02.03.10

Permalink 22:57:15, Categories: Artículos

Esto lo arreglamos entre todos

Ya se habrán topado ustedes en más de una ocasión con el exultante anuncio televisivo. Si no se les ha levantado el estómago, o si han aguantado el asco –como un servidor-, habrán visto aparecer ante la pantalla a varios ciudadanos desconocidos y a unos cuantos famosos (¡qué serviciales, nuestros famosos!), exhortándonos a arrimar el hombro para salir de la crisis.

«Esto sólo lo arreglamos entre todos», han llamado a su campaña publicitaria los ocurrentes nuncios de las Cámaras de Comercio y de la Fundación Confianza, alegremente financiada por la patronal de las grandes constructoras (Seopan), bancos y otras muy lucrativas empresas, entre las que destaca Telefónica, pues no en vano el ideólogo de la arenga es Jaime de Andrés, responsable de publicidad corporativa de la compañía. O sea, los mismos que habían roto lo que ahora quieren que entre todos arreglemos. Son muy generosos cuando se trata de cargar el muerto a los demás; es una lástima que no lo fuesen tanto mientras saqueaban el país con absoluta impunidad.

El mensaje es muy viejo, en realidad. Lo consabido: esta crisis, a la que en el anuncio por cierto se evita mentar por su nombre, es una catástrofe que se nos vino encima sin culpa de nadie. Ya nos hemos olvidado de los especuladores que jugaron con la riqueza de toda la sociedad, de los financieros que multiplicaron sus beneficios a costa de la miseria de millones de seres humanos, de la pandilla de piratas y criminales que llevaron al mundo al borde del abismo. Ya no se habla de «refundar» el capitalismo. De nuevo, resulta que no hay responsables. Queda muy feo eso de buscar culpables y es un lío andar cambiando los cimientos de la casa. Si todos arrimamos el hombro, con ánimo constructivo, saldremos del bache. Que hay muy pocas cosas que no tengan remedio, y ésta no es una de ellas, nos dice Pau Gasol en el anuncio. Tal vez quepa alegar que con los millones que gana el jugador de baloncesto se ha de mirar a la vida de manera muy diferente a como puede hacerlo una familia con todos sus miembros en paro desde hace años. Pero ¿nos detendrán las minucias?

El secreto estriba en el espíritu positivo. Ésa es la convicción que nos quieren contagiar en el anuncio Andreu Buenafuente y El Follonero y Juan José Millás (¿necesitaba Millás embarcarse en esta repugnante bufonada?). Nos hablan de héroes anónimos que han logrado sobreponerse a la adversidad. Y Ángels Barceló reclama que salgan en los medios de comunicación; imagino que para dar ejemplo de abnegación a los trabajadores de Air Comet que Díaz Ferrán ha dejado en la calle tras robarles el sueldo de casi un año. Será para que no se ahoguen en un vaso de agua, para que hagan un montoncito con los escasos ahorros que les resten y los dediquen a consumir.

Porque de esto se trata, por supuesto. Los Estados ya han dedicado miles y miles de millones de nuestro dinero a salvar los negocios de los agiotistas y los banqueros. Y ahora toca pagar la cuenta con la sangre de los trabajadores, con despido más barato, con salarios más bajos, suprimiendo gasto público, retrasando la edad de jubilación… Y aún con ello no basta. Hay que consumir, para poner de nuevo en marcha esta infame maquinaria que deberíamos haber hecho astillas a martillazos hace tanto tiempo, para que de nuevo Díaz Ferrán y Emilio Botín y Florentino puedan contemplar con optimismo el futuro. Todo es cuestión de mantener el espíritu positivo. No rodamos por el precipicio; solamente tenemos la sensación de rodar por el precipicio.

Uno ya no tiene edad para que le tomen el pelo de esta forma. Y, sin embargo, tal vez merecería la pena hacerles caso en algo. Quizá esto podría tener remedio, es verdad, si juntáramos el esfuerzo de todos y la rabia de todos y los brazos de todos; si entre todos echáramos a patadas a los ladrones de los despachos de los bancos, de las grandes empresas y de los gobiernos; si fuéramos tantos como para juzgar y encarcelar a los especuladores que se han enriquecido con nuestra desgracia; si decidiéramos apropiarnos de los recursos que a todos nos pertenecen, arrebatándoselos entre otros a los sinvergüenzas que pagan esta campaña, y recobráramos, todos juntos, la vida y la dignidad que nos robaron.

