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Aunque está claro que todo nuestro cuerpo necesita ser cuidado, en el caso de los pies debemos ser especialmente cuidadosos. Pasamos mucho tiempo de pie a lo largo del día, lo que supone que nuestro peso se sostenga sobre esta base, por no hablar de la implicación que tienen en prácticamente todos los movimientos que hacemos. Por eso, es fundamental que tengamos la postura correcta, que nos proporcione una buena salud. Y para ello debemos elegir un buen calzado, más allá de si se trata de un modelo bonito o que combine con nuestra ropa.

Para tomar una buena decisión desde zapatos 24 horas nos dan unas cuantas pautas.

Que estén fabricados con materiales de buena calidad

Cuando nos referimos a la calidad, no solo lo hacemos al exterior del zapato. También a los compuestos que se utilizan para el interior. Es muy importante que los zapatos sean transitables para que la humedad del pie no se concentre, dando lugar a que haya riesgo de hongos y otros problemas.

Lo mejor es decidirse por un zapato de piel, que además de ser flexible proporciona al pie el confort que necesita. Además, procura que las costuras estén bien rematadas y que en el interior no haya pliegues o juntas, que podrían causar roces y heridas.

Piensa en tus zapatos como una inversión a largo plazo. Cuanto mejor sea la calidad, más tiempo te van a durar. Así que merece la pena gastar un poco más si se trata de confort y bienestar.

Que tengan una suela antideslizante

La suela de goma suele ser la más adecuada porque evitar que nos resbalemos incluso en suelos mojados. Aunque también hay otros materiales que pueden valer. Lo importante sobre todo es que proporcione una buena sujeción al pisar. Debemos poder andar con paso firme en todo tipo de superficies.

Que el número sea el adecuado

Los zapatos nunca deben quedar estrechos. Olvida eso de que no importa porque al ir andando se darán de sí. Lo único que vas a conseguir es que tus pies sufran y te sientas mal. Busca un zapato que vaya bien tanto de largo como de ancho. Y que permitan a los dedos moverse libremente en el interior, nada de puntas estrechas que los comprimen.

Tampoco es buena idea comprar un zapato que tenga un número más grande, pensando en que se puede rellenar el hueco con algo. Nuestros pies no estarán bien sujetos y pueden ser causa de lesiones.

Que se adapte al uso que le vas a dar

No es lo mismo utilizar unas zapatos para unas horas, que para estar todo el día con ellos. Si se trata de una fiesta o de un evento en el que vamos a estar casi todo el tiempo sentados, o va a durar solo un rato, tal vez unos tacones altos no nos den problemas. Aunque si queremos unos zapatos con las que trabajar muchas horas, andando de un lado a otro o atendiendo de pie, no es una idea saludable. Lo mejor es no excederse de los 3 centímetros. Y no abuses de las zapatillas deportivas, salvo que las utilices para lo que están hechas, que es hacer deporte.

Que sea flexible

Un zapato demasiado rígido forzará tu postura al caminar, lo cual puede llevar a problemas en las articulaciones, entre otros. Por eso, busca un zapato que permita andar de forma natural, según sea tu tipo de pie.

Si después de todo esto encuentras unos zapatos que tengan un estilo que te sienta bien, mucho mejor. Pero no pongas nunca esto por delante de la comodidad. La salud de todo tu cuerpo está en juego.