Bueno, ya se ha salido Camps con la suya, la presión y casi con seguridad otros “argumentos” que habrá utilizado para “convencer” a Mariano Rajoy han dado su fruto. Imagino que los “argumentos” utilizados por Camps habrán ido por el mismo cauce que fueron los que Ricardo Costa utilizó para “convencer” a Camps de que debería de “readmitirle” como así sucedió y que estos “argumentos” habrán tenido mucho que ver con el “bel canto” o el “beautiful singing” dicho sea en italiano o en inglés para que todos nos “entendamos” aunque mejor entenderemos si hablamos del “cante jondo”. Es posible que a Mariano Rajoy le llegara algún CD grabado con la voz de Camps en la que le anticipaba la “música” y la “letra” de lo que podría ser la ”cantata” en toda su extensión, aunque es muy posible que fuera una “balada”, con letra de Francisco Correa y música de “El Bigotes” y que a esta última Rajoy no se haya podido resistir y por tanto ha decidido su nombramiento como candidato a la presidencia de la Generalitat Valenciana antes de que se produjera el fallo, en su contra o a su favor, de los jueces de si sentaban o no en el banquillo a Camps.
La verdad es que con tanto “sí, pero no” no sé a quien pensaban engañar cuando en el PP todos, todos, han dicho, desde hace meses, por activa y pasiva que Camps sería el candidato aunque se diera el caso de ser condenado por los jueces. Lo ha dicho el portavoz Rafael Blasco y lo ha dicho también Esteban González Pons y no digamos Rajoy con aquel juego de palabras de “yo apoyo, sin dejar de apoyar y además apoyaré siempre y cuando sea preciso, porque Camps cuenta con mi apoyo tanto si le hace falta como si no”.
Esto me recuerda a aquel inocente infante al que su padre sacó a pasear por el parque y el tierno e inocente niño al escuchar el trinar de los pájaros le preguntó a su progenitor: “¿Papá los pájaros pican?”. “No hijo mío –le respondió el padre- los pájaros no pican, los pájaros maman”.
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Nadie duda de que en el origen inmediato de las revueltas que recorren el Norte de África, esté el descontento de una población cada día más pobre que agoniza bajo la bota de unos tiranos sanguinarios que hasta ahora gozaron de la protección de las grandes democracias. Es evidente que el pueblo no sale a la calle a protestar día tras día, sin temor a la policía ni a los tanques, si su situación no es extrema. Sin embargo, la situación no es mucho peor que hace unos años, si bien los precios de los productos básicos han aumentado, no es la primera vez que eso ocurre, sino algo a lo que los habitantes de esos países están acostumbrados desde hace décadas sin que tales carencias hayan provocado nunca movimientos capaces de llevarse por delante regímenes a los que hemos oído llamar dictatoriales sólo en las últimas semanas.
Lo siento pero no me cuadra, esa ecuación tiene demasiadas equis como para despejarlas de una manera tan simple como la que a diario escuchamos en los medios oficiales: Hambre+tiranía= Revolución, cuando conviene. Las dictaduras se llaman así porque tienen medios para eliminar del modo que sea cualquier discrepancia, dándoles igual a sus titulares la cantidad de muertos que para ello necesiten. El hambre y la necesidad son consustanciales a todo el continente africano, las dictaduras, también, ninguna de las dos premisas son suficientes para explicarnos lo que está ocurriendo en los países mediterráneos de África puesto que si así fuera, hace muchos tiempo que nuestros amigos Mubarak, Gadafi, Ben Alí o Mohamed V habrían fijado su residencia en París, Nueva York, Londres o cualquier paraíso fiscal de los que tanto abundan en este planeta saqueado. Además, para que una revolución prenda y llegue a triunfar es necesario que aparte de esos dos factores antes enunciados, exista un interés de clase que, al menos, en la parte más baja de las sociedades árabes en movimiento no existe, por su escaso desarrollo y porque el papel de la religión sigue siendo determinante. Entonces, ¿qué está ocurriendo en África?
