El presidente del Consejo Asesor del Observatorio Regional de la Violencia de Género por la Comunidad de Madrid, hay que reconocer que lo extenso de la definición del cargo es impresionante, Jesús Neira, el que salvó de una muerte “segura” a Violeta Santander un héroe donde los haya, los demás que han arriesgado su vida por salvar a mujeres que estuvieron a punto de perder la vida a manos de sus maltratadores, nada, puedo citar el caso de Vicente Pascual García, que recibió un tiro en la cara por salvar la vida una mujer en la alicantina población de Mutxamel en marzo de 2006 y que en septiembre de 2009 llevaba ya siete intervenciones, todas ellas sin éxito, para recomponerle la mandíbula y que además, sin tener en cuenta su estado físico y síquico, le retiraron la pensión de 600 euros que percibía por considerar que estaba apto para el trabajo. O ese otro de un hombre que en noviembre de 2009 en Madrid recibió una puñalada en el costado, pudo haber sido en otra parte más vital de su cuerpo, por defender a una mujer que estaba siendo atacada por su ex pareja. O ese otro caso ocurrido en Valencia el 3 de febrero de 2010, donde un hombre, propietario de un bar, recibió tres puñaladas en el tórax, abdomen y hombro que le causaron heridas por las cuales su vida corrió un serio peligro por defender de su ex pareja a otra mujer. De ninguno de ellos se habla, ni ninguno de ellos ha sido premiado con un cargo tan ¿importante? con un nombre tango largo. Todo esto me recuerda a aquello que dice que “más vale caer en gracia que ser gracioso”.
Pero a lo que iba, el héroe, Jesús Neira, según relata el periódico El Plural, ha escrito un libro titulado “España sin Democracia” en el que entre otras cosas dice: “En España se dieron dos eslóganes en los años setenta que afirmaban dos falsedades como las siguientes: “Socialismo es Democracia” y “Socialismo es Libertad”. Ambos eslóganes son ejemplo de una demagogia falsa y falsaria de toda falsedad de muy grueso calibre”. Sin embargo el heroico Jesús Neira, no hace referencia y por tanto no critica ese otro eslogan que decía aquello de: “Con Franco vivíamos mejor”. Da a entender en su libro que los partidos socialistas o socialdemócratas deberían ser ilegalizados. Tiene razón y es más, partidos como Fuerza Nueva o Falange Español y de las JONS deberían ser potenciados. Creo que el señor Neira coincidirá conmigo.
La mismas fuentes periodísticas cuentan que el señor Neira, dice que los diputados no son más que un grupo homogéneo de “jovencitos que no saben hacer la o con un canuto, que ni conocen que es la representación; se quitan el chupete y a continuación pasan a buscar un sustitutivo rápido, lo que sea, pero con sueldo”. ¡Atención! señores diputados, no me hagan mucho caso pero creo que el señor Neira les ha llamado mamones. En cuanto a lo de diputados “jovencitos” donde estén aquellas momias que se sentaban en las Cortés de Franco que se aparten todos los demás. Continúa diciendo el señor Neira, que “esto haría llorar de emoción al almirante Carrero Blanco…” Hombre, no creo que Carrero Blanco fuera una persona muy emotiva. Afirma Jesús Neira, que “tanto González, Aznar y Zapatero –lo de meter a Aznar me deja asombrado, a lo mejor va a resultar que para el señor Neira, Aznar es un rojo- han tenido que hincarse de rodillas antes los nacionalistas”. Se le olvida al señor Neira mencionar que Franco también se hincó de rodillas ante Hitler. Sigue el señor Neira diciendo: “Franquistas y antifranquistas están de acuerdo en lo esencial (…) La fórmula de tránsito era salir de la dictadura para meterse en esta forma –refiriéndose al parlamentarismo actual- de escándalo y corrupción”. Tiene razón el señor Neira, la dictadura no era un escándalo. Era una canallada. No sé por qué no lo dice el señor Neira en su libro. A mi así me lo parece. Siguiendo el relato del diario antes citado podemos leer que en opinión del señor Neira, los españoles no conocen ni aman la libertad. Es verdad, tiene razón, los españoles amaban, yo diría mejor que añoraban, la libertad cuando Franco y sus ministros, la mayoría de ellos del Opus Dei, mandaban, que no gobernaban, en España. Si los españoles no aman la democracia es porque no tienen la inmensa suerte de ser unos intelectuales de la talla del señor Neira y al mismo tiempo ser unos héroes, porque héroes, héroes, lo que se dice héroes solo son el señor Neira y el Capitán Trueno.
Por cierto ¿para qué querrá Neira un permiso para portar un revolver? Recuerdo las palabras de un periodista que fue condenado por herir gravemente de un tiro a otro conductor por una discusión de tráfico. Este periodista dijo: Si tienes un arma acabarás usándola. O sea, que lo mejor es no tenerla.
Los hay que mejor estarían callados que dando por la cara “B”.
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La libertad y la paz, los derechos humanos en el mundo, para todos los pueblos han de ser objetivos centrales; pero sin trampas, sin emplear dos varas de medir. A propósito, Democracia no es Capitalismo.
La UE, ataca a Cuba y cierra los ojos ante:
- La guerra de Irak, con decenas de miles de muertos, de desplazados, de destrucción. A Bush- Aznar- Blair y el anfitrión en las Azores, Durao Barroso, aún no se le han pedido cuentas por este genocidio.
- El pueblo saharaui se encuentra abandonado y sólo en el desierto y la represión y asesinato por parte de Marruecos de sus activistas continúan ante la pasividad internacional
- El pueblo palestino es asesinado y sus tierras colonizadas por Israel, incumpliendo así todas las resoluciones de la comunidad internacional.
- En Colombia se ha encontrado una fosa común con 2.000 ejecutados por los paramilitares y según la Fiscalía el número de asesinados superaría los 100.000.
