“Avanzar hacia el socialismo en el siglo XXI para hacer frente a la dictadura del capital.”
Intervención de Juan de Dios Villanueva, en nombre del PCE, en el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, reunidos en Sudáfrica los días 3, 4 y 5 de diciembre de 2010
Queridos camaradas, queridas camaradas:
Antes de trasladaros la intervención elaborada por la dirección del PCE, quisiera tocar tres cuestiones:
El reconocimiento al Partido Comunista de Sudáfrica por la organización del Encuentro. La atención y el cariño en el trato que estamos recibiendo los delegados y delegadas, por parte de los camaradas sudafricanos, es algo para recordar y que evidencia que el Partido Comunista de Sudáfrica es un partido digno de su pueblo.
Recordar que hace unas semanas falleció en Madrid el camarada Marcelino Camacho, dirigente histórico del PCE y fundador de CC.OO. Agradecemos las decenas de muestras de solidaridad y condolencia que recibimos de partidos hermanos de todo el mundo por la pérdida de éste gran dirigente obrero y comunista.
No podemos olvidar en éste importante Encuentro la situación de represión que está viviendo el pueblo Saharahui por parte del régimen de la monarquía de Mohamed VI. Parece que no hay voluntad de solución internacional a la situación de un pueblo que lucha por su derecho a la autodeterminación. La monarquía marroquí cuenta con el apoyo de EE.UU y de la Internacional Socialista. Presentaremos una resolución, en éste Encuentro, de apoyo a la lucha de los saharauis y del Frente Polisario.
Camaradas:
Decir que estamos en un momento histórico puede parecer una frase hecha que pierde su fuerza por repetida, pero si concluimos que estamos en un momento en el que se pueden estar librando de forma simultanea diversas contradicciones dentro de la lucha de clases de cuyo resultado final dependen las futuras relaciones de poder en el planeta puede que entendamos la dimensión del momento histórico en el que estamos.
En el interior de la clase dominante, lo que podemos denominar sector especulativo pugna por hacerse con el control de la economía mundial y poner los recursos naturales del planeta a su servicio, dejando el sector productivo como una realidad subsidiaria. A este capital especulativo le sobra la democracia formal a la que incluso considera un peligro que antes o después puede poner en peligro su dominio como ha ocurrido en algunos países de América latina y se lanza sin tapujos a implantar lo que podemos denominar dictadura del capital.
Esta nueva realidad trata a poner fin a un ciclo histórico iniciado con la revolución burguesa e implantar un nuevo sistema social, político y económico en la que la economía no este supeditada a ningún control político, sino que se ponga en manos de los profesionales o técnicos al servicio directo del capital, a las ordenes incuestionables de esos mercados que nadie identifican pero que marcan las ordenes que hay que obedecer sin cuestionar, vaciando de contenido cualquier instrumento de representación ciudadana y transformando lo que son derechos humanos, a la vivienda, al trabajo o a la salud en privilegios ligados al negocio.
Tenemos que evidenciar que tras la salida conservadora de la crisis se esconde algo mas que un intento de seguir sacando beneficio por parte de los poderosos se esconde un Golpe de Estado a nivel planetario que termine de imponer una Dictadura del Capital que ponga de rodillas a gobiernos, y que dicte legislaciones que aprueban sumisos parlamentos.
En este sentido, organizaciones militares como la OTAN juegan un papel clave en el diseño de ese nuevo orden mundial y refuerzan su función imperialista de gendarme de la globalización capitalista. Así se ha certificado en la cumbre de la Alianza Atlántica celebrada en Lisboa entre los días 19 al 21 de noviembre del presente año.
Esta afirmación puede parecer una fantasiosa, pero la realidad será más contundente y cada día se pondrá mas en evidencia este intento de poner fin a un ciclo histórico y poner a la humanidad en manos de esas 200 empresas que rapiñan los recursos naturales del planeta por encima de cualquier control político.