Vaya por delante que estamos seguros de la vulnerabilidad de nuestra opinión, por ello la exponemos como una mera hipótesis, como una conjetura sujeta –como todas las opiniones- al debate, al juicio, la aprobación o rechazo de los lectores. Desde hace más de diez años, China comenzó una penetración silenciosa en el continente africano sin pararse a considerar el carácter ni el color de los gobiernos con los que trataba. La estrategia era bien sencilla, mediante la inversión de cantidades enormes de dinero en la construcción de hospitales, carreteras, presas, viviendas, escuelas e infraestructuras telefónicas, el gobierno chino fue trabando fuertes lazos de amistad con países como Angola, Zimbabwe, Namibia, Costa de Marfil, Ruanda, Etiopia o Sudán, todos ellos subsaharianos: De sobra sabían que el Mediterráneo era cosa de Occidente, se trataba, pues, de introducirse tranquilamente en aquellos países más dejados de la mano por el Imperio. En una década, China ha gastado más dinero en ayuda al desarrollo de los países africanos que todas las grandes potencias occidentales juntas, se ha convertido en el principal suministrador de bienes de consumo y se ha hecho con importantes yacimientos petrolíferos como los de Sudán, país que sumido en cien guerras civiles había sido abandonado por Occidente.
Desde que China comenzó a crecer de forma impresionante gracias, entre otras cosas, a las inversiones de europeos, japoneses y norteamericanos, las autoridades de aquel país vieron que tenían un problema para que ese desarrollo pudiese ser duradero: El suministro de materias primas y de combustibles. África tenía ambas cosas, se trataba de encontrar la forma de hacerse con ellas sin llamar demasiado la atención. Los Estados neoconservadores y los grandes inversores vieron con muy buenos ojos la apertura económica china, pues ello les permitía deslocalizar sus empresas y evitar los costes salariales y sociales de la producción en sus respectivos países, de modo que hasta hace no mucho nadie quiso darse cuenta de que poco a poco China se había convertido en el país más influyente del mundo en la parte de África que hay debajo del desierto del Sahara.
La primera reacción imperial fue la ocupación militar de Irak y el asesinato de miles de iraquíes para controlar un enclave vital en la ruta del petróleo, pero el genocidio anunciado a bombo y platillo por Bush, Blair y Aznar no fue suficiente, el gobierno chino no se dio por aludido y continuó con su labor de zapa. Y es ahí, tras el ascenso de Obama al poder, cuando se produce la nueva reacción occidental. Evidentemente, Obama no estaba dispuesto a invadir país tras país, ni a imitar la conducta sanguinaria de su predecesor tejano pero sí a contribuir a un cambio moderado en la zona que aprovechase el descontento de la población para establecer regímenes más occidentalizados y, de esa forma, poner una clara frontera a Irán –ese gran escollo en la ruta del petróleo- y a la penetración china: Todo el territorio comprendido entre Afganistán y Marruecos, quedaría bajo la influencia absoluta de Estados Unidos y, en menor medida, de sus socios europeos. Nacía así un nuevo reparto del mundo y una nueva guerra fría con múltiples focos calientes en toda África y en la zona sur-occidental de Asia.
En nuestra opinión, las protestas que se suceden en los países mediterráneos africanos no habrían llegado a mayores si las sacamos del contexto hasta aquí expuesto. China ha llegado a un grado de desarrollo industrial tal que necesita cantidades crecientes de petróleo, carbón, coltán y cobalto. En breve, a lo más tardar cinco años, se convertirá en la primera potencia económica mundial. La Administración Obama lo sabe, igual que sabe que su hegemonía estará entonces en peligro y que el petróleo y el coltán son las armas que decidirán el futuro. En vez de optar por la guerra preventiva ante la amenaza fantasma, Obama, de acuerdo con sus aliados europeos, ha apostado por la occidentalización de su área de influencia africana. Ni con las economías europeas y norteamericana en crisis, hay energías fósiles para todos, estamos, pues, ante una toma de posiciones en el continente africano que puede terminar con el establecimiento más o menos sólido de un nuevo status quo o ante el principio de algo más incierto.
