00:20h. del Domingo, 3 de junio de 2007.

Carta abierta de José Luis Pitarch, afiliado a EUPV, en contestación al artículo de Joan Ribó —el anterior Coordinador d’EUPV— en el diario “Levante” el día 1-6-07, y a una entrevista con el mismo Ribó, en el citado diario, tras la jornada electoral.

Sobre la autocrítica:

La autocrítica es el arma secreta de la democracia., apliquémonos a ella. Pero no arrojando todas las culpas sobre el prójimo o próximo, pues entonces incurriríamos en la mayor mentira, que es la mitad de la verdad. Como viene haciendo Joan Ribó a bombo y platillo desde el 28 de mayo, repetidamente en el periódico de más difusión en la Comunidad Autónoma, y en otros medios de comunicación. Servidor, aunque escribe en varios e interviene semanalmente en televisión, prefiere hacer cualquier análisis y crítica respecto a EUPV, primero que nada, puertas adentro de la misma, ante su Consell Nacional. No empezar por los mass media para acometer a la dirección de EUPV, dando imagen de debacle interna y mostrando poco aprecio al propio Consell Nacional, al que deja como segundo plato, pese a que se reúne sólo cinco días después de la madrugada electoral. (También me han preguntado algunos media, mas he aplazado contestar hasta conocer cómo se pronuncia el Consell).

Que EUPV no ha conectado suficientemente con los votantes es obvio. Que no ha llegado a “movilizar” todo lo que deseábamos, ni a desmontar suficientemente la cadena de mentiras del PP, también. Y frases bonitas como “fer país”, “servir al país”, “pueblo que se resiste a sucumbir”, no las entienden bien muchos votantes potenciales de EUPV, interesados máximamente por lo concreto. Dice X. Aliaga que los ciudadanos no han apreciado que estamos en una situación de emergencia democrática, y M. Colomer que los mismos han amnistiado a la corrupción. Uno está de acuerdo con ambos, los ciudadanos no han distinguido del todo entre el culo y las témporas. ¿Pero no tenemos alguna responsabilidad en no hacérselo ver, en no haberles descubierto o desnudado el cinismo de la derecha, su caciquismo y clientelismo, su espuria relación “constantiniana” con la Iglesia, y en que no apreciaran que defendemos sus mejores intereses? Quizá debimos hablar mucho más de los accidentes laborales, o del dinero que llega para el Papa pero no para guarderías públicas, y algo menos de las regatas de la “Cup” (Copa del América). Quizá debimos insistir más en que la Generalitat del PP nos ha endeudado a todos en casi dos billones de las antiguas pesetas (2.000.000.000.000, ¡un dos y doce ceros!), hipotecando el futuro de nuestros hijos. Quizá hicimos en demasía una campaña para convencidos, y no tanto para convencer.

De modo que sí a la autocrítica. Ahora bien, no es en absoluto de recibo que Ribó eche todas las culpas a la actual dirección de EUPV, cuando el declive ha sido continuado y persistente, casualmente, desde que él tomó las riendas. No pocos de los malos frutos actuales vienen de raíces que él sembró, o no supo ver crecer. (Si hace falta ser más explícito, lo seré, aunque preferiría que no). En fin, en política se miente tanto como en amores. Y el mayor embuste, repito, suele ser la media verdad. Como fuere, y sin intentar comparaciones impropias, Ribó ha actuado una miaja a lo PP, que nunca aceptó democráticamente la derrota del 14-M-04, sino ha estado, desde entonces, calumniando a quienes ganaron en esa fecha, y tratando de impedirles hacer bien su trabajo. Ribó ha hecho algo “comparable” (entre comillas, con respeto hacia él) desde que Glòria Marcos ganó la Asamblea del 2.003, siendo elegida Coordinadora. Y se diría que sigue sin admitirlo democráticamente, sacando ahora los cuchillos.