Hay muy pocas cosas que no tengan remedio. Seguro que ésta no es una de ellas.

25.11.09

Permalink 22:47:43, Categories: Conferencias

Amparitxu

«Ser poeta es encontrar
en otros la propia vida
»

Gabriel Celaya,
del poema “A Amparitxu”

Ayer murió Amparitxu Gastón, la mujer de corazón inmenso que fuera compañera de Gabriel Celaya durante más de cuatro décadas.

Me tengo prometido, para cuando la urgencia de la amargura no me atenace la mente ni me agarrote las manos, el acto de justicia de dejar testimonio escrito de cuanto nos regaló a mis vecinos de Leganés y a mí, durante todo el año 2001, en el décimo aniversario de la desaparición de Celaya. Decidimos que fuese el año del autor de los Cantos iberos, y lo colmamos de exposiciones, recitales, conciertos y otros muchos actos de recuerdo. Multitud de personas, instituciones y organizaciones colaboraron. Al cabo, se instaló, en el parque que hay frente al hospital Severo Ochoa, un busto del poeta, obra del escultor Eduardo Carretero, que se añadió al que ya había en ese momento de Rafael Alberti y dio lugar a que el parque pasara a llamarse parque de los poetas.

Entonces apareció ante todos nosotros, como un resplandor de humanidad, Amparitxu. Vino tantas veces –sobreponiéndose a menudo a su frágil salud-, fue tan infinita su generosidad, irradió tantísimo cariño, que a ninguno de cuantos la conocimos se nos borró la profunda huella de haber compartido aunque apenas fuesen unos minutos con ella.

Para cuando me abandone el sobresalto negro con que la muerte de alguien querido nos golpea siempre, levantaré acta de lo que a mi pueblo ofreció Amparitxu Gastón, de lo que le debemos, de su paso imborrable por nosotros. Y de sus ojos, que nos miraron tan adentro que nos hicieron salirnos de nosotros mismos.

Hoy sólo deseo proclamar mi gratitud, junto a la de tantos otros. Qué prodigiosa es la existencia que por ella transitan y en ella aman y padecen seres tan hermosos y excepcionales como Amparitxu.

Hoy sólo deseo volver a sorber las palabras de ella. Porque, aunque muchas personas no lo sepan, Amparitxu Gastón, aparte de la compañera inseparable de Gabriel Celaya, fue ella misma una excelente poeta. Entre otros muchos, en su libro A flor de labio, publicado en 1972, nos dejó un bello y asombroso poema titulado «Presagios».

Disfrútenlo, a ser posible en compañía:

«En la tarde cargada de terribles designios,
Inocente de todo, cruza la brisa nueva.
Los árboles confusos, silenciosos y negros
presienten y se callan como si fuese un sueño.

Cruza el aire una sombra de eternidad o de miedo.
Las fuentes ocultan la cabeza en sus brazos.
Cruzo deprisa el campo calladísimo y solo,
y los pájaros vuelan y escriben lo que ignoro.
Quiero huir como sea de este silencio helado,
de este Dios que me manda sin que yo lo comprenda,
envuelto en sus designios, cada vez más eterno,
ignorando mi vida, mi dolor y mi muerte
».

09.11.09

Permalink 20:44:47, Categories: Artículos

Especulación inmobiliaria en las viviendas de VPO en Leganés

Al aproximarse la fecha de la manifestación que han convocado las y los cooperativistas de Leganés en contra de la especulación inmobiliaria, de nuevo reproduzco su comunicado.