- En México, el crimen organizado asesina a diario y en Ciudad Juárez, las mujeres siguen sufriendo la muerte y la violación.
- Pozada Carriles, terrorista responsable del atentado contra un avión en Venezuela con centenares de muertes está protegido en EE.UU. por la CIA.
- 5 cubanos están en la cárcel de EE.UU por luchar contra las actividades terroristas organizadas por la "gusanera" de Miami.
- La cárcel de Guantánamo sin garantías ni derechos, para los detenidos, es una monstruosidad jurídica creada por los EE.UU.
- Los vuelos de la CIA con secuestrados camino de la tortura autorizada por el Gobierno de Bush han atravesado Europa, y en suelo europeo se han construido cárceles secretas.
- El embargo criminal de EE.UU a Cuba durante años se mantiene aún pese al rechazo internacional.
- En España han muerto presos del GRAPO por huelgas de hambre, también en Irlanda presos del IRA.
- Los golpes de Estado y las dictaduras en el cono sur de América Latina, han sido propiciados por la CIA y los EE.UU con la complicidad de la Unión Europa y la OTAN (Pinochet y los militares argentinos, etc).
- Las matanzas de civiles en las guerras de Afganistán por EE.UU y la OTAN siguen denominándose “daños colaterales”.
- Los asesinatos de los jesuitas en El Salvador y del arzobispo Oscar Romero a manos de la extrema derecha salvadoreña tuvieron el respaldo de la CIA.
- Hay 1.000 millones de hambrientos en el mundo, cifras desconocidas por la Humanidad hasta ahora.
La derecha española que no ha condenado el franquismo, que apoyó la guerra de Irak, que ha rechazado la memoria histórica y el entierro digno de los republicanos que están aún en las fosas comunes. Hoy sigue habiendo miles de desaparecidos en España. Hay un Rey nombrado por Franco sin que nadie lo haya elegido nadie. Se mantiene una Ley Electoral injusta y se permiten dar lecciones de democracia a los demás.
Cuba, con datos de la ONU:
- no tiene ningún niño desnutrido y sin escolarizar,
- envía miles de médicos a llevar salud a las zonas más pobres del mundo,
- envía miles de maestros a luchar contra el analfabetismo en muchos lugares del mundo,
- despliega la mayor solidaridad en América y como decía Pablo Neruda, la solidaridad es ternura de los pueblos,
- tienen un índice de mortalidad infantil, por debajo de los EE.UU y de muchos países de Europa,
- mantienen la dignidad y el respeto de los países de Latinoamérica.
Los problemas de Cuba, que los tiene, y serios, han de resolverlos los cubanos sin interferencias de los hipócritas, ni la UE, ni los EE.UU, ni la OTAN, ni los vendidos que cobran subvenciones;éstos no tienen autoridad moral y política para atacar a Cuba . Y del PP, ya ni hablamos.
Finalmente un aviso a navegantes: desmontemos la mentira; cuando hablan de libertad y de democracia en Cuba, lo que están diciendo de verdad es que vuelva a Cuba el capitalismo, la explotación y la mafia.
Antonio Romero Ex parlamentario de IU Coordinador de la Red por la III República.
La verdad es que cuando uno lee que es muy posible que el juez que juzgue, por la querella presentada por Falange, a Garzón por intentar investigar los crímenes del franquismo, pueda ser Adolfo Prego, y después de leer también las inclinaciones ultraconservadoras de dicho juez a uno le da la impresión de que esto se parece mucho a aquello de poner un zorro a cuidar gallinas.
Periódicos como Público, El País o El Plural han dicho sobre el juez Prego que ha tildado el golpe franquista de “contrarrevolución”, además es patrono de honor de la fundación ultraderechista Defensa de la Nación Española (Denaes) que se ha mostrado en contra del Estatut de Catalunya y se ha mostrado también contrario a la política antiterrorista de Zapatero, a más de su conocida oposición a la Ley de la Memoria Histórica firmando un manifiesto sobre la misma junto con otros significados elementos de la ultraderecha. En dicho manifiesto se hacía constar que la ley pretendía recordar “como mártires de la libertad a muchos de los peores criminales de la historia”. También dicen las mismas fuentes que Prego ha escrito artículos para la revista Altar Mayor de la Hermandad del Valle de los Caídos. Públicamente se ha mostrado contrario a los matrimonios entre homosexuales. Ha criticado duramente a Zapatero. Todo esto añadido a las manifestaciones del ex Fiscal Anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, afirmando que “la extrema derecha ha sometido al Tribunal Supremo” (El País 9-03-10) y que ninguna de las querellas tiene fundamento.
Reconociéndole al juez Prego el derecho a ser considerado imparcial a la hora de juzgar dejando a un lado sus sentimientos ultraconservadores, cosa harto difícil porque el juez Prego es humano y los humanos solemos ser débiles ante nuestros sentimientos y teniendo presente que al juez Garzón no se le aplica la presunción de inocencia, no hay más que leer las declaraciones de algún miembro del Consejo General del Poder Judicial que piden su cese cautelar hasta que se celebren los juicios, hay que ponerse en la piel de Garzón y considerar que tiene motivos más que suficientes para estar preocupado en lo referente a la posibilidad de tener derecho a un trato, juicio, justo.
La verdad es que uno teme que no se haga un proceso neutral a Garzón máxime después de ver como en Valencia, en el caso Gürtel, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), Juan Luís de la Rúa, reconocido amigo de Camps, aprovechó la ausencia por vacaciones de uno de los jueces que debían decidir sobre los trajes de Camps para colocarse él como sustituto y más en un mes, agosto, inhábil a efectos judiciales y ya pudimos ver el resultado : El archivo de la causa contra Camps.
