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Cataluña, tan reino de taifas como Madrid

Felipe V, malo para todos por igual...
Al hilo de mi último comentario acerca de lo que sucedió con el "editorial conjunto" de la prensa catalana a favor del Estatut, ya apunté lo que, según mi criterio, está ocurriendo en la Cataluña del Govern d'Esquerres que ya no sabe adónde va.
Algo se está cociendo en los niveles oligárquicos y burgueses de Cataluña para que se sobredimensione, amplifique y exagere la realidad del soberanismo catalán. Se trata de un contrapeso mediático --única y exclusivamente-- a la obsesión que caracteriza a los medios de la otra caverna mediática: la madrileña.
¿Su misión principal? Desactivar a la izquierda crítica con la corrupción y destruir todo conato de reactivación de la clase obrera, ahora que la crisis del capitalismo aprieta. Nada que diferencie con el separatismo "taifático" que se opera desde la Comunidad de Madrid con el "Gobiernito" de Esperanza Aguirre.
El resultado de las "consultas sobernanistas" en unos 160 pueblos de Cataluña es, sin embargo, esclarecedor de que ni con toda la fuerza de la propaganda unida se es capaz de movilizar al electorado catalán a favor de una causa que no convence ni al más pintado. Sólo un 27% de los electores acudieron a votar en localidades connotadamente nacionalistas, que también es otro dato.
Pero, erre que erre, el plan de engrosar endiabladamente la situación a través de los medios pareciera llevarnos a escenarios de aplastantes victorias (para unos) y de apocalipsis (para otros). ¿Crisis capitalista? La culpa es de la "ineficaz" España (para unos) y de Cataluña (para otros).
Conviene sin embargo, hacer un par de apuntes, sobre la naturaleza política de quienes promocionan éstas consultas, cuya legitimidad es tan grande como la que podría tener plantear una consulta sobre el capitalismo (aunque ya veríamos si a los muy movilizados nacionalistas catalanes les parecería bien tal consulta: ya digo desde aquí que no).
Y es que a raíz del giro "federalista" de Carod-Rovira en ERC (aprox. año 2001) se operó un espectacular crecimiento de ésta formación. El éxito de ERC fue precisamente "apostar" por España y hacer política española, dejando de lado el alma mesianisca y reaccionaria que caracterizó ( y parece que vuelve a caracterizar de nuevo, parcialmente) al partido.
Aquel giro de ERC fue tildado de "traidor" por parte del ala más oscuramente neocon y ultra del nacionalismo catalán, pero hubieron de tragarse el sapo.
La oportuna aparición en 2006 de varias escisiones en ERC ---Reagrupament-- entorno a la opaca figura de Joan Carretero lo aclara todo: "lo primero que deberá hacer Cataluña cuando se independice es llamar al Departamento de Estado de EEUU y poner en bandeja su territorio para las operaciones militares del ejército norteamericano". Ésta locura la pronunció en una entrevista en 'AVUI' el mismo que hoy anda promoviendo y animando tales consultas. No hace ni un mes que lo dijo. Carretero fue conseller en el año 2003.
Reagrupament sondean a otro loco para engrosar su independentismo populista: Joan Laporta, un tipo de la calaña de Berlusconi: modelos a granel, mala educación pública, empresas subterráneas, la droga del éxito...su compinche, también acérrimo independentista, es Xavier Sala i Martin, un economista que predica un neoliberalismo anticientífico que ni él mismo entiende: pura ideología, en el peor sentido.
De palmeros de ésta situación, los diarios 'La Vanguardia' y 'El Periódico', en una alocada carrera para promocionar las últimas imbecilidades de Carretero, Laporta o Carles Móra (el mesiánico alcalde de Arenys de Munt, investido de presunta legitimidad para llevar a Cataluña hacia la separación de España). Han de vender ejemplares en quiosco, lógica mercantilista manda, mientras, eso sí, reciben ingentes subvenciones públicas.
CiU es, nuevamente, el "pal de paller" de toda esta movida que tiene en Ángel Colom --metido de lleno en la trama corrupta del Palau de la Musica-- a una de sus nuevas caras visibles. Colom, en los 80 y 90 líder de ERC e independentista de línea dura junto con Pilar Rahola, es uno de los seres más despreciables de la política catalana y un vividor de la Generalitat y de los cargos políticos.
El trabajo de Colom en favor de la "libertad" de Cuba destapa otra realidad: la del profundo odio hacia la izquierda de acento hispano que predican todos éstos personajes arriba citados, cuyo fin último no es otro que hacer de Cataluña un "nuevo Israel".