Recuerdo que la manifestación tendrá lugar el jueves, día 12 de noviembre, y que partirá a las 19:00 horas de la Plaza Mayor de Leganés, a la que se puede llegar en transporte público desde la estación de tren de Leganés y también desde la estación de Metro Sur Leganés Central:


Especulación inmobiliaria en las viviendas de VPO en Leganés

En los últimos años no hemos parado de conocer casos de “pelotazos inmobiliarios” a lo largo y ancho de nuestro país, y ahora también en nuestro pueblo, Leganés. Y utilizamos la palabra “pueblo” aunque quizá debiéramos utilizar “feudo” porque a pesar del tiempo que ha pasado desde la época feudal, nuestro pueblo parece seguir siendo eso: un feudo.

Incluso en plena democracia, la que nos da la libertad para elegir cada cuatro años un alcalde, este pueblo no se ha librado aún del caciquismo vigente en el siglo XIX. Otrora con yelmo y a caballo, ahora con corbata y berlina de lujo, los terratenientes se pasean por el centro vanagloriándose de sus posesiones. Antes explotaban los latifundios, hoy construyen pisos de protección pública.

Véase, por ejemplo, la gestora Alsán, que opera desde hace más de un decenio en la C/Madrid Nº 2, en la misma planta en que se hallan las cooperativas de promoción de viviendas, llamadas “Ecológicas del Sur”, al lado de la constructora LM5. Tan cerquita unos de otros de forma que algunos cargos de las tres entidades se entremezclan cómodamente a lo largo de los años.

Y es que el “negocio” no tiene riesgos: Alsan se beneficia gestionando las cooperativas, cuyos socios aportan el capital, la constructora LM5 ejecuta las obras, y Gestorías Montero, realiza todas las gestiones (escrituras, etc) . Y para asegurar el control, los cooperativistas no participan de las principales decisiones de la cooperativa. En su lugar, una junta directiva y un presidente “recomendados por la gestora” toman las decisiones, sin que éstas sean ratificadas por una asamblea. Si hay crisis, y con ello peligro para el negocio inmobiliario, el cooperativista enjuagará las pérdidas.

Sirva como muestra de ello que entre abril y junio de 2008 se entregaron unas 500 viviendas que, después de acumular 7 años de retraso, fueron encarecidas un 25% y se entregaron sin terminar: faltaba luz, agua, los ascensores no funcionaban, algunas casas estaban sin puertas, o tenían boquetes en el techo.

Nuestras viviendas se entregaron en una reunión plenaria en la que las escrituras se firmaban en cola, esa cola que hacía el siervo para aportar el diezmo al señor feudal. En esa larguísima y calurosa cola no se nos informó de que las viviendas estaban sin terminar; algunas familias tuvieron que ocupar esas viviendas inmediatamente ante la insoportable alternativa de tener que pagar un alquiler y una hipoteca.

Por supuesto, Alsán echó la culpa a la constructora y arrojó la responsabilidad a los cooperativistas, esos que en diez años no fueron consultados para las gestiones más relevantes, tales como la supuesta solicitud de un préstamo que Alsán le hizo a la cooperativa. Tales como no retener el 5% del capital, sino dárselo a la constructora para que nos entregara los pisos a cambio de unos pagarés que nunca cobramos. Y luego vino la responsabilidad en forma solicitud a algunos vecinos, de más dinero para saldar deudas. Dinero no fiscalizable, del que no hay posibilidad de desgravar; sin presentar a los cooperativistas ni cuentas, ni facturas. Y para evitar las acciones de los propietarios, juegan a dividirlos y enfrentarlos, a aterrorizarlos con amenazas de denuncias.

Mientras tanto, la Comunidad de Madrid firmó la calificación definitiva de un edificio todavía en obras, sin luz, con agujeros en el garaje, viviendas inhabitables… El ayuntamiento mira hacia otro lado mientras 500 familias viven sin licencia de habitabilidad, en lugar de señalar a la Comunidad de Madrid y las falsas gestoras. Tampoco nadie señala al cacique.