Si es cierto eso de que a los jueces les importa su prestigio personal y el de la Administración de Justicia, hay que evitar a todo trance que se repitan hechos como el del TSJCV y por tanto el juez Adolfo Prego nunca debe, ni por asomo, entender en el caso de Garzón. Esto supondría para la Justicia un rejón de muerte ante los ojos de todos los españoles.
Es evidente, tan evidente como público y notorio, que la Administración de Justicia está pasando por unos índices de credibilidad ante los ciudadanos francamente lamentables. Yo soy de los convencidos de que todas las instituciones de un Estado democrático son dignas de respeto por lo que son y representan, pero hay un problema y es que esas instituciones están bajo el control o la gestión, y ahí está lo malo, de los hombres, de esos hombres, me refiero en general, que se dice que descienden del mono aunque hay quien afirma categóricamente que no porque según dicen el mono no es tan malo, lo cual pone en duda la afirmación de Charles Darwin de que el hombre desciende del mono.
Pero no es de los posibles orígenes del hombre de quien quiero hablar. Hoy quiero referirme a unas manifestaciones del vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando De Rosa, en las cuales se refiere al juez Garzón. De Rosa ha protagonizado una intervención ante los medios de comunicación que a mí me parecen, es mi opinión, de muy mal gusto y peor estilo. De Rosa, ha asegurado que “sería “sano” para la justicia y la sociedad que un magistrado como Baltasar Garzón, sobre el que pesan tres querellas en el Tribunal Supremo, fuera apartado de forma automática de sus funciones”. Creo que De Rosa debería explicar con más detalle quién es Garzón, ya que dicho como él lo dice da la impresión de que Garzón es poco menos que un indeseable y un peligro para la sociedad. Está claro que De Rosa le niega a Garzón la presunción de inocencia. Habla de tres querellas cuando una de ellas, la que se refiere a que Garzón cobró por dar unas charlas en una universidad neoyorquina ha quedado descartada porque tanto el Banco de Santander como la universidad de New York han dejado claro que Garzón no cobró un céntimo.
No creo que personajes como De Rosa, por cierto muy amigo de Camps, tiene Camps mucho amigos entre la judicatura, ayuden mucho a que los ciudadanos cambien la mala opinión que sobre la Justicia tienen. Por otro lado De Rosa, nos está diciendo subliminalmente, así lo entiendo yo, que si alguien se encuentra con un juez que le pueda ser “incómodo” no tiene más que plantearle, una, dos o tres querellas, las que hagan faltan, para que al juez en cuestión le aparten “automáticamente”, como dice De Rosa, de sus funciones.
Yo creo que un juez que se precie, no debe decir, como ha dicho De Rosa, que “lo medular de esta causa es si es el juez de la Audiencia Nacional, con tres querellas en el Supremo, puede seguir tramitando asuntos en su juzgado”. ¿A quién se refiere De Rosa, a un juez que consiguió que Pinochet fuera “confinado” una año en Inglaterra, a un juez que ha detenido y puesto en prisión a infinidad de terroristas y narcotraficantes, a un juez que ha defendido a las víctimas de la dictadura de Franco, a un juez que ha puesto a disposición de la justicia a más de 100 presuntos encartados en el caso Gürtel, o se refiere a un delincuente común? Yo creo que a De Rosa por mucho que se pueda escudar bajo su toga de vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial debe ser llamado al orden y obligado a pedir disculpas a un compañero y sobre todo a una persona íntegra que es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Si abrimos camino a que los jueces puedan negar la presunción de inocencia, la Administración de Justicia va a quedar bastante peor que está ante los ojos de los españoles.
El 14 de abril de 1931, el pueblo español, sin un solo disparo, decidió sustituir la monarquía corrupta y felona de Alfonso XIII por una república democrática regida por la ley de las mayorías parlamentarias, la libertad y la aspiración al progreso y la justicia social. La familia real española abandonó el Palacio de Oriente escoltada y protegida por militantes de la Unión General de Trabajadores mientras, a escasos metros, se constituía, en medio de un fervor popular pocas veces visto, el Gobierno Provisional de la Segunda República Española.
La proclamación de la República no fue un hecho casual. Desde finales del siglo XIX, regeneracionistas, institucionistas y noventayochistas venían reclamando un cambio de régimen, de modos políticos, que sacara al país de la decadencia, del infortunio, de la opresión en que vivía desde el siglo XVII. La pérdida de Cuba y Filipinas no fue un desastre nacional, sino el revulsivo para hacer salir del anonimato a la España vital, una España que se oponía con todas sus fuerzas al derrotismo, a vivir de pretendidas glorias pasadas, de las lanzas herrumbrosas, a perpetuar el privilegio: “Cerrad con siete cadenas el sepulcro del Cid –diría Costa- y arrojar las llaves al mar”. Pero no fue solo Costa quien pedía el fin del régimen de la oligarquía, el caciquismo y el militarismo, un militarismo de analfabetos tan crueles como egoístas, en la misma trinchera estaban Pérez Galdós, Altamira, Unamuno, Ganivet, Picabea, Maragall, Corominas, Pompeu i Fabra, Domingo, Iglesias, Castelao, Hurtado, Calderón, los Giner de los Ríos, Posada, Ortega, De Buen, Clarín, “el extravagante ciudadano” –Primo de Rivera dixit- Valle Inclán, Simarro, Pittaluga, Machado, Vicenti, Castrovido y un sin fin de personalidades del mundo de la ciencia, las letras, las artes y la cultura española, a las que se añadiría la amplísima y joven generación del Veintisiete en pleno y la mayoría de un pueblo ahíto de justicia, instrucción pública y libertad, un pueblo sometido, escarnecido hasta lo indecible, humillado e iletrado por voluntad regia que pagaba con su sudor y su sangre las veleidades del régimen para defender sus propios intereses y los de la oligarquía dominante.
