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Que hacer frente al coste de la vida es mucho más difícil para una persona con pocos recursos a otra de pudiente es una obviedad. Comprarse una casa, cambiarse el coche, llenar la nevera de comida y renovar el armario son unas necesidades que los niños ricos dan por sentadas pero que aquellos que no han nacido en una familia adinerada tienen que hacer muchos esfuerzos para conseguir. Lo mismo ocurre a la hora de costearse los estudios.

 

A lo largo de la historia, los jóvenes que se han visto obligados a pagarse la universidad -y los gastos extras que a menudo comporta para quienes deban mudarse a otra ciudad lejos de la casa de sus padres- se las han ingeniado de todo tipo para poder ganar suficiente dinero sin tener que pedir un préstamo. En Estados Unidos, por otro lado, casi todos los estudiantes siguen pagando su educación incluso años después de haberse graduado.

 

Desde vender sus pertenencias en mercados de segunda mano a participar en programas de telerrealidad o a realizar apuestas en timbas de póquer, en este artículo repasamos las formas más sorprendentes de sobrevivir financieramente hablando durante tu etapa como universitario y que quizás no habías pensado.

 

Las formas clásicas: corta el césped o lánzate al modelaje

 

Los famosos de Hollywood siempre cuentan todos los trabajos mal pagados que tuvieron que aceptar antes de poder cumplir su sueño. Hay quienes, como Brad Pitt, tuvieron que disfrazarse de pollo para promocionar una cadena de comida rápida. Otros combinaron sus audiciones antes de dar el estrellato con intensas horas trabajando como camarero o en tiendas de moda. También son muchas estrellas las que se ganaron su primer sueldo como niñeras.

 

Tú puedes hacer lo mismo, siempre y cuando te lo permita el horario de clases. Pero si estas ideas no te convencen, por qué no pruebas a ofrecerte a tus vecinos a cortarles el césped a cambio de algo de dinero. Puedes acercarte hasta un barrio acomodado y preguntar. Las propinas seguro que son más generosas. Por otro lado, si tienes suficiente confianza, puedes apuntarte a una agencia de modelos. Quién sabe, quizás te conviertas en la siguiente Gisele Bündchen.

 

Dale una segunda vida a tus artículos personales

 

Todo el mundo tenemos objetos en casa que ya no utilizamos. La muñeca que tanto queríamos cuando éramos pequeños. Una camiseta de cuando fuimos a ver a nuestro grupo favorito de adolescencia en concierto. Varios pares de zapatos que ya no nos van bien. Libros que ya no leemos. Revistas que hemos acumulado con el tiempo y que no sabemos dónde guardar. Todo ello ha perdido su valor personal, pero puede que no su valor en el mercado.

 

Encuentra el mercadillo de segunda mano más cercano y entérate cómo hacerlo para poder vender todos estos artículos. Sin saberlo, quizás tengas en tu posesión auténticas joyas de coleccionista. Alternativamente, puedes optar por poner a la venta esos mismos productos en páginas web. Internet, como siempre, poniéndonos las cosas más fácil. Plataformas tan populares como eBay o Wallapop ya han ayudado a miles de personas a conseguir un dinero extra.

 

Deja la vergüenza en casa y da un salto a la televisión

 

Si ser famoso va contigo, puedes intentar hacer tus primeros pinitos como extra en grandes producciones o simplemente participar en realities. Programas como Gran Hermano y similares buscan cada año nuevos concursantes que deberán pasar un cierto tiempo sin tener contacto con el exterior. La altísima cantidad de dinero que podrías llevarte como premio si te proclamas vencedor te permitiría costearte la carrera en una de las mejores universidades del mundo.

 

Por otro lado, si no estás dispuesto a sacrificar tantos meses de tu vida -o incluso tener que atrasar el inicio de tu etapa universitaria-, existe otro tipo de concursos que pondrán a prueba tus conocimientos y tus habilidades mentales y que solo requerirán uno o dos días de rodaje. Son internacionalmente conocidos El precio justo, ¿Quién quiere ser millonario? o Allá tú, que pueden tener nombres distintos según el país.

 

Aprovecha las posibilidades del mundo digital

 

¿Habéis escuchado hablar sobre las campañas de micromecenazgo? Las utilizan los productores de películas independientes, familiares de enfermos que necesitan un tratamiento costoso y los autores de revolucionarios productos que no cuentan con apoyo financiero para recolectar dinero a través de Internet. Tú puedes hacer lo mismo para pagar tus estudios. Solo necesitas una historia personal capaz de animar a conocidos y extraños a hacer una pequeña contribución.

 

Juega bien tus cartas

 

Por último, también tienes a tu disposición varias páginas web para jugar al póquer en línea, entre las que destaca especialmente 888 Poker. Son muy típicas las timbas que se organizan entre universitarios. Pueden llegar a ser muy divertidas, pero resulta algo más inteligente invertir ese tiempo en hacer dinero de verdad en los casinos virtuales. Ya tendrás tiempo de pasártelo en grande cuando tengas la tranquilidad de haber costeado todos tus gastos estudiantiles.

 

Periodista vasco cuyas historias han abordado todo lo relacionado con el mundo del marketing y las nuevas tecnologías.