Frente a esta realidad debemos tomar partido por dar la batalla desde la conciencia de la necesidad de plantear una estrategia netamente anticapitalista, que no trate de solucionar los problemas del capitalismo, sino de solucionar el problema que para la humanidad supone el propio capitalismo y construir una alternativa para construir el Socialismo en este Siglo XXI, con un proceso de acumulación de fuerzas en las que desde un primer momento seamos capaces de distinguir bien la contradicción fundamental de las que en estos momentos son secundarias.
Esta es la clave ser capaces de dar la vuelta a una situación de hegemonía ideológica del capital que consigue que la mayoría de la clase trabajadora apoye activa o pasivamente valores que van en contra de sus propios intereses y avanzar hacia conseguir la hegemonía ideológica para los valores de una democracia económica, social y política, participativa que sustituya la competitividad, el individualismo y la insolidaridad por la defensa de la solidaridad, lo colectivo y la justicia social como bases de esa nueva sociedad que desde la máxima participación tenemos que construir.
Hablar desde Europa de construir el socialismo en el S.XXI, puede hoy parecer algo irreal, ilusorio, pero si pensamos que hace muy pocos años, si hubiéramos planteado la posibilidad de que un líder indígena gobernara la Bolivia en la que había caído todo un Che Guevara, o que en una Latinoamérica llena de dictaduras militares y en pleno liberalismo salvaje en menos de diez años se llevaran a cabo procesos de construcción del socialismo de amplia base social, seguro que nos habrían tomado por locos o utópicos, por lo tanto nada es fácil, pero nada es imposible.
Pero no hay ideología, no hay valores, no hay alternativa que pueda dar la batalla al capital y su intento de imponer una dictadura sin contar con una formación política que de una forma organizada consiga ganar esa lucha de clases que no solo no se ha terminado sino que esta mas viva que nunca, en este sentido los Partidos Comunistas, junto a otras fuerzas que apuestan por el socialismo, tenemos la obligación de ser capaces de dar respuesta a este reto, de ser la organización que referencie a la izquierda anticapitalista, que sea capaz de superar sus contradicciones y su tendencia al inmovilismo para implicarse en la lucha contra la crisis y sus consecuencias en los trabajadores y trabajadoras, para ello entiendo es necesario partir de un análisis de la estructura de las clases en este S. XXI, para recuperar las perspectivas revolucionarias en el mejor sentido del termino, el que sabe conjugar el ser útil en lo concreto a quienes sufren las agresiones directas de la salida conservadora de la crisis con propuestas a corto y medio plazo, con la determinación de que nuestra lucha tenga la perspectiva de avanzar hacia un mundo mejor, hacia el socialismo en este siglo XXI.
Para ello proponemos impulsar la celebración en el año 2011 de un amplio encuentro de fuerzas políticas que puedan ir configurando un freno a las agresiones capitalistas y combinar esfuerzos por avanzar en una Alternativa Social y Anticapitalista a la crisis, el formato de este encuentro seria el mas abierto y participativo posible ya que no se trata de crear ninguna estructura sino de abrir un proceso de intercambio de ideas y experiencias que el modo del Foro de Sau Paulo nos enriquezca a todos.
Para terminar, quisiéramos recordaros que éste año estamos conmemorando el centenario del nacimiento del poeta del pueblo Miguel Hernández, militante del PCE, que murió en 1942, con sólo 32 años de edad, en las cárceles del fascismo. Miguel Hernández al estallar la guerra civil no se refugió en su casa a escribir, sino que cogió el fusil y se fue al frente a defender la república frente al fascismo. Entre su prolija obra, destaca “Vientos del pueblo”, que, a su vez, contiene un poema que lleva el mismo título. Dicho poema se lo queremos dedicar al heroico pueblo sudafricano a través de los camaradas del SACP:
“Vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me aventan la garganta. Los bueyes bajan la frente, impotentemente mansa, ante la vara del castigo, los leones la levantan y al mismo tiempo castigan con su clamorosa zarpa, que no soy de un pueblo de bueyes, que soy de un pueblo de leones…” Evidentemente, el pueblo sudafricano es un pueblo de leones. ¡Salud Camaradas! Muchas gracias.