En medio de una crisis sin precedentes –nada tiene que ver, por grave que sea, la actual con aquella: Entonces reinaba el hambre-, la República española comenzó su obra, una obra que consistía en dar educación al pueblo y mejorar sus condiciones de vida, hecho este que, necesariamente, habría de chocar con los intereses seculares de la minoría que siempre había mandado en el país. Dos años y medio duró aquella aventura. Los militares africanistas, acostumbrados a matar y a enriquecerse en África sin que nadie controlase sus acciones, siempre en nombre de Dios y del Rey y de acuerdo con la plutocracia financiera, industrial y terrateniente, envueltos en el hedor del vino rancio, del pachulí, del incienso y los perfumes baratos de las casas de lenocinio, del papel moneda bañado en la sangre coagulada de indígenas de uno y otro lado del mar, comenzaron a conspirar desde el mismo día de vida del nuevo régimen, mostrando su indisciplina, altanería, hipocresía y deshonor en cuantas ocasiones pudieron: España era suya y no iba a serlo nunca de los españoles. No podemos negar las convulsiones, por otra parte menores a las de países de nuestro entorno como Francia o Alemania, que rodearon a la República debido a la crisis económica, a las ansias del pueblo por ver hechas realidad inmediata reformas que, indudablemente, necesitaban un tiempo y, sobre todo, a la refracción delictiva de los hombres del antiguo régimen. En cualquier caso, el 17 de julio de 1936, España gozaba de un régimen constitucional y tenía un gobierno legítimo que combatía por igual a los golpistas que a quienes, sin querer, colaboraban con ellos provocando desórdenes que por su mala organización no llevaban a ningún lado: Una democracia parlamentaria que basaba su poder en la fuerza de los votos, en la soberanía popular.
Durante todo el siglo XIX, los militares se habían acostumbrado a inmiscuirse en la política con las armas en la mano. Normalmente del lado liberal. Tres guerras carlistas perdieron los más reaccionarios y ganaron los llamados liberales ofreciendo de inmediato el perdón y la reposición en sus puestos a los “compañeros” derrotados. Luego vinieron las guerras coloniales, la pérdida de Cuba y Filipinas, la inmersión militar y mercantil en el “Avispero de Marruecos”, que diría Alfredo Vicenti, dando lugar a la aparición de una casta militar antigua, retrograda, endogámica, inmoral y sanguinaria que no estaba dispuesta bajo concepto alguno a aceptar la fuerza de la razón. Esa casta, financiada por la oligarquía y con el apoyo de las potencias nazi-fascistas, decidió iniciar la cuarta guerra carlista el 17 de julio de 1936, arremetiendo con mercenarios africanos contra la democracia española, provocando el periodo más triste, cruel y tiránico de nuestra historia: Los tres años de guerra y los cuarenta de posguerra. Muerto el líder de los africanistas, se inició en España un proceso transitivo que algunos llamaron modélico cuando sólo fue posibilista, proceso que consistía en edificar sobre el olvido de la felonía y del genocidio, una democracia amnésica. Bien, quizá en aquel tiempo –no olvidemos que estábamos inmersos de nuevo en una gravísima crisis económica-, no se pudo hacer de otra manera, pero el tiempo ha pasado, ya somos mayorcitos y tenemos derecho a saber la verdad, a dar a conocer la verdad, a reparar las injusticias y cerrar de una vez por todas las heridas abiertas por los salvajes que asaltaron al Estado democrático republicano con las armas que éste les había dado, incendiando España y llenándola de sangre, terror y odio.
Cualquiera que haya visitado un cementerio español, una iglesia española, ha podido ver las placas en las que figuran los “caídos por Dios y por España”, las tumbas de quienes fueron asesinados por turbas descontroladas totalmente ajenas y contrarias a un poder republicano que se había quedado sin su principal instrumento para imponer el orden: Los funcionarios armados sin honor que se sublevaron. Pero no sólo eso, somos muchos todavía los españoles que hemos vivido años, lustros, décadas de homenaje a quienes apoyaron los delitos más graves que se puedan cometer: el delito de lesa patria, el incumplimiento de los juramentos y promesas dadas, el exterminio ideológico, la imposición del terror a generaciones y generaciones de españoles, convertir en presidio a una nación entera, lobotomizar a sus ciudadanos para convertirlos en súbditos… Y todavía, cuando setenta años después, un juez decide abrir un proceso para liquidar ese periodo de ignominia, muchos tertulianos, muchos comentaristas políticos, muchos juristas se dedican a hablar del sexo de los ángeles, que si es jurídico, que si no tiene bases legales, que si también los republicanos cometieron gravísimos delitos, en fin, cosas de ignorantes complacientes que en su maledicencia comparan a quienes defendieron la democracia con quienes provocaron todas las carnicerías.
La Segunda República española no cometió ningún delito por ser República. Cualquier infracción legal cometida contra sus leyes democráticas, habría sido depurada en su seno más bien temprano que tarde, como ocurrió- recurramos al tópico- en Casas Viejas. Al rebelarse los africanistas, hicieron volar por los aires todos los mecanismos de la República para mantener el orden, apareciendo grupos de personas llenas de rencor que se tomaron la justicia por su mano; los sucesivos gobiernos republicanos se dejaron la piel y la vida para cortar la venganza, sometiendo a los tribunales, en cuanto les fue posible, a los criminales. Por su parte, Mola, Yagüe, Queipo y Franco, por citar a los más conocidos, establecieron un plan de exterminio –existen cientos de testimonios de ellos mismos en ese sentido- que requería la eliminación física del disidente. En palabras de Franco, que reproducía otras dichas por Mola y Queipo en el mismo sentido, la guerra no podía ser corta porque el país estaba infectado por una enfermedad terrible y precisaba una curación lenta y dolorosa que pasaba por eliminar del suelo patrio cualquier individuo u organización contagiada: El exterminio ideológico, y el terror que de él se deriva, fue el sistema metódicamente aplicado por los africanistas para “sanar” a un enfermo contaminado de ideas disolutas y extrañas como el liberalismo, el republicanismo, el parlamentarismo o el socialismo.
