Sociedad

7 pueblos que no se pueden dejar de visitar en Ourense

14/05/2021

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7 pueblos que no se pueden dejar de visitar en Ourense

Galicia es un destino turístico de primer orden por sus hermosos paisajes, su riqueza cultural, sus pueblos con encanto, el internacionalmente conocido Camino de Santiago… aunque la provincia de Ourense, quizás por carecer de litoral, es una de las menos turísticas de todo el país. Sin embargo, guarda pueblos mágicos y rincones con pintorescos castillos, además de termas maravillosas, que bien merecen ser descubiertas por el turista nacional y extranjero. En este artículo se recogen tan solo 9 de los lugares imprescindibles, aunque hay muchos más por descubrir

En España hay ciudades muy turísticas como Barcelona, Madrid, Sevilla, Santiago de Compostela, y otros pueblos y provincias un poco olvidadas como Soria, Palencia, Zamora u Ourense. Este artículo está dedicado a esta última, una de las comúnmente olvidadas de itinerarios turísticos y que, sin embargo, esconde cañones fluviales, termas, monasterios, bodegas de ribeiro y algunas de los pueblos más bonitos de este país.

Bajo el dominio de los 92 ayuntamientos de Ourense que forman esta provincia, se puede encontrar una combinación perfecta de patrimonio monumental, natural, cultural y gastronómico, un destino ideal para el turismo rural, con una oferta turística muy interesante y completa.

1.      Vilanova dos Infantes

Vilanova dos Infantes es pueblo pequeño que pertenece a la localidad de Celanova, situado al oeste de la provincia de Ourense. Es una villa medieval que conserva su trazado original, paseando por sus calles aún se puede sentir ese ambiente legendario mientras se descubren hórreos y otras edificaciones en piedra realmente asombrosas.

Destacan en esta villa, a pesar de su reducido tamaño, diferentes monumentos de interés, entre los que destaca su torre fortificada, la Iglesia de San Salvador sobre una capilla de estilo mozárabe y el Santuario de la Virgen del Cristal.

2.      Pazos de Arenteiro

Aunque Ourense está repleto de pueblos con encanto, algunos de ellos son totalmente desconocidos, como es el caso de Pazos de Arenteiro. Se trata de una pequeña población de apenas 100 habitantes totalmente aislada y rodeada de viñedos, en las confluencias de los ríos Arenteiro y Avia. Su tranquilidad y paz natural se presentan como un entorno ideal para la desconexión.

Los pazos y casas solariegas es lo que más llama la atención del visitante, construcciones de piedra que mantienen un buen estado de conservación, así como sus grabados judíos y árabes. Entre los lugares más destacados se encuentra la iglesia de San Salvador, de estilo románico.

3.      Allariz

La localidad de Allariz sorprende al viajero por su espectacular ubicación, en la ribera del río Arnoia. Esta villa medieval fue de declarada Conjunto Histórico hace más de 40 años, ha sido protagonista de numerosas leyendas, como la del Hombre Lobo.

Pasear por las calles de Allariz es un auténtico placer, y su patrimonio es inmenso, destacando la Iglesia de Santiago, del siglo XII, uno de los mejores ejemplos de arquitectura románica gallega, la Casa-Torre de Castro Ojea, del siglo XVI, así como el Convento de Santa Clara, de estilo barroco, o el Barrio Judío, del siglo XIII.

4.      Celanova

Celanova es una antigua villa que durante la Alta Edad Media gozó de una gran importancia, como demuestran sus monumentos. Se trata de un conjunto histórico de gran valor arquitectónico, invitando al turista a realizar un viaje por distintas épocas del pasado cultural y artístico.

El monumento más simbólico de esta localidad es el monasterio de San Salvador de Celanova, con su claustro barroco o su iglesia con tres ábsides, y la Capilla de San Miguel.

5.      Castro Caldelas

La Ribeira Sacra destaca no solo por sus espectaculares paisajes, sino también por sus encantadores pueblos. Uno de estos es Castro Caldelas, una antigua villa medieval con calles empedradas y estrechas, casas con tejado de pizarra y galerías blancas y luminosas.

El monumento más destacado de Castro Caldelas es su castillo, del siglo XVI, que corona la villa. Se trata de una fortaleza de carácter militar. Tampoco hay que dejar de visitar la Iglesia de Santa Isabel o la Iglesia de la Virgen de los Remedios.

6.      Baños de Molgas

Baños de Molgas es uno de los destinos predilectos para los turistas que quieren combinar el turismo rural con el turismo de relax. Sus principales atractivos son el buen estado de conservación en el que se encuentra, su casco histórico y por supuesto las aguas termales de su famoso balneario.

Los monumentos más destacados son la Iglesia y los cruceros de Almoite, el espectacular Santuario de Nuestra Señora de los Milagros, el puente romano y otras iglesias, como la de San Cibrao de Lama Má.

7.      Verín

En el suroeste de la provincia de Ourense, se encuentra Verín, un pueblo de gran belleza. Se localiza en un entorno único, la reserva natural del Río Támega, un valle vitivinícola y de aguas manantiales. Se trata de un municipio con un legado patrimonial e histórico que bien merece una visita.

Su principal atractivo arquitectónico se encuentra en el castillo de Monterrei, un palacio-fortaleza del que se tiene constancia desde mediados del siglo X, que se sitúa las afueras de la localidad. Se trata de una espectacular fortificación que incluye el Palacio de los Condes, tres recintos amurallados, el Hospital de Peregrinos y la Torre del Homenaje.