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Instalación y uso de escaleras mecánicas: normativa y aspectos a tener en cuenta

11/11/2020

Instalación y uso de escaleras mecánicas: normativa y aspectos a tener en cuenta

Además de los ascensores, las escaleras mecánicas forman parte de lo que se denomina como transporte vertical. Cada vez más utilizadas en establecimientos públicos, para su instalación y uso es necesario conocer bien la normativa y tener en cuenta algunos aspectos importantes.

A pesar de que el ascensor sigue siendo el medio de transporte vertical por excelencia, cada vez es más frecuente que, sobre todo los establecimientos públicos, instalen escaleras mecánicas para facilitar la movilidad de los usuarios. Lo cierto es que en España, muchos locales como los centros comerciales o los grandes edificios, ofrecen este tipo de transporte, para mejorar la accesibilidad.

Sin embargo, en el caso de querer instalar uno de estos aparatos, una de las principales cosas que hay que tener en cuenta es la normativa, ya que, en la mayoría de los casos, hay que presentarse a concurso para su instalación, a través de una licitación de escaleras mecánicas. Eso sí, para realizar la tarea de manera correcta y cumpliendo con todas las medidas necesarias, hay que fijarse bien qué tipo de normativa regula todo esto.

Normas para la instalación y el uso de este tipo de escaleras

A lo largo del día, son muchos los españoles que utilizan una escalera mecánica y, por este motivo, es muy importante que, para su instalación, se cumplan todas las normas establecidas por las autoridades, tanto sobre los propios materiales como con respecto a la seguridad.

En este sentido, hay que tener en cuenta la normativa impuesta a nivel europeo, la EN-115. En dicho documento se establecen todas las medidas de seguridad que deben tener este tipo de escaleras, indicando además dos diferenciaciones. Por un lado, la norma EN-115-1 para las escaleras que se han fabricado después del 2010, y por otro lado, la EN-115-2, para las que son anteriores y hay que adaptarlas, siendo esta segunda bastante importante.

¿Qué dice esta norma general para las adaptaciones?

En la actualidad, son muchas las escaleras mecánicas que se utilizan en España y que se han fabricado antes de 2010, precisamente por ello, hay que fijarse bien en todo lo que se establece en la normativa EN-115-2. De esta manera, para garantizar la seguridad de estos elementos y preservar el bienestar de los usuarios, en este documento se incluyen todo lo que hay que añadir a las escaleras mecánicas más antiguas, en materia de seguridad, según el grado de importancia.

Medidas de grado alto

Se trata de las medidas más importantes y que deben incluirse siempre. De esta forma, la norma establece que las escaleras mecánicas anteriores a 2010, deben contar con tiras antideslizantes en los rellanos de entrada y salida, al igual que en los peldaños.

También deben incluir cepillos de zócalo, lámparas portátiles para una mejor iluminación y un interruptor para poder parar la escalera de forma manual. Otras medidas son las de añadir un dispositivo antitobogán, otros de seguridad para instalar en las bandas de peines o incluso balaustradas adicionales, entre otras cosas.

Medidas de grado medio y bajo

Además de las medidas establecidas de máxima prioridad, la norma incluye otras que se recomienda que se instalen. De esta forma, las de grado medio son, entre otras, añadir líneas de demarcación amarillas en los escalones, contar con rejillas de protección en los fosos o sistema de sincronismo para el pasamanos.

Y en cuanto a las medidas de grado bajo, se pueden destacar el sistema de control para la apertura de frenos o las señales para indicar en qué sentido va la marcha de la escalera.

¿Qué pasa con las revisiones?

A diferencia de los ascensores, que cuenta con el Reglamento de Aparatos Elevadores y que obliga a inspecciones con regularidad, las escaleras mecánicas no cuentan con ello, de ahí que sea tan necesario contar con profesionales que conozcan a la perfección cómo llevar a cabo el mantenimiento de escaleras mecánicas y rampas móviles

A pesar de tener su propia normativa, este tipo de transporte no cuenta con la obligación de ser revisados cada cierto tiempo, por este motivo, los organismos públicos no suelen hacerse cargo de estas tareas. Lo cierto es que, al haber un vacío legal, son los propietarios de este tipo de escaleras los responsables de que cumplan todas las medidas de seguridad establecidas, de ahí que deba encargar a empresas especializadas estos trabajos, con el tiempo adecuado para poder llevar a cabo todas las modificaciones en el caso de que sean necesarias.

Una vez se realicen todas las mejoras y cambios, hay que cerciorarse que las escaleras cumplan con la normativa europea y puedan tener el certificado de conformidad europea que corresponde.

Varios modos de funcionamiento

Aunque en la mayoría de ocasiones, las personas utilizan las escaleras mecánicas para subir o bajar dentro de un edificio, muchas no saben que, este tipo de escaleras, pueden tener diferentes modos de funcionamiento.

Como es lógico, la modalidad definitiva dependerá del gusto de cada cliente, de las características de la infraestructura en la que se va a montar y por supuesto, de los expertos que sepan montar una modalidad u otra.

En este sentido, hay que decir que una de las modalidades más habituales es contar con unas escaleras mecánicas que estén siempre paradas y, en el momento que un usuario se sube en ellas, de manera inmediata comienza a funcionar. Esta modalidad es posible gracias a un sistema de fotocélula, que también llevan incorporado los ascensores, y que permite esta funcionalidad.

Por otro lado, existe otro tipo de escalera mecánica que cuentan con un sistema de velocidad más lento de lo habitual y, en el momento que el usuario pasa por delante de la fotocélula, esta se activa y las escaleras comienzan a andar más rápido.

En cualquier caso, este segundo modelo suele ser más habitual en los centros comerciales y grandes superficies, mientras que la primera modalidad está más presente en grandes edificios de oficinas y similares, aunque ambos modos de funcionamiento, sirven para el mismo uso y ofrecen iguales prestaciones.