http://www.youtube.com/watch?v=Kc9ib56yVWs
Pedro L. Angosto. Febrero de 2011
Los banqueros no se pueden quejar. En estos tiempos que corren en los que los ciudadanos se aprietan, o les aprietan el cinturón, ellos están obteniendo beneficios más que “decentes”. El grupo Santander “solamente” ha obtenido en el año 2010, unos beneficios de 8.181 millones de euros, aunque dicen que han ganado un 8,5% menos que en 2009. En esto le ha ido mejor al BBVA que ha ganado 4.606 millones un 9,4% más que en 2009. Yo no sé cuánto dinero es esto pues me ocurre lo mismo que a aquel maestro de la “época gloriosa” que un buen día se le ocurrió enseñarles a los alumnos el valor de los distintos billetes de papel moneda. Para ello comenzó con uno de la peseta, mirad esto es una peseta, este son cinco pesetas, este son veinticinco pesetas, este es de cincuenta pesetas y este es de cien pesetas añadiendo a continuación “y dicen que hay de quinientas de y mil”. Esto me ocurre a mí con tantos miles de millones de euros. Por cierto, acabo de leer en un periódico, no tenía que haberlo hecho ya que no sé si por envidia o por parecerme una barbaridad me he cabreado, acabo de leer que el presidente del BBVA ganará 4, 97 millones de euros en 2011. Yo creo que a este ritmo le importan un pimiento los años de cotización y lo que le pueda quedar de jubilación, me refiero por parte del Estado, porque lo que es del banco que preside le va a quedar un buen pico.
En fin bien está lo que bien acaba, para algunos claro, pero no me cabe la menor de duda de que lo que es exultante para algunos es insultante para otros. Creo que no es necesario el explicar el porqué.
Me parece correcto el que el Gobierno haya ordenado a la policía y a la guardia civil que investiguen el entorno de Sortu. No sé a otros, pero para mí no ha supuesto ninguna sorpresa el que las fuerzas de seguridad del Estado hayan detectado que en este nuevo partido hay gente relacionada con Batasuna eso es algo que nadie dudaba y que incluso los propios interesados no han tenido la menor intención de ocultar. Dicho esto, hay que señalar que el nuevo partido tiene unos estatutos en los cuales se condena la violencia, incluso la de ETA, esto último dicho verbalmente por los promotores de esta nueva formación. Está claro que sus estatutos encajan perfectamente dentro de la Ley de Partidos y por tanto, estamos en democracia, no veo inconveniente alguno para que el mismo sea legalizado. No olvidemos que después de la muerte del dictador determinado partido o partidos fueron legalizados y entre ellos los había independentistas.
En mi opinión creo que el Gobierno está siguiendo, quiero pensar que inconscientemente, el rumbo marcado por el PP, un rumbo que solamente lleva a un destino que para el PP no es otro que el evitar que gobernando los socialistas se pueda llegar a la normalización en el País Vasco y como consecuencia de ello a la paz, al final del terrorismo. Si en estos momentos estuviera gobernando el Partido Popular no me cabe la menor duda de que aceptaría a Sortu y que se serviría de este como puente para llegar a ETA y negociar con esta la paz, solo que en el caso del PP no sería ETA sino el Movimiento de Liberación Vasco como Aznar señalaba para hacer creer que no estaba negociando con los etarras.
No el PP no estará nunca, mientras haya un gobierno socialista, dispuesto a aceptar nada que venga del entorno de Batasuna y por tanto de ETA. En el PP quieren apuntarse a toda costa el tanto de la paz y para ello no tendrán ningún problema ni ningún tipo de filias y fobias ni tampoco ningún escrúpulo a la hora de sentarse a negociar con quien haga falta, aunque para ello tengan que entrar en aquella ridícula denominación de Aznar con la que nos quería tomar el pelo a todos los españoles.
Creo que el Gobierno debe mostrar otro talante con Sortu y tener presente que el movimiento se demuestra andando y que es el tiempo quien dirá si se acertó o no. Quien no arriesga nunca puede ganar. Eso es algo que al menos a mí me ha enseñado la vida y los años que ya tengo. Como también he aprendido que no es nada ignominioso el equivocarse si se ha llegado a ese extremo por una buena causa.
