Sociedad

La Casa Batlló vuelve a su brillo original de 1906

junio 6, 2019
Israel Guerra

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La Casa Batlló vuelve a su brillo original de 1906

Hablar de Barcelona es hacer referencia de inmediato a la obra de Antoni Gaudí. Y es que para nadie es un secreto que el legado del arquitecto son de los principales atractivos de la Ciudad Condal, pudiendo observarse por doquier, algunas con mayor relevancia que otras como es el caso de la Sagrada Familia y claro, la Casa Batlló.

Esta construcción empezada por Gaudí a principios del siglo XX fue considerada un verdadero hito por lo vanguardista y atrevido que representaba para la época en todo lo relativo a técnicas y materiales.

Sin embargo, con el paso de los años y a causa de diferentes motivos, fue perdiendo su brillo de a poco, solo hasta ahora, pues el mes pasado finalizó un proceso de restauración que pretende devolverle a la gloria de sus épocas pasadas.

El rescate de la construcción

Si bien la Casa Batlló ha sufrido diferentes reformas y restauraciones que han intentado volverla a ese lugar de honor en lo que al mercado arquitectónico se trata, la realidad es que no habían sido suficientes o no lograban los objetivos planteados.

Más de una docena de profesionales de distintos gremios estuvieron al frente de la comisión encargada de este cambio integral. El proceso trató de una reforma profunda, acompañada de una limpieza exhaustiva de su fachada, teniendo en cuenta que está compuesta por variedad de materiales donde destacan la madera, el hierro y la cerámica, entre otros.

La restauración de esta obra de Gaudí llevó más tiempo del previsto, pues en un principio estuvo previsto acabar en un mes, pero se extendió hasta tres, para finalizar el pasado mes de mayo y abrir al público nuevamente la exposición casa batlló, una visita obligada en Barcelona.

Edificio cubierto

Uno de los detalles que más ha llamado la atención es que todo este proceso se ha realizado ante los ojos de los transeúntes del Paseo de Gràcia. Cubierta bajo una lona transparente, fue objeto de cientos de miradas de curiosos que esperaban ansiosos por ver los resultados.

Y al parecer nadie quedó inconforme, en especial con el trabajo que se le ha realizado a la fachada y permitió devolverle el color y todo el esplendor perdido después de que fueran retiradas varias capas de pintura y se dibujaran trencadís, elemento característico de Gaudí en general y que estaba en la Planta Noble de la construcción, declarada Patrimonio Universal de la Unesco.

Todo lo relacionado con la limpieza fue de las tareas más delicadas, esto por el hecho de que cada material empleado originalmente requería de una técnica individual y distinta para mantener su integridad y así garantizar un resultado satisfactorio.

En su mayoría se utilizó agua nebulizada a temperaturas bastante altas acompañada de cepillos para eliminar todos los desechos que se habían acumulado con el paso del tiempo, sobre todo para las zonas donde había vidrio.

Hallazgos del proceso

Durante el desarrollo de la restauración fueron descubiertas algunas cosas un tanto peculiares en distintas zonas de la casa. En el despacho original de Josep Batlló se encontró piel natural, que era poco usual para la época y más en una obra de esta magnitud.

También en el arrimadero hubo hallazgos. El original fue fabricado en madera y gran parte de este estaba desaparecido, hasta ahora. Fueron encontrados acabados en yeso y algunos apuntes a lápiz, relacionados con la ondulación del zócalo en su parte superior y que datan del trabajo realizado por Gaudí.

Ícono del modernismo catalán por excelencia

La Casa Batlló está considerada uno de los grandes íconos del modernismo catalán, estilo impulsado por Antoni Gaudí principalmente. Lo que no todos saben es que él no fue el encargado de realizar la construcción desde cero. El empresario Josep Batlló adquirió la propiedad en 1900 y con la intención de hacerla más llamativa para la zona en la que estaba solicitó al arquitecto derribarla y hacer un nuevo edificio.

Sin embargo Gaudí decidió hacer una reforma, misma que demoró dos años en culminar hasta entregarla en 1906. La importancia recae en la técnica y todos los elementos que engloba, desde una fachada inspirada en el mar, hasta sus fabulosos detalles en el interior. Y es que además de las paredes, Antoni también se encargó de diseñar muebles, vitrinas y puertas, dándoles siempre tu sello personal.

Prácticamente cada rincón tiene un estilo particular, siendo la cerámica, el vidrio y la madera los protagonistas en cuanto a materiales se refiere, otorgando personalidad y mucho color, sin duda una obra extraordinaria desde cualquier punto de vista.

Pese a que en su momento no tuvo la popularidad actual, con el tiempo fue adquiriendo gran importancia, pues se trata de un legado artístico y cultural sin precedentes, aparte de ser considerada de las grandes joyas del arquitecto y un ícono de la ciudad.

 

 

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