Sociedad

La chatarra, un sector que mueve el 1% del PIB nacional

27/04/2020
Israel Guerra

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La chatarra, un sector que mueve el 1% del PIB nacional

Un negocio que supone el 1% del PIB nacional merece con creces una reputación más cuidada que la que tiene el sector de la chatarra en España. Todavía a día de hoy, la creencia generalizada es que dedicarse al mundo de la chatarra es algo propio de personas sin perspectivas laborales y pocas aspiraciones empresariales.

Sin embargo, la realidad es totalmente contraria a ese imaginario popular. En el año 2017, el sector gestionó en España aproximadamente 7,7 millones de toneladas de chatarras férricas, más de 260.000 toneladas de envases metálicos reciclados, unas 230.000 de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y más de 620.000 vehículos dados de baja.

Un sector que aumenta el número de empleos e incorpora innovaciones tecnológicas

Alicia García Franco, Directora General de la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje, estima que la chatarra da trabajo a más de 33.000 personas repartidas en unas 5.000 empresas. Muchas de esas empresas son pymes que han crecido con la chatarra tradicional hace décadas, cuando eso era un medio de vida y no había otras oportunidades de crecer económicamente.

En la actualidad, este sector mueve unos 10.000 millones de euros al año, una cifra que se corresponde con el 1% del PIB nacional. En España, el sector de la recogida selectiva de residuos y la gestión de los mismos se ha convertido en una nueva minería, pues de ella se obtienen los materiales y recursos suficientes para seguir generando producción, pero de un modo circular, no lineal.

El caso del acero es paradigmático, el 75% del producido en el país procede de materiales reciclados, la segunda tasa más alta. El plomo ofrece incluso mejores cifras, pues todo el plomo que entra en la cadena de producción puede ser reciclado. Los metales, y la chatarra es la reutilización y reaprovechamiento de metales, se pueden reciclar casi de forma infinita.

Caminar hacia la economía circular de la mano de la chatarra

La tercera década del tercer milenio, algunos dudan si ya estamos inmersos en ella o hay que esperar hasta 2021, debe ser sin duda la de la apuesta definitiva por la economía circular. El planeta Tierra ofrece recursos finitos que no pueden ser explotados de manera eterna, salvo aquellos que son renovables, y muchos de esos recursos ya han alcanzado su pico de explotación, el cénit.

Las plantas de tratamiento y gestión de residuos sólidos metálicos son las que hacen posible que estos materiales vuelvan a estar disponibles, para un uso similar o para usos alternativos, pero reaprovechamiento en definitiva. García Franco sostiene que eso es lo que hace de estos centros las nuevas minas del siglo XXI.

Todos estos procesos son fundamentales para iniciarse en la economía circular, que es aquella que apuesta por modelos de producción en los que los materiales que entran a formar parte de la cadena no proceden de recursos vírgenes, sino que se optimiza al máximo el proceso para que los residuos sean aprovechados y formen de nuevo parte de la cadena.

Colaboración público – privada para asegurar el crecimiento del sector

Celsa Group, Ferimet, Gescrap, Metalimpex Ibérica, UVE 2003 o Viuda de Lauro Clariana son algunas de las empresas líderes en facturación en el sector de la recogida y gestión de residuos metálicos y chatarra. Muchas de estas empresas nacieron hace décadas como pymes y han ido evolucionando y creciendo a base de incorporar la innovación en su negocio.

Celsa Group, uno de los mayores recicladores de España, afirma que la innovación es la única vía para ser competitivos en un entorno económico tan duro como el actual. Esta empresa tiene sede en Barcelona, la provincia que más actividad acumula en este sector en todo el país.

La gestión de chatarra en Barcelona tiene también su cara solidaria de la mano de Alencop, una cooperativa que puso en marcha el ayuntamiento de la ciudad en 2015 para conseguir la integración de trabajadores del África Subsahariana.

En esta provincia son muchas las empresas que denuncian la competencia desleal a los actores que cumplen de forma estricta con todas las normativas de seguridad, salud y fiscalidad. El Gremio de Recuperación de Cataluña sostiene que las sanciones no son lo suficientemente altas en muchas ocasiones.

El crecimiento de las empresas de chatarra en Barcelona a nivel nacional se contrapone a otra actividad de importancia en el sector, la recogida selectiva de residuos. El área metropolitana de capital se sitúa entre las diez comarcas que menos recogida selectiva bruta realizan, un aspecto en el que sin duda debe mejorar.