Y yo me pregunto, al margen de la decisión de Garzón que puede costarle, ante nuestro estupor, la expulsión de la carrera judicial, ¿puede vivir un país en paz sobre la sangre de miles de desaparecidos? ¿Puede una democracia llamarse de tal modo cuando tergiversa, tapa, oculta y hace escarnio de su propia historia? ¿No ha llegado el momento de que sepamos toda la verdad de la represión fascista, de que todo el mundo quede enterado de que el régimen franquista nació de la traición y el crimen organizado, de que el fascismo español ha sido uno de los regímenes más criminales de la historia de Europa, de que vivimos cuarenta años de ignominia que la democracia todavía no ha saldado? Creo que sí, es de justicia y la justicia nada tiene que ver con la venganza, sino con la verdad: Hace unos días han acabado los trabajos en una de las fosas de Málaga. Los estudios preliminares decían que allí yacían 2000 republicanos, la sorpresa ha sido mayúscula: 4700 fusilados y torturados de los que no se ha podido identificar ni siquiera a la mitad, cosas de la cal viva. Es la mayor fosa de sangre excavada en Europa. Quedan cientos, entre otras las de Valencia, dónde se calcula que hay más de veinte mil exterminados. No se puede vivir con el armario lleno de cadáveres, sin restituirles su honor, sin decir a viva voz y condenar a sus verdugos. Esa es la misión de cualquier historiador honrado, esa la obligación de caulquier ciudadano que se tenga por tal.
Nada más se ha sabido de aquella propuesta de Zapatero para que a los empresarios no les sea tan gravoso el despedir improcedentemente a sus trabajadores, de pasar de indemnizar a los despedidos con 33 días por año de servicio en vez de los 45 actuales. Según nos aclaraba el presidente, el trabajador no perderá un solo céntimo ya que el resto, hasta los 45 días, se los pagará el Gobierno, es decir, el Estado, mejor dicho, todos los contribuyentes. A esto se le ha llamado subvencionar el despido, aunque yo pienso que en realidad esto es abaratar el despido ya que al empresario le cuesta menos dinero despedir, cuando le venga en gana, a un trabajador. Yo desde mi punto de vista y desde mi posición de haber estado “currando” durante 51 años pienso que a los trabajadores no les interesa cobrar un despido, a los trabajadores lo que les interesa es conservar el puesto de trabajo, su puesto de trabajo, el cobrar un despido por sustancioso que pueda ser su importe no deja de ser pan para hoy y hambre para mañana. La pérdida del puesto de trabajo no se recupera tal fácilmente.
En cualquier caso, no sé porque motivo se puede decir que se va a subvencionar el despido cuando en este país el despido siempre ha estado subvencionado, lo estaba cuando gobernaba Felipe González, cuando lo hizo José María Aznar y ahora con Zapatero, ¿o es que ya nos olvidamos de los millones de trabajadores que por diversas causas perdieron su puesto de trabajo y fue el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) quien cargó, y sigue cargando, con el costo de los despidos a cuyo montante hay que añadir el pago de los salarios de tramitación? Por poner un ejemplo y anticipándome a los hechos y por citar un caso reciente, me planteo la siguiente pregunta: ¿Quién va a pagarle el despido a los trabajadores de Air Comet, su propietario y presidente de la CEOE señor Díaz Ferrán, o el FOGASA? No, esta medida en absoluto va a servir para contratar a más personas. Pero me queda otra pregunta que es la siguiente: ¿Cuál será la cantidad máxima que establecerá el FOGASA para pagar a los trabajadores cuyo despido es improcedente? Porque a lo mejor al reducir los días se reduce también ese máximo a pagar por parte del FOGASA. Esto convendría que quedara claro.
No, con todos mis respetos, ese no es el camino, ni el de aumentar la presión fiscal tampoco, ni prolongar la edad de jubilación hasta los 67 años tampoco, el camino no es otro que el de que ya va siendo hora que en España se recaude más dinero sin tener que llegar a estas medidas tan extremas. Esto se soluciona haciendo que todo el mundo pague, todos los españoles, todos, y eso pasa por que las inspecciones de Hacienda, Trabajo y Seguridad Social se refuercen si ello es necesario y se pongan a funcionar para acabar con el fraude fiscal, para acabar con el impago de cuotas a la Seguridad Social y como no, con la economía sumergida, con el clandestinaje. A más dinero recaudado, por aumento del número de contribuyentes, más ayudas para el fomento del empleo y para mantener y aumentar el gasto social y a menos economía sumergida menos número de parados en las listas del paro y más altas en la Seguridad Social. Por muchos inspectores que haya, por mucho que nos cuesten sus salarios a los contribuyentes, si su trabajo es serio, que no lo pongo en duda, esto nos saldrá muy barato a todos. Ese es el camino, el de que todos contribuyan, como es su obligación, a sanear y aumentar el erario público. Si así se hace, y se puede y debe hacer, todos saldremos beneficiados. No creo que a un Gobierno le deba preocupar hacerse impopular ante los defraudadores. Todo lo dicho no es nada novedoso, está a diario en la mente de muchos españoles que pagan religiosamente sus impuestos mientras ven que otros no lo hacen y encima son los que más suelen quejarse porque tienen claro que para ocultar su falta la mejor defensa en un buen ataque.
Basta echar una ligera mirada a los titulares de la prensa para darnos cuenta de que en este país todo marcha de acuerdo con las más elementales reglas del absurdo o al menos de lo que nos cuesta a la mayoría de los españoles entender el porqué de las cosas y de los hechos y actuaciones perpetrados por aquellos que creemos que están más preparados que nosotros y que deberían ser nuestro santo y seña y no lo son.