Pues, si bien coincido con bastantes de las críticas y análisis de Ribó, y no es lícito desde luego desautorizar al pueblo soberano, el citado calla y se escabulle de analizar el grave problema de fondo: por qué los votantes, —incluso (parcialmente) los sindicatos— asumen valores de la derechona; y ya estamos hablando de la otra media verdad, la del hedonismo in crescendo, la atonía moral, el individualismo salvaje (J. Civera dixit), la pérdida de sustrato ético, o que los imputados judicialmente tipo Fabra parezcan modélicos para los electores o éstos consideren que se trata de pecadillos muy veniales. Si sumamos todo ello, a mí me da la palabra ALIENACIÓN. Y ésta no es culpa de la dirección de EUPV (a la que no pertenezco, dicho sea de paso), ni de la ídem de IU estatal.

Una alienación, un letargo —de los que habla poco Ribó en su diatriba contra la dirección democrática de EUPV, para echar toda la culpa a ésta— que lleva a votar al PP, o a abstenerse (y la abstención perjudica más a la izquierda, no hay una monja o persona de comunión diaria que no vote, aunque sea por correo y mediando notario). Lo que se une en Valencia al meninfotisme, al déficit de sentido unitario para empresas colectivas, a la coentor mezclada de fanfarronería y simpleza pretenciosa (pensamos que Valencia es la nueva Mónaco, es decir, nos lo hace creer el PP del boato, de la pompa y el ruido, ¡que se vea, que se vea!, de los coches de carreras: Valencia como un circo, festa/”circenses”… y ocultando el endeudamiento; una diputada del PP con la que compartí mesa no de comer hace días, aseguraba que todo lo más importante del mundo pasa por Valencia,¡!). Con todo esto ha de pechar EUPV. ¡Y qué difícil exponer la verdad, hablar de sobriedad a un cuerpo social engañado y manipulado, a mucha gente jodida, permítaseme la expresión, que así se evade del terror de la hipoteca! Prefieren matar al mensajero, que somos nosotros. Y esto no es culpa de Glòria Marcos (Coordinadora de EUPV), ni de Amadeu Sanchis (Candidato nº 1 a concejal del Ayuntamiento de Valencia), ni de Ricard Sixto (Secretario de Organización de EUPV). Como tampoco tienen la culpa de la televisión legionaria de Cristo (TVV, autonómica). ¡Ah!, y ya saben: el agua y el AVE nos los quita la izquierda. ¿Hay que repetir el vocablo ALIENACIÓN, buscada y lograda por el PP? Ribó pasa de todo esto, que ha sido lo decidente en las Elecciones. Y yo me igualaría a su actitud si lanzara catilinarias a un hombre muy vinculado a él, destacado responsable de la cosa municipal, cuando ha habido tantos fracasos en los Ayuntamientos.

Pero lo que antecede no nos exime de buscar y encontrar soluciones y caminos. Un relevante miembro de Esquerra i País (corriente nacionalista en EUPV) me envió, el 29, un e-m sensato, llamando a la reflexión y el realismo, en llegar a más gente, en sumar y no restar. Le respondí que todo menos “traure els ganivets” (sacar los cuchillos). Cambiar cosas, reunir fuerzas, y ver qué hacer y renovar ante la pérdida de sentido moral e ideológico de la ciudadanía. Desde el 2.000, cuando entré en EUPV, he querido ser de toda ella, del PC, d’Espai Alternatiu, d’Esquerra i País, de cualquier otra nueva corriente. He ido a los actos de todas, como público y como hablador. Y he sentido no ver a alguien de Esquerra i País en las Fiestas del PC, y a la recíproca. Muchos no me lo han perdonado. Espero que ahora puedan entenderme. Un abrazo a todos los miembros de EUPV.

José Luis PITARCH


Comandante en la reserva y profesor de Derecho Constitucional

Noticias de laRepublica.es

Alimentación XML

    powered by b2evolution