Todo este tira y afloja entre Camps y Rajoy y las palabras del presidente de la Diputación de Valencia y del PP provincial, Alfonso Rus, mediante las cuales dijo que “cuando a Rajoy le faltaba la peseta para el duro, el primero que dio un paso adelante fue Paco (Camps)”, todo esto me recuerda aquel viejo chiste que nos cuenta lo siguiente: Un día le dijo la madre a su hijo: “Juan, coge el guanajo –el pavo- y mira a ver si lo puedes vender para recoger un poco de dinero”. El muchacho cargó con el guanajo y se fue de casa en casa ofreciendo el ave hasta que en una de ellas le abrió la puerta una señora medio desnuda que hizo pasar al muchacho al interior de la vivienda y en ese momento se oyó una voz, proveniente de la entrada, una vez de hombre, gritando: “¡Lucía, donde estas!”. La mujer cogió al muchacho y al propio tiempo que decía algo referente a que su marido era muy celoso, hizo entrar al chico a un cuarto oscuro y les escondió a él y al guanajo dentro de un arcón. Una vez dentro el joven se percató de que allí dentro había alguien más: “¿Quien está ahí?” preguntó el chico”. “Chiss, cállate” le respondió en tono muy bajo una voz masculina. El muchacho calló, pero se dio cuenta de que allí pasaba algo raro y pensó que podía sacar al positivo de la situación. Al momento le dijo al desconocido: “Oiga, le vendo el guanajo”. “¿Y para que quiero yo el guanajo?” le respondió este. “O me compra el guanajo, o grito”. “No, no grites, te lo compro. ¿Cuánto dinero quieres?” “Quince pesos”. “Está bien tómalos”. Transcurre un poco de tiempo y el muchacho le dice al otro: “Oiga, le compro el guanajo”. “¡Pero si me lo acabas de vender!”. “O me vende el guanajo o grito”. “No, no grites, te lo vendo, ¿cuánto me das por él?” “Diez pesos” le responde el muchacho, “¡Pero cómo, si te lo acabo de comprar por quince!”. “O me lo vende por diez, o grito”. “Está bien, te lo vendo”. Pasa un cierto tiempo y el chico le dice a su compañero de encierro:”Oiga, le vendo el guanajo”. “Pero si me lo acabas de comprar”. “O me lo compra o grito”. Bueno está bien, ¿cuánto vale?” dice resignado el otro. “Quince pesos”. “¡Quince pesos, si te lo acabo de vender por diez!”. “O los quince pesos o grito”. Así, le vendo o le compro, están un largo tiempo, siempre ofreciendo el muchacho menos a la hora de comprar que al momento de vender, cuando de pronto y en el momento en que el muchacho acababa de comprarle el guanajo al otro, se levanta la tapa del arcón y estando todo a oscuras le dice la dueña de la casa: “¡Sal y márchate que mi esposo ha salido!”. El muchacho se marcha y se va directo a su casa y su madre al verle entrar cargado con el guanajo le pregunta:” ¿Qué ha pasado?” “¿No has podido venderlo?”. “Si madre, lo he vendido”. Le responde mostrándole el dinero a su madre “¿Y cómo es que lo vuelves a traer a casa?”. El chico le cuenta lo ocurrido dentro del arcón y su madre le dice muy enfadada: “¡Sinvergüenza, eso que has hecho está muy mal, ya estás yendo a devolver el dinero o darle el guanajo al que se lo vendiste!”. “Madre, no puedo, no le vi la cara, no sé quien es”. “Bueno pues ya te estás yendo a la iglesia y te confiesas, lo que has hecho es pecado” le ordena la madre. El muchacho se va a la iglesia y se acerca al confesionario: “Ave María Purísima” dice. “Sin pecado concebida” le responden desde el interior de la casilla. “Dime hijo mío” “Mire padre me acuso de haber vendido un guanajo…” Nada más decir esto y sin darle tiempo a acabar, salió del interior de la cabina el cura hecho un basilisco diciéndole al muchacho: “¡Ah, maldito ladrón! ¿Con que tú eres el del guanajo?”
