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Consejos para comer en tu viaje por Italia

15/10/2018

Consejos para comer en tu viaje por Italia

Cuando pensamos en la comida italiana nos vienen a la cabeza muchos estereotipos que no siempre son verdad. Lo habitual es asociar la cocina italiana a la pasta, la pizza y el helado, pero Italia cuanta con muchos más platos. Por ello, es importante dejarse asesorar por las guías de viajes para saber qué hacer y qué ver en Italia.

Algunos de los mitos dicen que comer en Italia es bastante caro pero no hay nada como patearse las ciudades, y buscar hasta encontrar los restaurantes más económicos. Lógicamente, el que quiera comer en el centro de Roma o enfrente de la catedral de Milán lo tendrá que pagar, y bien caro, generalmente creando insatisfacción ya que no siempre los precios altos van acompañados de calidad en la comida.

Para los que quieren comer barato en Italia lo mejor es dejarse aconsejar por los propios italianos y seguir sus indicaciones. Los pequeños restaurantes familiares tiene un encanto especial y los precios son razonables. Otra opción para no gastar mucho son los establecimientos de comida rápida, cocina extranjera (kebabs, chinos o hindúes) y la pizza al corte. Cualquier ciudad de Italia está llena de pizzerías y locales de pizza al peso, que tienen una especia de buffet de comida para llevar.

Incluso más barato, y sin perder de vista el probar algo típico italiano, es simplemente comprar pan y algún tipo de embutido o queso típico de Italia como el famoso parmesano o el salami. Por el contrario, lo más caro y masificado está en los alrededores de los lugares turísticos y monumentos.

Cada región, incluso cada ciudad, tiene sus platos típicos y productos de la zona. Tienen especial fama la carne de la Toscana, la mortadela del norte, el cuscús de Sicilia, el queso parmesano o la salchicha romana. Pero vamos a ver por zonas qué es lo más típico.

Las comidas en el norte de Italia tienen un toque invernal, además de una clara influencia de la gastronomía suiza y alemana. Los principales alimentos son: la polenta, pescados (sobre todo en Liguria y Véneto), setas, estofados y el pesto alle genovese.

En el centro de Italia es una zona montañosa y con muchos campos verdes. Es una zona ideal para producir quesos como el parmesano o el pecorino de la Toscana, hecho con leche de oveja. En cuanto a carne, la de la propia oveja y la de cabra es muy habitual en la zona. Además se puede acompañar de vinagre de Módena, salsa boloñesa, pastas rellenas como el ravioli o tortellini, bistecca alla Fiorentina, la zuppa inglese o la carciofi alla romana, unas riquísimas alcachofas rellenas de Roma.

Para acabar, en el sur son muy populares los arancini, unas bolitas fritas con una punta triangular hechas de arroz y rellenas de distintas verduras, carnes y salsas. En Catania se consume mucho los spaghetti con berenjenas y salsa de tomate. De Nápoles es originaria la mozzarella di bufala y la pizza napolitana, que según dice es la mejor de Italia. Los principales ingredientes que se usan en el sur son el pepperoncino, la ricotta dulce, el azafrán, el cuscús y las verduras como las alcachofas, las berenjenas y los tomates.

Vamos a terminar con algunos consejos para conocer mejor la cocina italiana:

  • La pasta se cuece menos tiempo y recibe el nombre de al dente, lo que le da un mayor sabor.
  • Las pizzas de las pizzerías están increíbles. De masa delgada y bien hechas al horno, sin muchos ingredientes para no mezclar demasiados sabores.
  • En la cuentas de los restaurantes se suele incluir el servicio de pan y cubierto, que añade unos euros al precio final. Hay que tener cuidado en ciudades como Roma o Venecia, donde se suelen aprovechar de los turistas despistados. Lo mejor es preguntar antes.
  • Muy recomendables son las enotecas, donde degustar una copa de buen vino acompañado de queso y embutido.
  • Las bebidas en Italia son un poco caras. El alcohol está sujeto a muchos impuestos, lo que eleva su precio. Hay que andar con ojo con el café, botellas de agua y refrescos porque muchos restaurantes en zonas turísticas se aprovechan para inflar sus precios. Es aconsejable mirar la carta antes de pedir.
  • Por último, al final de cada comida, se suele tomar un licor digestivo llamado limoncello.