Opinión

Roma sí paga traidores. Predicadores, encíclicas y política

20/05/2016
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Roma sí paga traidores. Predicadores, encíclicas y política

Francisco Frutos | Ayer despaché con el portavoz del PP en el Congreso Rafael Hernando Fraile. No quiero gastar más tiempo con un personajillo de esta catadura, aunque sí me extraña que, incluso en el PP, tengan algo así de portavoz. Asunto cerrado. Hoy paso a decir unas primeras cosas sobre otras situaciones, teoricamente más próximas a lo que politicamente defiendo, aunque, visto lo visto, nunca se sabe. Veámos:

Aunque hace tiempo que sabemos que «Roma sí paga traidores», no pensaba que pagara a traidores que son variables como las estaciones del año, según haga frío, calor, llueva, sople el viento o haya escarcha. Hablando en plata, que hoy están en un sitio con unos y mañana en otro con otros según convenga a sus intereses. Es el caso de Monereo que, al fín, entre traiciones, cambios de chaqueta y abrazos de hipócrita interés, podrá ser diputado. Enhorabuena.

En otro orden de cosas, sin las connotaciones de interés crematístico, peró sí de interés de poder y de ego endiosado, entendido este poder como creerse tribuno de la plebe que, o hace ésta lo que él dice, aunque se equivoque una vez tras otra, o rompe la baraja. O sea, destruyo todo lo que no controlo y zascandileo de un lugar a otro, conspirando con unos y otros, con abrazos, dando el hombro para las lágrimas de cocodrilo de Iglesias, haciendo actos «político-religiosos» con Iglesias o Garzón, qué más da, menos con Cayo Lara, del que dijo en una entrevista, en clara descalificación, que le dio consejos y no le hizo caso. ¿Qué hiciste Cayo, cómo se te ocurre desoir al gran lider?

Y aclaro algunas cosas para desinformados, recalcitrantes de la desinformación y directamente embusteros: la mitad de los votos de IU se perdieron en las elecciones municipales, europeas y autonómicas parciales de junio de 1999, siendo Julio Anguita González Coordinador Federal de IU, debido a la política de alianzas, errónea, errática, inexistente y, en consecuencia, absolutamente nefasta de IU, a partir de las elecciones municipales de 1995, en las que a pesar de dar el célebre «sorpasso» italianizante al PSOE, en algunos sitios importantes, se dejó gobernar al PP, con especial relieve en Málaga, donde Antonio Romero se quedó en la puerta de la alcaldía con un palmo de narices y el PP todavía gobierna. Esto y otras cosas vinculadas a esto como política general, junto a la gran traición colectiva que Cristina Almeida, López Garrido y compañía preparaban para desembarcar en el PSOE, hicieron el resto: IU pasa de 2 millones 600.000 votos a 1 millón 400.000 votos aproximadamente en junio 1999. Esto es la historia, lo demás manipulación de la misma. Y los manipuladores lo saben pero les importa un bledo.

Hoy no voy a hablar, mañana sí, del miserable debate que, en torno al final de copa Sevilla-Barcelona, se ha desencadenado entre el nacional-independentismo y el nacional-españolismo, ambos de orientación cada vez más fascistoide. Juego peligroso donde los haya, que se produce en el momento en que tenemos un mundo de paz y concordia, sin guerras, ni violencias, ni terrorismos, ni hambrunas. Sépase quién está detrás de cada cosa. Yo lo sé y lo guardo para la historia próxima, aunque ahora, ante la cretinidad colectiva de unos y otros tenga poco que decir y me escuchen.

Y de inmediato dejaré de hablar de miserias humanas secundarias, de oportunismos, de intereses particulares, para hablar de lo importante en lo inmediato, que es lo relacionado con mi viaje a Siria: la guerra y la paz, la convivencia, la solidaridad y la fraternidad entre los pueblos, el internacionalismo y la solidaridad y unidad de los trabajadores del mundo, la moral, la política y la construcción de otro mundo decente, humano, necesario y posible. Y como las tareas se me acumulan, hasta mañana amigos compañeros, camaradas. Gran abrazo.