Este es el problema que Rajoy tiene con Camps, que la ratifica como candidato o grita y dice lo que hay en el oscuro fondo del armario ropero donde guarda los trajes de la trama del caso Gürtel.
Quien le iba a decir a aquel joven funcionario de Hacienda, inspector de Finanzas del Estado, una especie de sheriff de Nottigham, aquel odiado recaudador de impuestos al que tantos quebraderos de cabeza le ocasionaba el mítico Robin Hood, quien le iba a decir a José María Aznar que con el transcurrir de los tiempos se iba a codear con los “ricachinis” de este mundo pero no para inspeccionarles y si ello procedía vaciarles los bolsillos para llenar las arcas públicas, no, sino para “confraternizar” con ellos , y quien sabe, es muy posible que no me equivoque, si pergeñar algún negociete
Los medios de comunicación nos han informado que Aznar se ha tomado unas vacaciones y junto con su amigo Bush y el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, a más del ex presidente de Canadá, Brian Mulroney, se han ido a un complejo de lujo en la caribeña República Dominicana invitados por uno de los hombres más ricos de Sudamérica, el empresario venezolano Gustavo Cisneros. ¿Qué habrán estado tramando tan singulares personajes? No creo que sea comenzar otra guerra como la de Iraq, Bush, Aznar y Mulroney ya no son presidentes de sus respectivos países, pero no me extrañaría que hubieran estado elucubrando que “tajada” se le podría sacar a todo esto que está ocurriendo en distintos países árabes.
Lo cierto y verdad es que los lazos de amistad entre Aznar y Bush se van estrechando más y más a medida que pasa el tiempo. Esto me recuerda al argumento de aquella película de 1990 titulada “Bailando con lobos” dirigida y protagonizada por Kevin Costner, que hace el papel de un teniente USA, el teniente John J. Dunbar, que consiguió establecer con los indios sioux una relación de respeto y amistad que propició el que Dunbar fuera aceptado por parte de la tribu. Al igual que el joven teniente Dunbar, Aznar también parece ser que ha sido bien acogido por la “tribu”, y es posible que Aznar, al igual que el teniente Dunbar, tenga que buscarse asimismo y determinar su destino. El teniente Dunbar vivió un apasionado romance con la mujer blanca que siendo niña fue raptada por los sioux y se crió con ellos, algo muy parecido al “apasionada romance” entre Aznar y Bush.
Al principio he dudado un poco a la hora de titular este escrito. No sabía si rotularlo “Bailando con ricos” o “Bailando con lobos”, finalmente me he decidido y he preferido parodiar a plagiar, pero creo que el sentido es el mismo. Entre lobos anda el juego.
Vengo observando a través de los distintos medios de comunicación que el presidente de la Diputación Provincial de Castellón, Carlos Fabra, popular por los cuatro costados, por afinidad al PP y por otros aspectos extra políticos, se está postulando para volver a presentarse en las próximas elecciones municipales pero parece ser, según esos medios, que está encontrando serias dificultades ante la reticencia de Madrid dados los casos de presunta corrupción que se le achacan, aunque yo no creo que esto sea motivo suficiente, para mí puede existir una cosa mucho más grave que sea un impedimento para sus aspiraciones.
El hecho de que le haya tocado la lotería cuatro veces, yo considero que para que te toque cuatro veces la lotería tienes que jugar muy a menudo, me lleva a pensar que este político tiene problemas con el juego, por lo que yo me inclino a suponer que más que de un presunto corrupto puede tratarse de un ludópata, en este caso un adicto a los juegos de azar y la verdad es que caso de confirmarse mis temores esto puede ser delicado a la hora de confiar una gestión administrativa a una persona con estas referencias ya que su posible enfermedad, la ludopatía está considerada como tal, puede ser un serio hándicap que le impida ver satisfecho su deseo de seguir en la política activa. De todos modos y en el caso de que mis apreciaciones no fueran infundadas esto se puede arreglar con un buen tratamiento psicológico. Dicen que la ludopatía tiene cura.
