: endeudamiento, recortes sociales y privatizaciones… Medidas que pagará la clase obrera griega, mientras se gobierna para que los bancos no pierdan sus inversiones y los grandes defraudadores fiscales griegos continúen protegidos en Suiza. De una manera o de otra, la Clase Obrera saldará la deuda del Capital. La resistencia y las luchas sociales que se avecinan en Grecia serán vistas con incomprensión ¿Por qué se resisten a la bondadosa ayuda y buenos consejos internacionales este desagradecido Pueblo Heleno? Porque se niegan a hacerse cargo de la responsabilidad de un sistema económico, el capitalista, del que no se beneficiaron y del que no tienen por tanto que pagar los platos rotos.
Estamos ya acostumbrados al juego mediático donde de unos países de los que ni se habla en los grandes medios, especialmente en las televisiones y de otros de los que solo se cuenta las catástrofes. De Portugal lo pintoresco, de México las matanzas,… Eso sí de vez en cuanto le toca a algún país, del que nunca se cuenta casi nada, ponerse de moda. Es el caso de Sudáfrica según se acerca la Copia Mundial de la FIFA 2010. Es como si fuese necesario un precalentamiento mediático cara a promocionar o en este caso a degradar la imagen previa del anfitrión. Es como si en Inglaterra en 1982 se hubiesen dedicado a poder reportajes sobre España llenos de tópicos y sin profundizar en la realidad (que conste que esto no es la primera vez que se hace en TVs inglesas antes del verano con objetivos nada periodísticos y claramente económicos para desalentar el turismo).
Volviendo al tema, en 1994 en Sudáfrica ante las primeras elecciones democráticas los grades medios de comunicación internacionales invirtieron millones de dólares para preparar la retransmisión de la inminente guerra civil que se cernía sobre el país. Contra su interesado pronostico Sudáfrica no se trasformo en un cáos de sangre si no que emergió como una potencia democratizadora y pacificadora en todo el sur de África. La noticia de una pacifica Sudáfrica y el fin de las guerras de su periferia, no era interesante y para el gran público Sudáfrica paso a ser Historia del Apartheid, mito de Nelson Mandela y poco más.
La vuelta a la atención mundial volvió con el Mundial de Futbol, para lo cual los medios empezaron hacer boca con las elecciones del 2009. Se traslado la imagen de la inminente derrota del Congreso Nacional Africano y su diabólico candidato, un Chávez a la africana llamado Jacob Zuma. El resultado fue de un 70% de votos a favor del CNA.
Se acerca el Mundial y con ello las noticias tópicas y negativas. Se habla en los telediarios de que se construyen estadios en un país pobre, acaso en 1982 eso no se valoro como un factor de desarrollo para España. Se traslada la imagen de un inminente estallido de violencia racial. Un cóctel sensacionalista listo para el consumo. Se reduce a Sudáfrica como un conflicto de negros contra blancos, simplificando su Historia, con su realidad multicultural, de xhosas, zulús, boers, asiáticos, británicos, … de mestizaje. Del gran reto de poner fin a las desigualdades sociales, a la pobreza, al SIDA. De solidas instituciones democráticas, políticas de desarrollo y reforma agraria.
Pasara el Mundial y Sudáfrica volverá al olvido mediático, eso si este 2010 no solo Sudáfrica será sede futbolista sino que será la sede del XVII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, pero este por ser un encuentro por la paz y la solidaridad no será considerado de “interés general”.