Opinión

Yo a la cárcel y tu a Gran Hermano VIP

mayo 23, 2016
Editorial

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Yo a la cárcel y tu a Gran Hermano VIP

Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como “El pequeño Nicolás”, ha entrado en Gran Hermano VIP y se dice que cobrará unos 3.000 euros al día, hecho que parece haber generado las reacciones (de todo tipo) esperadas por los directores del programa para captar audiencia y generar expectación.

Francisco Nicolás es un estudiante de Derecho que en 2014 fue detenido cuando tenía 20 años y acusado de numerosos delitos como estafa, usurpación de funciones públicas y estado civil, malversación de caudales públicos o tráfico de influencia, entre otros. Se descubrió que se había codeado con grandes empresarios españoles, llegando a asistir como invitado a un acto de la Casa Real tras la proclamación de Felipe VI como rey. Su situación actual es de libertad provisional sin fianza. Desde muy joven colaboró con el Partido Popular (siendo fotografiado en numerosas ocasiones junto a Esperanza Aguirre, Aznar y demás) y FAES, y que pidió el voto para Ciudadanos en las elecciones generales de diciembre.

Por otro lado tenemos a Alfonso Fernández Ortega, conocido como Alfon, un joven de izquierdas de Vallecas detenido asimismo cuando contaba 20 años de edad mientras participaba en una huelga. Fue acusado por la Fiscalía de tenencia de explosivos y actualmente cumple condena en prisión. Es importante señalar que dichos explosivos jamás aparecieron y que el estudio holofoscópico de las huellas concluyó que no había ninguna huella del joven en la mochila donde supuestamente portaba dichos artefactos (mochila de la cual Alfon negó ser el dueño en todo momento), además de la denuncia de su abogado con respecto a las numerosas contradicciones presentes en el caso. [1] La única prueba del juicio fue la palabra de la policía.

La distinta suerte de estos dos chicos parece una clara alegoría de lo que es nuestro país, un lugar donde aquellos que provienen de las altas esferas suelen esquivar la justicia con facilidad, cayendo esta sobre el pueblo llano con mucha más contundencia. Resulta casi irónico que Alfon esté cumpliendo condena por defender los derechos laborales de aquellos que indirectamente pagarán el sueldo de Francisco Nicolás viendo el programa en el que participará, ya que si este tipo de programas (calificados como “telebasura”) existen es gracias a las descomunales audiencias que obtienen (España es junto a EEUU el país con más ediciones de Gran Hermano con 16).

El sueldo que recibirá Francisco Nicolás ha sido el objeto de la mayor parte de críticas que ha suscitado la noticia. Sin embargo existen otros sueldos que en comparación dejan el del joven a la altura del betún. Por ejemplo, el presidente de la eléctrica Iberdrola ganó 44.000 euros al día durante el primer semestre de 2015 [2], al tiempo que el precio de la electricidad subía sin parar, mermando los bolsillos de los millones de españoles que todavía no ven la luz al final del túnel que es la crisis. La diferencia entre estos dos personajes es que el segundo se lucra desmedidamente con algo que debería ser un derecho básico y fundamental de los españoles y que a día de hoy, gracias a la inestimable ayuda del gobierno, no lo es. Es contra este tipo de personas contra las que Alfon se manifestaba, contra estas gentes que exprimen al máximo al pueblo español para beneficio de sus intereses monetarios. Por eso Alfon está hoy encerrado, en un acto que busca amedrentar a los trabajadores para que no luchen por lo que es suyo, mientras otros se llenan la boca con España, cotizan en el extranjero y obtienen sus fortunas haciendo negocio con lo que debería ser de todos los españoles.

Las numerosas ediciones de Gran Hermano y todo lo que deriva de ellas son el triunfo de la mediocridad, de unos valores que deberían avergonzarnos como sociedad, son el señuelo resplandeciente que nos aleja de los problemas reales que empantanan el país. Es, como diría Morfeo en Matrix, el mundo que ha sido puesto ante nuestros ojos para ocultarnos la verdad. Todavía recuerdo el trato de los medios a Alfon (tachado de radical, extremista o terrorista) y Francisco Nicolás (definido más como pícaro, joven, travieso, etc.), buscando que la gente se haga una imagen de uno y de otro totalmente distintas.

Es tarea de los trabajadores, de la gente de abajo, el tomar conciencia de todo esto y salir a la calle a luchar por nuestros derechos y acabar con las bochornosas desigualdades que hoy existen en nuestro país, al igual que hizo Alfon. De paso, apagando la tele, quizás logremos que Gran Hermano no cumpla una nueva edición.

[1] https://www.youtube.com/watch?v=P0KRWUiuGAA

[2]http://www.infolibre.es/noticias/economia/2015/07/27/el_presidente_iberdrola_gano_000_euros_dia_primer_semestre_2015_35956_1011.html

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