Puestas así las cosas creo que deberían darle una oportunidad más a Carlos Fabra para optar a seguir ostentando la presidencia de la Diputación castellonense. A lo mejor hasta le vuelve a tocar la lotería.
A Florencia Luis Carande, maestra esencial.
A finales del siglo XIX los krausistas –seguidores del filósofo alemán Krause- emprendieron la inmensa labor de reformar el vetusto sistema de enseñanza español, en un ochenta por ciento en manos de empresas clericales. Desde la Institución Libre de Enseñanza Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón quisieron implantar un sistema educativo basado en el humanismo, el racionalismo, el laicismo, el empirismo y la complicidad pedagógica entre alumno y profesor. Pronto, pese a los anatemas lanzados desde el Gobierno y la Iglesia, fueron sumándose al proyecto las personalidades intelectuales más destacadas del momento, Sanz del Río, introductor del krausismo en España y maestro de todos, Manuel Bartolomé Cossío, Joaquín Costa, Federico Rubio, Hermenegildo Giner de los Ríos, Rafael Altamira, Leopoldo Alas, Antonio Machado, logrando formar durante el primer tercio del siglo XX la mejor y más extensa generación de españoles sabios y humanos de la historia.
Para los institucionistas, la libertad de pensamiento y expresión eran condiciones imprescindibles de cara a lograr el desarrollo intelectual y humano de sus alumnos. Pero eran conscientes de que nada se podía hacer si el alumno no se encontraba cómodo, a gusto en las instalaciones educativas: éstas debían estar dotadas de amplios jardines, de zonas de esparcimiento, de completos laboratorios, salas de proyecciones y nutridas bibliotecas. Tampoco se podía recluir el aprendizaje entre los muros de unas estupendas aulas y unos magníficos jardines: La ciudad, el campo, las montañas, los museos, las fábricas, eran para estos hombres instrumentos pedagógicos imprescindibles, lo mismo que el trato individualizado con el estudiante. Enseñar deleitando era una de sus normas fundamentales. Si bien la Institución Libre de Enseñanza partió del impulso particular de unos cuantos hombres –no podía ser de otra manera cuando los poderes públicos perseguían sus iniciativas-, su objetivo, pese quienes la tacharon y la tachan de elitista, no era formar una minoría que, apartada del pueblo, pudiese regir los destinos del país en un futuro más o menos cercano, sino que sus métodos “contaminasen” a todo el sistema educativo español. De hecho la inmensa mayoría de las personas educadas en la Institución Libre de Enseñanza fueron después profesores en institutos y universidades públicas de todo el país, entre ellos Hermenegildo Giner de los Ríos, José Verdes Montenegro, Antonio Machado, Adolfo Posada y otros muchos.
Fuimos muchos los que pensamos que al llegar la democracia, los partidos de izquierda en el poder retomarían aquel fantástico modelo pedagógico, implantando una verdadera carrera educativa y dotando a la escuela pública laica de todos los medios necesarios para formar ciudadanos justos y benéficos. No fue así y hoy, treinta y cuatro años después de las primeras elecciones democráticas, nos encontramos con que la Iglesia Católica, sostenida por el Estado y no por sus fieles, controla las conciencias de más de la mitad de los chavales de España, inculcándoles ideas reaccionarias y una visión egoísta y plana del mundo en el que vivimos. Esto es general en todo el Estado, pero más hiriente todavía en aquellas comunidades dónde la derecha ha gobernado largo tiempo: Madrid, Valencia, Cataluña, País Vasco, Castilla-León, llegándose a la aberración –anticonstitucional a nuestro juicio porque rompe el principio de igualdad- de que quienes tienen dinero pueden saltarse la selectividad y meter a sus hijos en Universidades católicas para que obtengan un título universitario con mucha más facilidad que quienes estudian en la Pública.
