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Contrabando monetario en Venezuela

"Tú no conoces Venezuela, no opines". "Tú vas allí de turismo, no sabes cómo piensa la gente". "Antes de Chávez no había polarización social y no había delincuentes"...quién no ha escuchado reproches de éste calibre en su batalla opinativa sobre Venezuela, cuyo gobierno se opone al dominio mundial ejercido por el dólar y el euro como nuevos patrones coloniales.
Venezuela ha reevaluado su moneda, el Bolívar Fuerte, y enseguida se ha creado una corriente de opinión anticientífica --promovida mundialmente-- para dar una sensación de susto entre la población, la cual se ha lanzado a comprar bienes como si se tratara del apocalipsis último.
Sin embargo, detrás de ésta decisión hay --en mi opinión-- la intención de poner coto al llamado "mercado paralelo" de divisas, que lucra a una minoría social, principalmente formada por pícaros traficantes que controlan el comercio. Un auténtico banco paralelo de euros y dólares corre por las calles de Venezuela al tiempo que crea un caldo de cultivo perfecto para la delincuencia y el capitalismo salvaje, en detrimento de las políticas públicas y la economía sana. Una viejísima práctica, que existe desde antes de Chávez.
Así que quizás yo "no conozca" Venezuela, pero sí conocí --en mis dos viajes del año pasado-- lo fácil que es cambiar euros por bolívares fuertes a un tipo de 8 ó 9 mientras que el tipo oficial era de 2 ó 3. En la calle, sobretodo en los hostales de mala muerte, mis euros valían el triple y conseguía ¡hasta tres veces más bolívares que en un banco! Un chollo, pensarán algunos. Una desgracia para el país, pensaba yo.
Los propietarios de aquellos tugurios (que poseen tiendas y franquicias) se enriquecían sin duda con una práctica hecha para "atraer" euros con los que importar luego productos del extranjero y revenderlos a mayor precio.
En un país en dónde todavía prima la ley del capital, el anuncio de rebaja del BF pretende equiparar esa moneda nacional a las monedas que quieren mantener su státus poderoso a nivel mundial. Es el temido 1 a 1. Temido, claro, por los amos de la selva.
Sin embargo, enseguida se han afanado los especuladores comerciales --los traficantes de moneda-- a subir los precios de sus productos importados (en euros) para poder seguir sacando réditos del "mercado paralelo" de compraventa, antes de que la nueva política económica entre en vigor.
La medida de Chávez, otra vez, va en el camino de poner coto a unas prácticas cambiarias ilegales que convierten la economía en algo improductivo y parasitario, no fiscalizado.