SI ESTÁS INDIGNADO, CON EL “NEGOCIO DE LA VIVIENDA” ACUDE CON NOSOTROS A LA MANIFESTACIÓN QUE SE CELEBRARÁ EL DÍA 12 DESDE PLAZA MAYOR A PLAZA DE ESPAÑA A LAS 19 HORAS. TE ESPERAMOS

Damnificados de Ecológicas del Sur

Manifestación: 12 de noviembre, a las 19 horas, de la Plaza Mayor (estación de tren de Leganés, Metro Sur Leganés Centro) a la Plaza de España de Leganés

06.11.09

Permalink 23:04:39, Categories: Artículos

De los impuestos a los ricos y otras leyendas

1.-

Después de soportar casi dos meses a Pepe Blanco transformado en apóstol jacobino de la igualdad y azote de los poderosos, y tras las tétricas admoniciones de los portavoces de la derecha que auguraban hecatombes universales si se subían los impuestos, vino el momento de anunciar lo que de verdad se iba a hacer. Y resultó ser poco más o menos lo de siempre. Los ricos respiraron aliviados y los pobres volvieron a tomar aire para soportar la que se les viene encima. Como siempre.

Para empezar, no hay ninguna reforma fiscal digna de tal nombre. Solamente se retocan algunos tipos impositivos con la finalidad de aumentar los ingresos públicos y enjugar una parte del déficit que han generado el plan de inversiones municipales del gobierno, la financiación de los grupos inmobiliarios y las colosales inyecciones de dinero público a la banca, entre otras alegrías. No se varía la estructura de ningún impuesto, ni la correlación entre las fiscalidades de rentas del trabajo y rentas del capital, ni nada. El pacto de financiación autonómica, por ejemplo, puede llegar a tener un efecto estructural mayor sobre el sistema fiscal, un efecto bastante regresivo, por cierto. Los ricos no tienen de qué preocuparse, desde luego, y, aunque sea impopular decirlo, por esta parte, por la parte de los impuestos, las clases medias, hoy en boca de todos, tampoco mucho. Los que sí deberían, no ya preocuparse, sino indignarse, son los millones de parados, los que subsisten con salarios inferiores a mil euros y los miles y miles de trabajadores y trabajadoras para los que la existencia cada día resulta más azarosa. Extraños días éstos en los que tantos dirigentes de izquierdas invocan nueve veces de cada diez a las clases medias en lugar de a la clase trabajadora.

2.-

Lo mejor que se puede decir de las medidas propuestas es que harán recaer el coste de la mayor recaudación sobre la totalidad de la población por igual, con independencia de su nivel de renta, lo que de por sí es profundamente injusto.

El más cuantioso volumen de ingresos provendrá de la subida del IVA. Se aumenta el tipo general del 16 al 18% y el reducido del 7 al 8%, dejando igual el súper reducido del 4%, que se aplica a bienes y servicios de primera necesidad. En contra de lo que se ha alegado, el tipo general de IVA no se limita a gravar bienes de lujo; recae sobre multitud de mercancías que compramos todos cotidianamente para nuestra subsistencia, y el tipo del 7% se aplica por ejemplo a la carne y al pescado, así como al transporte público. Es decir, que entre todas y todos vamos a pagar las subvenciones multimillonarias a los causantes de la crisis, para no perder las buenas costumbres. A lo que habría que añadir el efecto cruzado previsible del fraude fiscal sobre esta subida. En el IVA la magnitud del fraude es pavorosa, por vías como la existencia de miles de pequeñas empresas instrumentales creadas para emitir a las grandes sociedades mercantiles facturas falsas, cuyo control se elude al tributar las empresas emisoras en régimen simplificado o de módulos. En el sector de la construcción no es infrecuente el chantaje a trabajadores precarios sin contrato laboral a los que se hace firmar facturas como si fueran profesionales por cuenta propia. Dada la escasez de medios para la persecución del fraude recientemente denunciada por los inspectores de Hacienda, una parte nada desdeñable de la elevación del IVA puede acabar siendo “recaudada” por las grandes empresas.

