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Los jóvenes seguros de coche obligatorios de México frente a los veteranos seguros españoles

24/08/2021
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Los jóvenes seguros de coche obligatorios de México frente a los veteranos seguros españoles

Hasta hace unos años, para conducir un vehículo en México no era necesario contar con un seguro de responsabilidd civil. La ley del país no lo consideraba necesario, por lo que los conductores de toda la nación tenían mayor libertad y menos gastos a la hora de hacerse con un vehículo para su libre circulación. No obstante, desde el pasado 1 de enero de 2019, la situación ha cambiado para todos los habitantes de México.

El seguro de responsabilidad civil para circular por cualquier camino, vía y/o puente federal se ha convertido en algo obligatorio en México, al igual que lleva siéndolo en España desde hace décadas. Por eso, muchas aseguradoras del territorio, e incluso portales especializados como seguro.mx, que se encargan de comparar las propuestas de las aseguradoras, sus pólizas, coberturas y precios.

¿Hay diferencias entre los seguros de coche en España y México?

Aunque sean servicios con una finalidad similar y, también, estén acompañados de un marco legal que los ha vuelto absolutamente imprescindibles, sí que hay ciertas diferencias entre los coches de seguro en España y en México. Para empezar, podemos hablar del momento en el que se volvieron encesarios. Como ya hemos mencionado, en el país latinoamericano lo son desde el 1 de enero de 2019. En España, en cambio, su regulación obligatoria se actualizó en 2004, pero estaba en vigor desde muchos años antes.

Las diferencias entre ambos hace que acudir a comparadores como mejorsegurodeauto.mx en México o cualquiera de los símiles de esta plataforma en España resulte en experiencias muy dispares. Dada la naturaleza de ambos países, de sus normas y sus aseguradoras, las plataformas digitales pensadas para facilitar el acceso a estos servicios se han tenido que moldear con funciones y posibilidades muy distintas.

Pero no vamos a adelantar más. Vamos a ver a continuación las principales diferencias entre los seguros de coche obligatorios en España y en México. Una buena forma de comprobar que, aunque tengan coberturas similares y cometidos muy parecidos, pueden parecer de dos mundos completamente distintos.

Datos necesarios

En España, a la hora de contratar un seguro de coche, el cliente debe introducir datos personales y del vehículo. Las aseguradoras dan mucha prioridad a la antigüedad que se tenga con el carnet, así como a cualquier posible accidente que se haya tenido en el pasado. Asimismo, valoran también si el coche queda aparcado en la calle o en una plaza de garaje, el modelo, año de fabricación y un largo etcétera de variables.

En México, en cambio, los seguros de responsabilidad civil necesitan mucho menos. Generalmente, las aseguradoras mexicanas solo necesitan tener a su disposición datos sobre la identidad del solicitante, modelo del vehículo y la forma en la que se va a pagar. No hace falta nada más, salvo casos muy puntuales, por lo que todo el trámite es mucho más sencillo y rápido. Y, además, por lo general esto también afecta a los precios. Aunque de esto hablaremos a continuación.

Precios exigidos en base a la cobertura

Generalmente, los precios de los seguros de coche en México son más económicos que los de España, aunque con matices. Puede que en territorio español el precio en general sea más caro, pero también suele ofrecer mayores coberturas que el del territorio mexicano. Una diferencia bastante importante, porque esa cantidad extra a nivel económico para el usuario español también implica tener una mayor confianza en la cobertura de la que dispone a nivel de seguro.

Por su parte, las pólizas de seguro de México velan más por el ahorro de sus clientes. Se han amoldado aún más a su bolsillo para no suponerle un gran coste. Cosa que les otorga una gran ventaja de cara al ahorror y refuerza sus facilidades. No obstante, y como ya hemos mencionado, lo que ofrecen a nivel de coberturas puede ser bastante más reducido que lo que se tiene en España en aspectos como el daño a terceros, antirrobo, averías en carretera y demás.

Atención al cliente

La naturaleza de los seguros de España hace que ofrezcan una atención al cliente repartida a nivel provincial en lugar de autonómico. Al hacer esto, garantizan soluciones mucho más rápidas en el caso de una avería en carretera o un accidente, teniendo personal desplegado por más puntos del país. En México, la situación es distinta, ya que las aseguradoras suelen tener un carácter más internacional en este sentido.

Su disponibilidad es menor, ya que los seguros suelen mirar tanto al ámbito nacional como al internacional. De este modo, cabe la posibilidad de que las resoluciones tarden más en tramitarse, aunque suelen ofrecer buena respuesta en casos de urgencia. Sea como fuere, es importante prestar mucho atención a este aspecto en suelo mexicano, porque a veces las esperas pueden ser mucho mayores de lo que se desearía.

Eficacia de los comparadores

Bien es cierto que los comparadores españoles se han puesto las pilas en este aspecto en los últimos años. No obstante, en este frente, México ha empezado sacando una fuerte delantera a su contrapartida española. Los comparadores y cotizadores de seguros del país latinoamericano se caracterizan por ofrecer un despliegue de opciones y filtros de búsqueda tan amplio que permite dar con lo que se necesita en cuestión de segundos. Son un alarde de rapidez, comodidades y eficacia.

En España, en cambio, suele ser algo más complicado dar con un seguro, aunque la respuesta tiene garantía casi total de estar planteada a medida de las necesidades del usuario. Hay que tener en cuenta que las aseguradoras de ambos territorios tienen unas exigencias muy distintas, y eso imposibilita que los comparadores de ambas naciones trabajen de la misma forma. No se mueven con las mismas variables, requisitos y posibilidades, y eso marca la diferencia.

Unos más flexibles y económicos, otros más férreos y seguros. Cada territorio ha acabado moldeando propuestas que encajan mejor con sus respectivos públicos, y eso deriva en unos productos cuyas diferencias saltan a la vista una vez se repasan. No obstante, no son fórmulas herméticas y, con el paso de los años, no hacen más que evolucionar.