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¿Qué se debe hacer para revalorizar un edificio? Reformas Bilbao lo explica

22/05/2018
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¿Qué se debe hacer para revalorizar un edificio? Reformas Bilbao lo explica

Con el paso de los años son diversas las necesidades que puede llegar a tener un edificio. La lluvia, el viento, la humedad, el sol y la contaminación pasan factura a la estructura en general, especialmente a la fachada.

Se trata de condiciones que son imposibles de cambiar y que tarde o temprano afectarán a los materiales de construcción que están expuestos a la intemperie. Los primeros en ser afectados son la pintura y los revestimientos, los cuales tienen dos funciones en las obras de este tipo.

La primera función tiene que ver con el aspecto estético, mientras que la segunda guarda relación con tratar de minimizar el impacto de todas estas circunstancias inevitables.

Rehabilitar un edificio no solo es un asunto de armonía visual, sino que también entran en juego otros factores: la seguridad, el ahorro energético y hasta su revalorización en el mercado de inmuebles.

Cuidado y mantenimiento del exterior

La fachada es la carta de presentación de cualquier estructura, por lo que el cuidado de los elementos exteriores debe ser una prioridad. Una fachada deteriorada puede convertirse en un problema para la comunidad de vecinos. Si el daño es muy severo incluso pueden presentarse desprendimientos debido a las grietas y a otros desperfectos derivados del frío o las lluvias.

Hay quienes van más allá y deciden cambiar las ventanas y emplear aislamiento en las paredes, con el fin de alcanzar una mayor eficiencia energética.

En compañías como Reformas Bilbao, una empresa de rehabilitación de fachadas en Bilbao y Bizkaia, el personal recomienda hacer revisiones periódicas a las fachadas ventiladas, sobre todo en construcciones antiguas y que ya presentan signos de deterioro.

Los expertos en la rehabilitación de fachadas en Bilbao y Bizkaia señalan que en esta región el clima suele ser extremo, con fuertes cambios de temperatura y lluvias, por lo que los controles y las revisiones profundas nunca están de más. Para conocer más información sobre la rehabilitación de fachadas o contratar a los profesionales solo hay que entrar aquí: Rehabilitación fachadas Bilbao.

Mejorar la imagen exterior de las viviendas o de los edificios es una tarea que se debe ejecutar para garantizar la seguridad de la estructura. Al hacerlo, se cumplen las normas locales y se mejora la convivencia.

En el caso de necesitar asesoría y gestionar ayudas del gobierno vasco para la rehabilitación de las fachadas, en Reformas Bilbao también pueden ofrecer sus servicios.

Con más de 15 años de experiencia en el mercado, la compañía ha realizado restauraciones en diferentes tipos de fachadas. Además, se especializan en trabajos de aislamiento térmico, recuperación de balcones, terrazas y pintura.

Emisiones contaminantes

El clima y la intemperie no son los únicos factores que van en contra de las fachadas. También hay que tener en cuenta las partículas contaminantes naturales, como la arena, el polvo y el polen. Entre las partículas artificiales que generan daños se pueden mencionar el humo, los vapores y otras emisiones.

La suciedad que se genera desde todos estos flancos incide directamente en la imagen de cualquier estructura. En un nivel más general, incluso afecta el entorno urbano en el que se desarrolla la vida de cada persona.

En ciudades con mucho tráfico vehicular la situación todavía es peor, ya que también hay que considerar la polución atmosférica, que son partículas suspendidas en el aire producidas por los coches.

Antes de comenzar con cualquier rehabilitación es necesario efectuar varios pasos para obtener un diagnóstico preciso sobre el estado del edificio o la vivienda. El primer punto consiste en estudiar los diferentes tipos de materiales que conforman la fachada. Aquí se pueden mencionar el granito, mármol, arenisca, piedra caliza, ladrillos o losetas.

Otros aspectos de importancia que se consideran a la hora de evaluar una edificación son la porosidad, la dureza, el color y la textura. Una vez completado todo este proceso se determinarán cuáles son los trabajos a efectuar en cada área.

Recomendaciones a seguir

El deterioro de las fachadas no es posible prevenirlo en su totalidad. Sin embargo, existen recomendaciones a seguir que pueden incrementar su vida útil. Una de ellas es revisar de forma periódica su estado de conservación, para ir reparando los elementos que presenten desperfectos.

En un primer momento el daño puede ser solo estético. No obstante, con el paso del tiempo, y sin una reparación adecuada, es probable que se presenten problemas estructurales o de otros aspectos en la construcción.

Los acabados y los sellados de las juntas de dilatación se deben renovar o cambiar periódicamente. Para contrarrestar la aparición de manchas de humedad hay que emplear productos de fijación en la superficie deteriorada, como los hidrófugos de superficie, que no dejan pasar la humedad y evitan las filtraciones de agua.

En el caso de las juntas que están en mal estado, estas se deben recubrir con un mortero fresco. Si se trata de grietas o fisuras hay que emplear masilla de poliuretano elástico.

Una vez finalizada la rehabilitación es hora de realizar las labores de limpieza y dar un nuevo aspecto a la fachada. La sugerencia para este tipo de trabajos es buscar la asesoría de los profesionales, que cuentan con la preparación necesaria para determinar qué se debe hacer en cada caso.