La supresión de la deducción de los 400 euros en el IRPF –una decisión cuyo alcance aún se discute cuando se escriben estas líneas- es regresiva tal como se plantea, es decir, si la deducción se suprime sin hacer nada más. Ahora bien, no comparto la pretensión de los grupos de izquierdas del Parlamento de mantener la deducción para las rentas más bajas. La alternativa debe ser reformar la totalidad de la tarifa del impuesto para hacerlo más progresivo sin merma de la recaudación. Y si tal cosa se hace, la deducción ha de ser efectivamente suprimida por completo. No se trata de dar limosna al pobre, no se trata de entregar dinero a los más desfavorecidos para que se busquen la vida en el mercado privado. La redistribución de la riqueza en un Estado social no consiste en un burdo reparto, sino en cobrar los porcentajes más altos de impuestos a los más ricos para destinar los ingresos a una tupida y amplia red de servicios sociales públicos, universales, gratuitos y de calidad que satisfagan las necesidades básicas de toda la población. Causa sonrojo tener que recordarlo. Aparte de que los más pobres de todos, aquellos cuyos ingresos ni siquiera dan para tener unas retenciones suficientes de IRPF (aunque, eso sí, van a cargar como todos con la subida de IVA), siempre quedaron al margen de la deducción electoral de los 400 euros.

Dejo para otra ocasión la bajada de cinco puntos en el Impuesto de Sociedades a pequeñas y medianas empresas, porque requeriría mayor espacio desmontar el mito según el cual son los impuestos los que hunden a los pequeños empresarios del país, un mito que ha contagiado a buena parte de la izquierda.

La única medida que apunta en un sentido progresivo es la de la subida de tipos a las rentas del capital en el IRPF, las llamadas “rentas derivadas del ahorro”, que pasan del 18 al 19% para rendimientos de hasta 6.000 euros y al 21% en rendimientos superiores. Se ha criticado –y de nuevo también con el asombroso consenso de ciertos sectores de izquierdas- que se castigue con esto a los pequeños ahorradores. La verdad es que se trataría en cualquier caso de un castigo bien chiquito. En el diario Público expuso Amparo Estrada unos cálculos elementales (Público, 28/9/2009). Para obtener unos rendimientos de unos 7.000 euros en dividendos hace falta tener invertidos al menos 170.000 euros en acciones, y, si se tratase de intereses de un depósito bancario a plazo, habría que disponer en la cuenta de unos 212.000 euros. En ambos casos, la subida impositiva sería de 90 euros al año, que no dan como para arruinarse. El problema pues consiste en que se trata de una subida ridícula, cuando lo que hay que reclamar ya es que no se perpetúe la injusticia clamorosa de que las rentas de capital tributen por un tipo muy inferior a las rentas del trabajo, que pueden llegar al 43%.

3.-

En este terreno de la ventajosa fiscalidad del capital se ha denunciado con razón el escándalo de las SICAV, siglas de las Sociedades de Inversión de Capital Variable. Fueron inventadas en su día por Felipe González y Miguel Boyer (bajo una fórmula jurídica ligeramente distinta; su actual versión procede de una ley de 2003) con objeto de evitar la evasión de capitales hacia paraísos fiscales, por el gracioso camino de colocarles a los multimillonarios el paraíso en casa. Aparte de la ventaja de lo poco que pagan de impuestos (el 1% en lugar del 30% general del Impuesto de Sociedades, no tributan por Transmisiones Patrimoniales en la constitución, ni por aumento de capital, fusión o absorción), cuentan las SICAV con el privilegio de ser libres como pájaros.

En 2005 la Agencia Tributaria detectó que la abrumadora mayoría de ellas eran fraudulentas por no contar con el número mínimo de cien socios reales. Habitualmente, los propios bancos y los gestores de patrimonio facilitan a los inversores principales los socios de paja. La Inspección Fiscal levantó en consecuencia actas elevando su tributación del 1% al 35%, el tipo entonces vigente. Pero la cosa era demasiado seria; se estaban levantando las grandes fortunas del país. Y se supone que se dieron las instrucciones pertinentes a los dirigentes de los principales partidos políticos, que naturalmente acudieron raudos en su auxilio. Causa asco leer la intervención del portavoz de CIU, por aquellas fechas, alertando a sus señorías en el Congreso de la honda preocupación que entre los gestores de las SICAV había ocasionado la temeraria actuación de los inspectores. CIU propuso una amnistía fiscal. Pero lo que finalmente votaron, tanto CIU como el PSOE como el PP, fue mucho mejor. Se acordó pasar el control de las SICAV de la Agencia Tributaria a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que, por supuesto, no controla nada, que era de lo que se trataba. La CNMV, de hecho, no ha abierto ni un solo expediente de recusación desde 2005. Y, para redondear la jugada, el Tribunal Económico-Administrativo Central (que no es un órgano judicial, a pesar de su nombre, sino administrativo) resolvió que el cambio debía interpretarse de forma retroactiva, con lo que se anularon todas las actas de inspección y se condonaron todas las deudas.