El pasado miércoles día 24 de marzo, esos titulares nos transmitían las declaraciones, que muy bien se le podrían adjudicar a una persona que no está en sus cabales, de un señor que nos dice que “ETA y Zapatero están negociando porque son aliados potenciales”. Como ciudadano y ante tamaña barbaridad, no tengo más remedio que pensar que quien esto dice o es un enfermo mental o bien nos ha tomado por tontos a los demás, por lo cual debo sentirme insultado. Insultado por alguien que no está en disposición de insultar a nadie.
También en el día antes citado, leo los titulares que dicen: “Nuevas pruebas comprometedoras obligan a aplazar el juicio a Matas”. Uno que es bastante lego en esto de los aspectos técnicos en la Administración de Justica pero que procura pensar y actuar con una cierta lógica, lo primero que se le viene a la cabeza cuando lee ese titular es que uno cree que un juicio se pueda aplazar o anular por falta de pruebas, pero nunca por que surjan más pruebas.
Mismo día 24, dice el titular: “El Supremo cita al juez Garzón como imputado por los cobros en EEUU”. Uno no llega a comprender como se puede citar a declarar a un ciudadano, en este caso se trata del juez Garzón, para declarar sobre una cuestión en la que aquellos que se piensa que han pagado a Garzón, Banco de Santander y Universidad de Nueva York, han mostrado de forma fehaciente que no han pagado un solo céntimo a Garzón. La citación se fundamente en este caso en concreto. Mucho nos tememos, los legos como yo, que al final veremos a Correa en la calle y a Garzón o en la cárcel o apartado de la judicatura y a aquellos que sus padres, madres, hermanos tíos y abuelos fueron asesinados por el franquismo pidiendo perdón a los que apoyan al verdugo. Si esto llega a producirse habrá que ir pensando en todas las cosas que hay que cambiar en este país. Cuando en una sociedad se infiltra el todo vale tanto en la política como en ciertos programas de televisión, los ciudadanos, ya que los políticos no se les ve muy dados a ello, deberán, y no soy nada anarquista, decir ¡basta ya! y poner las cosas en su sitio y para eso están las urnas. No estaría de más que algunos colectivos ciudadanos, se dedicaran a recoger firmas para pedir una reforma de la Ley Electoral para que las listas sean abiertas y puedan votar a aquellos que les parecen más honestos y trabajadores. Máxime cuanto en este país se está viendo cada vez con más claridad que una persona honesta es considerada un inadaptado social. Según veo yo las cosas la respuesta a la pregunta del titular de este comentario es que no. No marcha.
Conocí a Jaime Mayor Oreja, en el sótano-almacén de un hotel de San Sebastián, mal iluminado y lleno de trastos de todas las naturalezas. Era la media noche del 8 de marzo de 1980 y allí nos encontrábamos un centenar de militantes de la Unión de Centro Democrático (UCD) que nos habíamos desplazado en avión desde Alicante a la capital guipuzcoana para actuar como interventores en el día en que se celebraban las primeras elecciones al Parlamento Vasco, el 9 de marzo de 1980, ya que había ciertos “reparos”, muy comprensibles por cierto, por parte de militantes vascos de la UCD a estar presentes en las mesas electorales representando al extinto partido centrista. Llegados esa noche, sobre las 21 horas del 8 de marzo, al hotel, no se nos inscribió, por motivos de seguridad, en el libro registro del hotel y a las tres horas nos dijeron que bajáramos al sótano-almacén del hotel, no recuerdo su nombre, pero sí que estaba muy cerca del Paseo de la Concha, una vez en dicho sótano recibimos la visita del cabeza de lista de la UCD por Guipúzcoa y aspirante a lehendakari, Jaime Mayor Oreja, que se limitó a darnos las gracias y poco más. La impresión que me causó, y así se lo trasladé a un compañero, fue la de que este político me parecía un tipo prepotente, poco simpático, mejor dicho, nada simpático, con unos aires de autosuficiencia bastante acusados y dije que bastante presumido por no aplicarle un adjetivo que tiene algo que ver con el número ocho y la verdad sea dicha es que quedé bastante “chafado” y preguntándome si valía la pena habernos arriesgado a dar la cara en las mesas electorales vascas, a mí me tocó la población de Hernani, para apoyar a esta persona que me daba la impresión, cuando se dirigió a los allí presentes, que no nos agradecía de corazón nuestra ayuda y que más bien pasaba de todos nosotros.
Así conocí a Jaime Mayor Oreja y esa fue la impresión que me causó. Han ido transcurriendo los años y el proceder de este personaje siempre ha reafirmado y reforzado aquella primera mala sensación que sobre él tuve desde el primer momento.
