Sociedad

Las trenzas para el pelo: una moda que se remonta en la historia

06/09/2017

Las trenzas para el pelo: una moda que se remonta en la historia

Al evocar la inocencia propia de la infancia, la imagen de una niña con trenzas resulta una imagen recurrente donde las trenzas son, por ejemplo, evocadoras para la cultura mexicana, cuyas abuelas, desde hace siglos advierten a las jóvenes de trenzar su tristeza en la fuerza de su cabello, para que el dolor no llegue a otras partes del cuerpo: Trenza tu tristeza antes de que llegue a tus labios y te haga decir lo que no quieres y trenza tu tristeza antes de que el dolor se escampe. En este caso las trenzas son un motivo poético y estético cuya historia se pierde siglos atrás y que ha determinado muchas culturas.

Las Trenzas para Niñas recogen su pelo y les da una imagen más aseada y recogida, a la vez que les aporta un aire pícaro y hasta elegante. Y es que las niñas, también quieren experimentar con su imagen y cambiar de peinado y las trenzas son ideales cuando tienen que hacer ejercicio pero también cuando acuden a eventos como una fiesta de cumpleaños.

La trenza más básica es la que se consigue a partir de una coleta en la parte baja posterior de la cabeza de la que se escogen tres mechones del mismo tamaño que se entrelazan entre sí. Esta resulta muy fácil de realizar y es muy recurrente para evitar que la melena de las niñas les moleste al jugar, y a partir de ahí se pueden realizar muchas más contando con más mechones de pelo entrelazados. Dependiendo del lugar donde se empieza a trenzar se consiguen peinados de distinto tipo y existen especialistas en realizarlos, capaces de crear sofisticados peinados.

Un buen cuidado de la melena facilita el manejo del trenzado.

A las niñas les gustan las trenzas porque les permite lucir una buena melena en ocasiones que al trenzarse no les quita la libertad de movimientos, pero para poder trenzar un pelo habitualmente hay que partir de un buen cuidado del mismo.

Las mascarillas tras el lavado o el uso de los suavizantes ayudarán a que el pelo no tenga enredos que molestan y duelen a las niñas al peinarlas. Los que son contrarios a usar estos tratamientos desde temprana edad deberán peinar el cabello de sus niñas cada dia y al menos durante veinte minutos para conseguir que no se creen enredos, mientras que los que sí usan las mascarillas podrán evitarse tener tanto cuidado.

Esto depende de cada madre o padre que decidirá qué hacer, pero todas las niñas saben que no hay nada más molesto que sentir un tirón en el pelo mientras se las está peinando y si esto se produce a menudo, puede causar rechazo a mejorar la imagen.

O humedecer el pelo antes de hacer las trenzas o poner un aerosol suavizante, la cuestión es que las niñas no noten los molestos tirones, al igual que no hay que hacer trenzas a las más pequeñas cada día si se quiere evitar que se les dañe el cabello. Las niñas con cabello fino deberán usar horquillas para estos pelos rebeldes, así como las de pelo corto pueden usar diademas de trenzas con las que se sentirán como princesas.

Las trenzas como iconos cinematográficos e históricos

De la iconografía cinematográfica y de dibujos animados también toman las niñas las ganas de lucir trenzas como lo hacen Elsa y Anna de Frozen, que llevan trenzas según sus edades, mientras que la protagonista de la película Juegos del Hambre luce una preciosa trenza lateral que las niñas y hasta sus hermanas mayores quieren imitar.

Hombres y mujeres de muchas y distintas culturas a lo largo de los siglos han llevado trenzas, este peinado que siempre está de moda y del que se tienen noticias en la cultura asiria, más de tres mil años antes de Cristo, en la que lucían trenzas los hombres y en las barbas.

Ya entonces y a lo largo de la historia, poder cuidarse el pelo era signo de pertenecer a un alto status social y cuanto mejor aparecian las personas mayor era el puesto de éstas en la jerarquía social. Alrededor de estas fechas también se encuentran las primeras trenzas africanas de las que se tiene conocimiento, unas trenzas pegadas a la raíz del cabello para las que hay que tener mucha destreza al realizarlas que se adaptan mejor al tipo de cabello de las mujeres africanas que al de las occidentales.

La complejidad de estas trenzas y el resultado tan bello que deja en las cabezas hizo que éstas se popularizan en EEUU a través de la población negra a finales del pasado siglo para pasar a decorar las cabezas de mujeres de toda clase social y en todo tipo de lugares. Muchas personas usan las trenzas por una mera cuestión práctica, que es la de mantener el pelo lejos de la cara, pero en el Antiguo Egipto este tipo de peinado era de uso exclusivo de reyes y para cierto tipo de celebraciones como las bodas. La naturaleza de las trenzas daban idea sobre el status de la persona en función de su complejidad en Egipto, donde las mujeres con trenzas han llegado hasta nuestros tiempos estampadas en ornamentos y hasta en sepulcros.

Trenzadoras con licencia: un signo de profesionalidad

Las trenzas de Frida Kahlo son las trenzas que definen una época y un país, México, pero también son las trenzas que evocan las que llevaban los indios sudamericanos y americanos que variaba en función de si los individuos que las llevaban eran hombres, mujeres, de si estaban casados o solteros y por supuesto, de su posición dentro del grupo.

Las sólidas trenzas de los indios americanos también eran signo de fuerza y poder y por hacerse con una de ellas, sus enemigos se batían en pérfidas luchas, ya que la trenza era un símbolo que iba mucho más allá de lo  meramente estético y práctico.

Que once estados de los EEUU de América hayan impuesto que las Trenzadoras cuenten con una licencia especializada, es un síntoma que las trenzas aún tienen mucho que contar sobre las cabezas de quienes las llevan y sobre el momento histórico que transcurre mientras estas siguen de moda.