Se justifica el monumental robo de las SICAV por la gran movilidad de los capitales en nuestro sistema económico. Se argumenta que un aumento de impuestos ahuyentaría los capitales con la consiguiente caída de inversiones, excusa por demás frágil, como ha advertido la propia organización profesional de los inspectores de Hacienda, dado que el hecho de que las SICAV estén en nuestro país no garantiza, ni mucho menos, que hagan aquí sus inversiones. Por otra parte, y al mismo tiempo que se alega la volatilidad de los capitales, se suprimen las herramientas de intervención pública en la economía y se renuncia a cualquier coordinación fiscal internacional seria, siquiera sea en el espacio europeo. Todo lo contrario, siempre se ha estimulado la competencia fiscal entre Estados como estrategia, se dice, tonificante y dinamizadora de la economía. Solbes, en su época de comisario europeo, dejó escritos unos cuantos dictámenes muy elocuentes.

Pero es que, además, si concluimos en su día que un principio esencial de la democracia es la progresividad del sistema fiscal (artículo 31.1 de la Constitución) y el modelo económico impide que tal principio se cumpla, habrá de ser el modelo económico lo que tenga que cambiarse por resultar incompatible con la democracia, ¿o no?

Artículo publicado en el número 218 de Mundo Obrero y en el del mes de octubre de la revista vecinal Barrio Centro, de Leganés

05.11.09

Permalink 01:49:22, Categories: Artículos

Otro chollo fiscal: las SOCIMI

¿Saben ustedes lo que es una SOCIMI? Es que ustedes no leen habitualmente las páginas de los especuladores, también apodados "inversores" de manera más elegante, que andan estos días entusiasmados con el invento. Pues vean, vean:

Una SOCIMI es una Sociedad Anónima Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario, una nueva modalidad societaria creada por Ley 11/2009, de 26 de octubre (BOE del 27 de octubre). O sea, hace apenas unos días.

¿Cuáles son sus características? La SOCIMI es una figura jurídica que en el mundo anglosajón existe desde hace tiempo con el nombre Real Estate Investemet Trust (REIT) y que ahora se introduce por primera vez en España. Se trata de una sociedad cuyo objeto social principal (al menos un 80% de su activo) ha de consistir en la adquisición y promoción de bienes inmuebles urbanos para destinarlos al alquiler. Su capital social debe ser como mínimo de 15 millones de euros (cantidad de la que es probable que no dispongamos ni ustedes ni yo en estos momentos) y los inmuebles (viviendas, locales comerciales y otros) que alquilen han de ser propiedad de la sociedad.

¿Cuáles son sus ventajas fiscales?

- Tributarán al 18% en el Impuesto de Sociedades en lugar del tipo general del 30%. Téngase en cuenta que en este caso no se trata, como en las SICAV, de las que tanto se ha escrito estos últimos meses, de un pseudo fondo de inversión con activos financieros, ni siquiera en teoría. Se trata de sociedades que harán negocios con inmuebles, un bien muy palpable. Y tampoco se exige un número determinado de socios.

- Los dividendos quedarán exentos de pago de IRPF cuando los socios sean personas físicas o no residentes sin establecimiento permanente y pagarán una cantidad reducida en el caso de que los socios sean a su vez sujetos del Impuesto de Sociedades. Recuérdese que las rentas del capital ("rentas derivadas del ahorro") pagan en la actualidad el 18% y se supone que pagarán el 19 o el 21% si se aprueba la reforma anunciada por el gobierno. Pues los socios de las SOCIMI, ¡nada de nada!

- Quedan eximidas del pago de Transmisiones Patrimoniales por cualquiera de sus operaciones societarias (constitución, aumento de capital, etc) y se les bonifica con el 95% (nada menos) en la adquisición de inmuebles.

