Salud

UN DÍA EN LA VIDA DEL DOCTOR D. ENRIQUE MORENO

26/04/2018

UN DÍA EN LA VIDA DEL DOCTOR D. ENRIQUE MORENO

Enrique Moreno González, posiblemente el médico más laureado de España, a sus 79 años, sigue ejerciendo la cirugía en su consulta situada en la Calle Velázquez, 91 – 1º Dcha de Madrid, con Tel.: +34 91 563 45 53 – pacientes@consultadoctormoreno.es

Es Premio Príncipe de Asturias, doctor “honoris causa” por más de veinte universidades, académico, catedrático de Patología Quirúrgica; es el único europeo que ha sido nombrado “governor” de la Sociedad Americana de Cirujanos. Eminencia demostrada en aparato digestivo y trasplantes hepáticos, fue precursor en dividir el hígado de un donante para atender las necesidades de dos personas, y también en realizar el cambio general de todos los órganos de una persona.

Operaciones como la de cambio multivisceral, no suelen bajar de las quince horas de trabajo, tiempo en el que el doctor siempre tiene presente que el paciente es lo primero.

Llega al hospital el cuerpo de un donante general de órganos y la maquinaria comienza a trabajar. Se realiza la extracción de todos los órganos válidos y, tras acondicionarlos, los implantarán en varios receptores.

Los quirófanos comienzan a notar la actividad: cirujanos, anestesistas, enfermeros, internistas, etc., comienzan a circular por ellos y, una vez organizado su trabajo, comienzan a ocuparse. ¡Hasta que se termine cada operación! Algunos pasarán allí la noche; no irán a dormir a casa. ¡No hay quejas!

Pasan las horas y no se nota el cansancio, pero cuando terminas te derrumbas. No siempre es fácil aislarte emocionalmente, comenta algún médico.

Enrique Moreno, jefe del servicio de cirugía general, aparato digestivo y trasplantes, tras definir una elegante finta con su bisturí sobre el abdomen del donante, inicia la minuciosa división y extracción del hígado. De 1,90 cm de estatura y complexión atlética, trabaja ligeramente recostado  sobre el cuerpo del donante, ayudado por su equipo. El bisturí electrónico disecciona el hígado. Gran expectación de médicos y residentes acompañan cualquier operación del Doctor Moreno.

Un cirujano de su equipo explica que… “Aquí se han formado la mayoría de los cirujanos que dirigen los grupos de trasplante hepático de toda España y Latinoamérica. Por aquí han pasado centenares de residentes y visitantes extranjeros. Ha creado escuela.»

Otro cirujano de su equipo, el doctor Carlos Jiménez, su mano derecha, comenta que… “Es muy complicado permanecer horas sobre el espacio que ocupa una baldosa, sin beber ni orinar; sufren las piernas y las cervicales, y se nos provocan las mismas dolencias que a los camareros: varices y hernias discales”.

Como también cuenta en El País: La cirugía es una profesión de egos. Con una competencia despiadada. Operar más y mejor. Cueste lo que cueste. Los maratones quirúrgicos del profesor Moreno han sido siempre motivo de comidilla entre sus rivales. Hay rumores que corren entre el gremio de cirujanos como el que asegura que Moreno se sonda antes de cada operación para no perder el tiempo orinando. El ríe ante estos comentarios. O este otro que comenta que Moreno fue uno de los cirujanos que salvaron la vida a Juan Pablo II tras ser tiroteado por Alí Agca en la plaza de San Pedro en mayo de 1981. Ni niega ni confirma. «Yo andaba por allí».

Es una persona fuera de lo normal. Más que un médico: ¡Una leyenda viva!