1º. Lo peor no fue el muro de Berlín, lo peor fue Yalta, donde Stalin jugó una de sus peores bazas en el descarrilamiento de la ilusionante revolución de octubre. El reparto por las potencias victoriosas de la segunda guerra mundial de pueblos y naciones como si se repartiesen cromos, fue estúpido y antisocialista. Churchill pide Grecia. Stalin traiciona a los comunistas griegos y se lo entrega porque recibe Polonia, Hungría, Rumania, etc. La URSS ha derrotado sí al fabuloso ejército nazi arrastrándole desde Stalingrado a Berlín, pero su heroicidad no puede ser compensada con la entrega de pueblos a un pretendido socialismo cuando éstos pueblos no lo reclaman aunque hayan sido liberados del nazismo por el ejército rojo que no podía imponer ese socialismo a punta de bayoneta. A Europa no la liberaron cuatro yanquis desembarcados en Normandía cuando ya el glorioso ejército rojo estaba a las puertas de Berlín. Además, no solo no liberaron esos países del Este, sino que traicionaron a esos pueblos, entregándoles a una dictadura. Tampoco liberaron a España –que también era y es Europa- y la dejaron esclavizada a un general asesino impuesto por los nazis. Paseándose, años después, por las calles de Madrid, Eisenhower, jefe supremo de ese desembarco nimio, en coche descubierto con el dictador. En ese esperpéntico reparto de pueblos, unos y otros, cuartearon la ciudad de Berlín, poniendo así el primer bloque del muro de Berlín, que, años después, con su caída, no supuso la libertad que se ha celebrado con fanfarria y fuegos artificiales, sino que dejó inerme a las izquierdas de Europa y del mundo con la apariencia de que el capitalismo no tenía alternativa posible. Hecho que desmiente la caída en estos años del muro del capitalismo que supone el crack de Wall Street y el derrumbe estrepitoso de los más importantes bancos. Llega así la hora de las izquierdas si estas saben unirse y no consienten el apuntalamiento de ese capitalismo que ha demostrado su ineficacia y exigen que otra organización del mundo, económica, social y política, sustituya a ese capitalismo que, 20 años después de la caída del muro, ha demostrado que no ha sido capaz de mejorar el mundo, evitando hambrunas, guerras y sangrantes injusticias. ¿O es que acaso el mundo de hoy es mejor que el de hace 20 años?
2º. Félix Monteria, ex director de Público escribió un magnífico artículo el 13 de noviembre, preguntando ¿quién va a derribar los otros muros? Acierta plenamente cuando dice en su artículo: “la situación actual es que el capitalismo neoliberal rige en solitario en el mundo. Sin frenos, se ha transformado en un sistema corrompido en el que no prospera otros valores y que los que cotizan en bolsa y en el que la libertad solo es total para los capitales”. Nos recuerda los lacerantes 703 kilómetros de hormigón armado que Israel construye en Cisjordania entre cuyos meandros se apoderan del agua y de las tierras más fértiles. Añade los 40 kilómetros que asedian Gaza y la muralla de 2.700 kilómetros con la que Marruecos aísla el Sahara occidental; la barrera de 1.100 kilómetros que avanza en Estados Unidos para separarse de Méjico, y nos recuerda también que España tiene sus vergüenzas revestidas de alambradas en Melilla y Ceuta. Y otros muros como el que divide a Chipre o los más ocultos que condenan a casi todo un continente a la explotación y el abandono, provocando guerras tribales vendiendo chatarra bélica, mientras se llevan sus riquezas naturales y donde el Papa se une a las multinacionales farmacéuticas para agudizar sus terribles enfermedades, -esto lo añado yo-. Moreira termina su magnífico artículo refiriéndose al mundo global que se predica avanza dividido en dos, impulsado solo por el maná de la plusvalía. La prosperidad está reservada a una minoría, por eso, la principal barrera, la más sutil y eficaz de las que existen, es la que condena a una gran mayoría a vivir en la desgracia y sin derechos solo por su lugar de nacimiento.
3º. Solo la izquierda en el mundo podría contestar a la pregunta de nuestro comentarista derribando ella esos otros muros. Pero, nos preguntamos, ¿dónde está hoy esa izquierda? Refiriéndonos a nuestra querida España, esa izquierda no está en el Partido Socialista que nos gobierna, a pesar de reconocer la buena voluntad del presidente Rodríguez Zapatero, cuando anunció ir en esa dirección a la que, quizá por que no le han dejado avanzar importantes e influyentes personajes de su Partido, quizá actuando como quinta columna de la derecha. ¿Fueron de izquierda los ministros de Hacienda, Boyer, Solchaga y Solbes?, o también pudieron ser ministros de Hacienda con Aznar, pues son tan defensores del neoliberalismo económico como los ministros de este botarate personaje que se permite sostener la idiotez de que la crisis la ha provocado Zapatero, y el Partido Socialista. Pretendiendo ignorar que surge en los bancos americanos -y en los nuestros- y que se agudiza con la burbuja inmobiliaria, que tampoco es achacable a Zapatero. ¿Por qué Zapatero no profundiza en sus medidas contra la crisis siguiendo una política más de izquierdas que es la única que puede sacar a España de la crisis: más inversiones públicas, sin ningún miedo a endeudarse; una verdadera y profunda reforma fiscal, aumentando los impuestos a los ricos, restableciendo el impuesto del patrimonio, y haciéndolo sin ningún miedo ni complejo, consecuente con sus ideas, si de verdad éstas son socialistas?. Con el valor de apartar de su lado -sean quienes sean- los que le infunden temores y prejuicios, que son, llantos de la derecha. ¿Por qué ha tenido Zapatero que echar mano a los diputados del PNV, y lógicamente ceder a parte de sus pretensiones? La contestación es obvia: porque Izquierda Unida, sólo disponía de dos diputados. Si hubiese tenido 18 o 20, que son los que le corresponden por los millones de personas que en España somos de izquierdas, y el millón de votos que en las últimas elecciones han votado por Izquierda Unida, lógicamente se hubiese apoyado para aprobar los presupuestos del próximo año en esos diputados de la izquierda y hubiese atendido parte de sus peticiones, de enfrentarse a la crisis desde la izquierda, sin concesión alguna a la derecha.
¿Y por qué Izquierda Unida solo tiene dos diputados?. Por el llamado voto útil de los cientos de miles o quizá millones de españoles de izquierda que no la votaron porque sabían que su voto no iba a servir para nada con el sistema electoral vigente y prefirieron votar al PSOE aunque sea tapándose las narices, para evitar el desastre de un gobierno de Rajoy, nombrado por el delincuente internacional señor Aznar.