- Se ha de realizar reparto anual de beneficios -con el consiguiente cambio de la fecha de devengo del Impuesto de Sociedades a la junta de accionistas que lo acuerde-, lo que resulta muy atractivo para quien invierta en ellas, y mucho más teniendo en cuenta la gratuidad fiscal de los dividendos.

- Se considerará como promoción inmobiliaria para estas sociedades la rehabilitación, para lo que se modifica la ley de IVA con el fin de que puedan disfrutar también de un IVA reducido.

Hay otras ventajas fiscales menores, o no tanto (referidas al alquiler con opción a compra y otras), pero con las enumeradas pueden hacerse ustedes una idea somera de por dónde van los tiros. Por si cupiese alguna duda, en la exposición de motivos de la ley queda meridianamente clara su finalidad. Se busca "proporcionar liquidez a las inversiones inmobiliarias, al ser éste un mercado que participa en el Producto Interior Bruto de las economías avanzadas en un porcentaje alrededor del 10 por ciento, si bien en España ese porcentaje se incrementa hasta cerca del 16 por ciento".

Pero ¿no nos habíamos convencido ya todos de que la desmesura e hipertrofia de nuestro sector inmobiliario era la causa principal tanto de la vulneración del derecho ciudadano a una vivienda digna como de la naturaleza particularmente grave de la crisis económica en nuestro país? ¿No habíamos concluido todos que era imprescindible un cambio profundo del modelo económico, abordando cuando menos su diversificación, para evitar una catástrofe mucho mayor en unos años? Pues no, nuestros gobernantes y en general nuestros parlamentarios creen que lo que hay que hacer es volver a inflar la burbuja, para que se recuperen los beneficios de los mismos golfos que nos llevaron al borde del abismo y que, una vez recuperados, todos retornemos a la prosperidad de los conseguidores. Siguiendo con la lectura de la exposición de motivos de la ley de las SOCIMI (no me digan que el nombre no es ocurrente) la cosa se explica por sí sola: es la "rentabilidad estable" del inversor lo que se persigue.

Por supuesto, el chollo se justifica como una medida para fomentar el alquiler de vivienda (y lo de crear amplios parques de vivienda pública en alquiler ni se les pasa por la cabeza, desde luego; hasta ahí podíamos llegar). Pero si piensan ustedes en la cantidad de patrimonio inmobiliario acumulado por los bancos se darán cuenta de cuál es la verdadera musa del legislador.

Y, ahora, díganme. ¿Se habían enterado ustedes del nacimiento de estas Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario? ¿A que no? ¿Han leído algo en la prensa al respecto en estos días? ¿A que no? Pues busquen en google y se encontrarán con las páginas de los "inversores" (que éstos sí que se enteran) frotándose las manos ante la nueva oportunidad de negocio que les ofrece este gran gobierno de los parias de la Tierra. Para nosotros, los que no pertenecemos a la insigne casta, dejan la noticia de que tal vez se mantenga la deducción de los 400 euros para rentas con bases imponibles de hasta 12.000 euros. Y nos ponemos tan contentos, sin pensar que una gran parte de quienes se mueven en ese nivel de renta ni siquiera presentan IRPF y casi nunca tienen retenciones suficientes para percibir los 400 euros. Lo que quiere decir, en la práctica, que haciendo uso de una técnica tributaria endiablada (reducción de retenciones y posterior deducción minorada en la declaración) los más afortunados recibirán sus 30 0 40 euros con 25 céntimos. Y ello cuando se opera sobre un impuesto con una tarifa progresiva que sencillamente podían haber variado para incrementar el pago de los más ricos, sin tanto lío. Total, para nosotros el chocolate del loro, como siempre.

Quedaría una duda más por resolver. Cabe esperar que los portavoces de la izquierda en el Congreso habrán tronado coléricos contra este nuevo privilegio fiscal para los ladrilleros. Pues lean, en la página web del Congreso, el diario de sesiones del día 15 de octubre, que es cuando se aprobó la ley, y ya si eso se ríen (o lloran) ustedes mismos.

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Ricardo RODRÍGUEZ


Escritor

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