La Consellería de Educación de la Generalitat valenciana, también la madrileña y otras similares, parecen haber aprendido mucho de aquellos hombres buenos y sabios, de ahí su política educativa basada en la financiación masiva de colegios concertados confesionales –algunos de ellos con más de un millón de metros cuadrados de superficie- y en dotar de barracones-chabola a la escuela pública. Se ha escrito mucho ya sobre el interés que demuestran nuestros “mandarines” hacia la enseñanza pública, pero desgraciadamente mucho se tendrá que seguir escribiendo ante su sangrante empecinamiento exterminador y el silencio de la ciudadanía, cómplice, aliada o simplemente indiferente, aún a sabiendas de que los problemas y conflictos que hoy padece nuestra sociedad, nuestros niños, adolescentes y jóvenes, sólo pueden tener solución mediante una enseñanza de calidad dirigida a inculcar conocimientos y valores éticos en el marco de un sistema educativo público extraordinariamente dotado y encaminado a sacar lo mejor de cada uno de nuestros hijos, siempre según su capacidad.
La escuela pública –según la derecha y los teóricos neocon de la educación que les asesoran- debe ser lo más parecido a una prisión, pues, indudablemente, tenemos ante nosotros la peor generación de estudiantes que jamás haya existido. ¡Qué bien vendría la “manu-militari” de otros tiempos! Nada de inversiones, nada de nuevas corrientes pedagógicas, nada de aplicar las enseñanzas de Don Francisco Giner y los suyos aunque Finlandia se haya basado en ellas para tener el mejor sistema educativo del mundo, nada de un plan general de educación que coloque a la escuela pública española en el lugar excelso que se merece. Aquí, entre nosotros, dinero para la concertada y alambradas para esos sitios llenos de emigrantes, gamberros, inútiles y niños mal criados, disciplina cuartelera, tercermundismo y exclusión. Dada su procedencia social, ¿qué más quieren? ¿No es hora ya de gritar con todas nuestras fuerzas ¡BASTA YA, TODOS LOS DINEROS PÚBLICOS, A LA ENSEÑANZA PÚBLICA!
http://www.youtube.com/watch?v=FLVcabNr2x0
Pedro L. Angosto. Febrero de 2011.
Como se suele de decir cuando se quieren añadir otros temas a uno expuesto con largueza “y ahora dentro de otro orden de cosas decir que…” he leído que el Partido Popular admite que le falta un equipo económico de peso. Ya dije en uno de mis escritos que Cristóbal Montoro andaba escaso de dignidad cuando se presta a ir por ahí, a falta de buenos y habiendo sido antes ninguneado en el PP al haber “fichado” Rajoy a Manuel Pizarro, que se fue de la política de forma “gloriosa”, relegándole al más puro olvido, a Montoro me refiero, para después echar mano de él como si de un sucedáneo se tratara. O sea que Montoro no es un primer espada como él cree. A Montoro lo utilizan para la bulla, el follón y la bronca, pero en el PP son conscientes de que Montoro no “atesora” la capacidad ni la sapiencia suficiente para formar parte de un Gobierno ocupando la cartera de Economía. Esto no es nada nuevo y como muestra voy a señalar lo siguiente: Hace unas semanas estuvo Montoro aquí en Elche con motivo de que el PP local organizó una charla sobre economía y dentro de ella, sobre el desempleo. Para darle una idea, querido lector, de lo “brillante” que estuvo Montoro, le diré que el moderador o presentador del acto tuvo que llamar al orden a Cristóbal Montoro, en tres ocasiones pidiéndole que acabara, el motivo no era de horario sino por el hecho de que los asistentes se estaban aburriendo. Creo que a estas alturas a nadie le extrañará hasta qué extremo se puede llegar a ser osado cuando uno se destaca por su mediocridad.
Siguiendo dentro de ese “otro orden cosas…” añadir que me ha llamado la atención al ver que en el atril ¿o es un púlpito? desde el cual se dirige últimamente Rajoy a la concurrencia, hay una leyenda que dice: “Puedes confiar”. Y yo me preguntó y pregunto a quien pueda responderme, ¿confiar, en quién? ¿En él? ¿En Rajoy después del “gatillazo” mental que tuvo ante los jóvenes en su aparición en Veo7? “ Amos” anda.