El sistema electoral español no solo no es constitucional, sino que además no es democrático, que exige que cada hombre sea un voto. Esta injusta e ilegal Ley electoral, infringe el Artículo 68 de nuestra Constitución que sostiene que el Congreso se compondrá de Diputados elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, para repetir en su punto 3, la elección se verificará en cada circunscripción atendiendo a criterios de representación proporcional . ¿Es posible cambiar esta Ley electoral? Obviamente por vía Parlamentaria no, pues los dos partidos mayoritarios y los partidos nacionalistas impiden la existencia de una representación proporcional que anula a las izquierdas y que les permite beneficiarse con esa inconstitucionalidad y esa burla de la democracia. Esos partidos nunca lo van a consentir. ¿Qué hacer? Quizá ha llegado el momento de pensar en otros procedimientos de lucha. Evidentemente no me refiero a lucha violenta ni a terrorismo. ¡¡Faltaría más!! Me refiero a una lucha pacífica pero enérgica y contundente. Una huelga general política tampoco es posible con los Sindicatos actuales, y evidentemente, tampoco sería aconsejable en estos momentos, dada la situación económica de España con más de cuatro millones de parados. Descartada la huelga general, ¿por qué no una huelga de hambre de cientos de personas que nos asentemos sobre las escaleras del Parlamento, que estemos dispuestos a sacrificar, si incluso llega el caso, nuestra propia vida, exigiendo algo tan elemental como que se devuelva de verdad la soberanía al pueblo, que es lo que se consiguió en la Transición, pero que, luego, las maniobras de unos y otros han burlado con una Ley electoral que no permite que esa soberanía popular se manifieste con el número de Diputados que les corresponden proporcionalmente al número de ciudadanos que se sienten de izquierdas y que defraudados, desilusionados, se quedan en casa o falsean su voto, como digo tapándose la nariz. Esa izquierda desilusionada ha permitido que la derecha y los Obispos se hagan dueños de las calles y, lamentablemente quizá, en las próximas elecciones lleve al corrupto partido de las extrema derecha español, que no es otro que el PP, a gobernarnos con más de los mismo.
Por mi parte, a mis 83 años, estoy dispuesto a ser una de esas personas de izquierdas que se siente en esas escaleras del Parlamento exigiendo esa devolución de la soberanía al pueblo, por lo que ya hace muchos años luché y arriesgué mi vida. No me importa volverlo a hacer, si ello es necesario para que de verdad el pueblo sea soberano.
He asistido al XVIII Congreso del Partido Comunista de España y XX del PCA. He escuchado entusiasmado las intervenciones de jóvenes comunistas que son el futuro del nuestro heroico Partido Comunista. Me ha estremecido la intervención de Cayo Lara -una magnífica pieza poética recordándonos por qué tenemos que ser comunistas-; el sensato discurso del nuevo Secretario general del PC José Luis Centella; y el del nuevo Secretario general del PCA José Manuel Mariscal y del vicesecretario Luis de Dios, enérgicos, contundentes, y acertados. No puedo por menos que recordar las vibrantes palabras, que me hicieron saltar las lágrimas, de nuestro camarada Diego Valderas.
Todo lo que he visto y oído en los dos congresos me han llenado de optimismo sobre el futuro de nuestro partido que saldrá a la calle a defender una salida de la crisis por la izquierda, que no es otra que la de sustituir las estructuras capitalistas por una nueva organización político, social y económica que no es sino el socialismo del siglo XXI, y no ponerle, como decía el gran Alberti, mediasuelas al capitalismo. Con entusiasmo grito una vez más ¡¡Viva del Partido Comunista de España!! ¡¡Viva la República!!
Teodulfo Lagunero. Militante de la Agrupación Marcos Ana de Alhaurín el Grande (Málaga)
El sedicente socialista Felipe González, participó como ponente en la sesión inaugural de un foro organizado por la Fundación Euroamérica que, como no, estaba presidido por otro sedicente socialista -menos aún que él- Carlos Solchaga. El lugar, la sede de Walls Street, eseto es, Nueva York, aunque el lugar concreto fuese su Universidad.
El ex presidente Felipe, que encabezó el crimen de Estado de los Gal, y se rodeó de sinvergüenzas como Luis Roldán y el gobernador del Banco de España, y el síndico de la Bolsa y tuvo de ministros de economía y de hacienda a los Boyer, y Solchaga -¡que ya es tener defensores del capitalismo!-, tuvo la desvergüenza antipatriota de unir su voz a los que desprestigian a España. Dijo: la unión monetaria y el pacto de estabilidad (vaya dos patas para un banco capitalista) “que habían tenido un magnífico alumno en España hace dos años, y ahora es de los peores de la clase”. Insistió “que el país iba mal antes de que estallara la burbuja especulativa y se tardó en ver una situación de emergencia”. ¿Es que ese enriquecido ex presidente todavía no ha aprendido que la crisis no es una situación de emergencia sino las consecuencias de una de las muchas contradicciones del capitalismo que ha provocado una más de las docenas de crisis que desde su aparición en el siglo XVIII el capitalismo ha ido teniendo periódicamente? Todo lo que además dijo Felipe, fueron, una tras otra tonterías, que repiten los hechiceros del capitalismo para babear sobre la “crisis”, “choques asimétricos”, “coordinación de medidas”, “falta de una mayor unión económica”, “discursos moralizadores”. Sobretodo urgió ese señorito andaluz, que debe afrontarse una reforma financiera que, escuchen ustedes bien, salve la economía de mercado de la próxima crisis. Terminó diciendo que “las implosiones sociales del futuro no serán contenibles como esta vez”.
El sedicente socialista Felipe González, ni una sola vez mentó la palabra capitalismo ni socialismo. Ya sabemos que según el premio Nobel de economía Galbraith, “economía de mercado” quiere decir sencillamente, “capitalismo”. ¡Que asco leer estas cosas que nos revuelven el estómago!


