Sociedad

Castillos hinchables, una atracción para asegurar horas de diversión

25/09/2018
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Castillos hinchables, una atracción para asegurar horas de diversión

Mucha gente sigue creyendo que los castillos hinchables son atracciones exclusivas para los más pequeños. Es cierto que los más pequeños son quienes más uso hacen de estos espacios, pero en ningún manual está escrito que personas de otras edades puedan pasar un buen rato pegando saltos o deslizándose en castillos hinchables.

Su uso va a depender en gran medida del sentido común. Es obvio que si hay pequeños jugando en el hinchable, habrá que dejarles su espacio a ellos y, una vez terminen de jugar, que los adultos intenten pasar un rato divertido.

Estos escenarios los encontramos en todo tipo de eventos: ferias, festivales, parques de atracciones, y también fiestas privadas. En los últimos años muchos emprendedores han visto una oportunidad interesante en la gestión e instalación de estas atracciones itinerantes y un ejemplo claro es que los fabricantes de hinchables aumentan sus ventas año tras año.

Una buena muestra de ello es la empresa Profab, líder del sector en hinchables que cuenta con una completa web en la que consultar todos sus servicios así como la normativa referente a la instalación de estas atracciones.

Siempre que se instala uno de estos dispositivos en cualquier escenario es fundamental que una persona adulta y responsable esté manteniendo un ojo y supervisando lo que ocurre en la atracción. Si hablamos de ferias o parques, este apunte es incluso más necesario esta medida, pues el hinchable va a ser utilizado por más personas.

¿Cuáles son los riesgos de los hinchables?

Los accidentes, que ocurren a menudo mientras se utilizan estas instalaciones, pueden deberse a dos motivos principales. Uno de ellos son las caídas, que son consecuencia de quien hace uso de la atracción, caídas que se producen en el interior del castillo y hacia el exterior.

Un segundo accidente habitual y que es responsabilidad casi exclusiva de las personas montadas en el hinchable son los choques. Los más graves son los que se producen entre niños de distinta edad y tamaño, de ahí que sea aconsejable permitir únicamente el uso de esta atracción por personas de la misma edad o similar.

Un segundo daño, este sí achacable a una mala instalación, es el que se produce cuando el castillo está mal anclado o las condiciones meteorológicas son adversas, fuertes rachas de viento por ejemplo. Esto puede provocar que, principalmente los niños, salgan despedidos hacia fuera del hinchable y que corran riesgos de sufrir una lesión grave.

¿Y las lesiones más comunes?

Cómo consecuencia de un uso indebido de los hinchables, despistes o una mala instalación, son habituales las fracturas y esguinces entre niños y adolescentes. Las fracturas son más frecuentes entre los niños pequeños, mientras que los adolescentes concentran el mayor número de esguinces, por un uso indebido y excesivo de esta atracción.

Si el hinchable no está en condiciones adecuadas, es posible que algunos pequeños sufran quemaduras, hematomas y contusiones provocadas por los golpes y el roce con la lona del hinchable.

Estas lesiones se producen sobre todo en las extremidades, el cuello y la cabeza. Los adultos debemos prestar atención a los pequeños en caso de golpes en la cabeza, pues pueden ser el inicio de un traumatismo craneoencefálico, una lesión que sí es de importante gravedad.

¿Cómo garantizar la seguridad en estas atracciones?

A pesar de que pueden ocurrir incidentes, la mayoría de ellos de gravedad leve, la realidad es que este tipo de atracciones es cada vez más demandado para celebraciones de todo tipo, desde comuniones a bodas pasando por cumpleaños e incluso reuniones familiares.

Con el objetivo de reducir al máximo la posibilidad de lesiones, existen algunas recomendaciones útiles que todos debemos seguir y hacer llegar a los más pequeños, los principales usuarios de estos espacios: mantener la zona de entrada y salida despejada en todo momento, no subir al castillo con zapatos y objetos punzantes o gafas, no realizar volteretas o juegos bruscos, cesar la actividad si la instalación empieza a perder aire y, por supuesto, no instalar el hinchable si las condiciones meteorológicas no son las adecuadas.

Estas indicaciones deben ser tomadas en cuenta también por los adultos y, en caso de realizar algún salto indebido, hacerlo bajo su propia responsabilidad y siendo consciente del posible daño asociado.