Y siguiendo ese “otro orden de cosas…” resaltar la frase de María Dolores de Cospedal que ha asegurado que “el PP tiene la llave para abrir el arcón y salir de la crisis”. Pero ¡por Dios! Señora Cospedal, ¡abra usted de una vez antes de que a la crisis le de claustrofobia y se ponga peor de lo que está! No puedo dejar de referirme a la petición de Camps al juez de llevar a efecto unas pruebas sobre los trajes. Al parecer Camps quería probarse los trajes porque le están “tirando” un poco de la sisa. Al decir “sisa” me refiero al corte que se le hace a las prendas de vestir para que ajusten sobre todo las mangas. No me refiero a la sisa de dinero, no.
Ya para acabar, señalar el hecho de que al jefe de la Gürtel, a Francisco Correa, le han prorrogado dos años más su estancia en la cárcel, ya solo le falta llegar al lanzamiento de los penaltis. No sé porqué pero a mí me da la sensación de que hay pocas ganas de iniciar este juicio. ¿Será porque si se abre la causa y se “tira del hilito” como se dice en ese célebre cuplé, puedan salir atados a él los nombres de algunos “honorables políticos”? Eso pensando en “otro orden de cosas…”.
El dos de marzo de 1995 el diario Información de Alicante abría así el contenido de una noticia: “Una juez de Villajoyosa, Margarita Esquivas, ha encarcelado a un matrimonio que, aprovechando la presencia del titular del juzgado de Instrucción número dos en un bar de esta población, dijo en voz alta: “Todos los jueces son unos cabronazos y unos mariconazos”. La mujer, según obra en las diligencias por desacato abiertas por la juez, llamó también al portero automático del edificio en el que vive el juez y exclamó: “Este cabrón debe vivir aquí”. El juez que se considera insultado confirmó ayer a este diario que había puesto los hechos en conocimiento de su compañera pero declinó valorar la medida cautelar adoptada por ella”. La juez encarceló al matrimonio el 20 de febrero de 1995 en la prisión de Fontcalent poniendo en libertad al marido el día 27 al alegar que tenían que cuidar de una hija menor, y a la mujer el uno de marzo. El abogado defensor presentó un recurso en el que pedía que se pusiera en libertad a sus clientes, además de incidir en que los supuestos insultos se pronunciaron de una forma genérica y en un lugar público, no el juzgado. La pareja se pronunció de este modo manifestando su parecer sobre los jueces al considerarse maltratada por el juez en cuestión en la resolución sobre una cuestión de invalidez y que, según la pareja, este juez les estaba haciendo la vida imposible.
Desde hace ya bastante tiempo estamos asistiendo al desaforado ataque por parte de destacados dirigentes del PP contra jueces y fiscales poniendo en tela de juicio la independencia de estos, cuestionando su honradez, su profesionalidad y su imparcialidad y como colofón a todas estas acusaciones las palabras de Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, asegurando que “la transición no ha pasado por el poder judicial”. Todo este tipo de imputaciones no se ha hecho en un bar sino teniendo delante a todos los medios de comunicación y aquí no pasa nada salvo el que la sociedad española se esté preguntando si son de fiar los jueces y fiscales, lo cual me parece extremadamente grave. Y no pasa nada, los del PP no cometen desacato como la pareja de Villajoyosa, porque con la reforma del Código Penal llevada a cabo en noviembre de 1995 este tipo de delito desapareció y por tanto pueden decir lo que les dé la gana sin que nadie les pida explicaciones, mucho menos encarcelarles como al matrimonio alicantino. Por lo visto lo grave no es cuestionar la dignidad de jueces y fiscales y respetar lo que estos representan, lo grave es llamar, en un bar, a un juez “cabronazo” y “mariconazo”, eso, dado lo que le ocurrió al matrimonio, si son palabras mayores a los que hay que poner coto de inmediato, lo demás parecer ser que es pura anécdota sin mayor importancia. En fin allá ellos, los jueces y fiscales, por consentir ese maltrato a su decencia. Aunque también responsabilidad de los legisladores el aprobar normas para evitar estas lamentables situaciones.


