Economía

Código LEI: qué es y cómo solicitarlo

27/08/2021

Código LEI: qué es y cómo solicitarlo

Es un identificador legal muy utilizado dentro del sector financiero, que tiene como objetivo dotar a las empresas o personas que trabajan en el sector con un número concreto para poder reconocerlas. Se trata de un código obligatorio que permite realizar un gran número de operaciones financieras durante un año completo.

Para poder desarrollar una actividad dentro del sector financiero y, además, hacerlo de manera adecuada, es esencial tener en cuenta una serie de aspectos clave, ya que como bien es sabido, este sector es uno de los más complicados que hay, teniendo en cuenta que una de sus principales herramientas de trabajo es el dinero.

En base a esto, hay que decir que actualmente en España, al igual que ocurre en otros países, existen numerosas empresas y trabajadores por cuenta propia que desarrollan su actividad en este sector, siempre que puedan cumplir una serie de requisitos y tengan la documentación obligatoria en vigor.

En cualquier caso, es importante mencionar que a día de hoy, son muchas las herramientas financieras que existen, y sobre todo dentro de este sector, el capital juega un papel esencial. Precisamente para que no haya problemas al respecto, los organismos oficiales tomaron la decisión de regular dicha actividad, para evitar fraudes y otros problemas similares, es aquí donde hay que hablar del código LEI, o lo que es lo mismo, el Identificador Legal de Entidad.

¿Qué es este código?

Es un código formado por 20 símbolos diferentes, que tiene como objetivo identificar a los trabajadores y entidades que participan en este sector, sabiendo que tiene cobertura en un gran número de países.

Hay que decir que es un código obligatorio, por lo que las empresas que desarrollen esta actividad, deben tener uno propio. En este sentido, es importante saber cómo solicitar un código LEI para tenerlo todo bien y no tener ningún tipo de problema durante la práctica financiera.

Cómo hacer la solicitud del código

Lo primero que hay que decir al respecto es que en España es obligatorio este proceso, precisamente por este motivo, son muchas las herramientas que las autoridades ponen a disposición de los usuarios y las empresas, para que puedan obtener el código fácilmente.

Así, en el caso de necesitar solicitarlo, es conveniente elegir una entidad experta en el sector, que ofrezca este tipo de servicios para garantizar que el trámite sea el correcto. En este sentido, en el país hay que destacar a España LEI, una entidad que ofrece todo tipo de recursos para poder llevar a cabo este procedimiento, con una web práctica y funcional, a la par que intuitiva y un servicio de asesoramiento para todo lo que sea necesario al respecto. Hay que añadir también que esta entidad es totalmente legal y está regulada, tanto es así que cuenta desde hace años con el reconocimiento de Global Legal Entity Identifier Foundation, más conocida como GLEIF. Esto es un dato muy importante, ya que GLEIF es un organismo que forma parte del Consejo de Estabilidad Financiera, y tiene como objetivo regular todas las operaciones financieras, garantizando su transparencia.

Pasos a seguir

Para solicitar este código, lo primero que hay que hacer es acceder a su web y pinchar en la opción de solicitud. Posteriormente, hay que rellenar el formulario que corresponde, con los datos que requieren, generalmente son los propios de la empresa o profesional que está llevando a cabo la solicitud.

Luego, se firmará el documento con certificado digital y cuando se haya hecho todo esto, se solicitará el impreso correspondiente para pagar los honorarios al Registro Mercantil. La transferencia será electrónica y el coste será de 100 euros más IVA, en el caso de que se solicite por primera vez el código, o de 50 euros más IVA si es para renovación.

Plazos

Solicitar este código no es inmediato, ya que suele tardar en torno a 15 días hábiles. Por su parte, en el caso de la renovación se agiliza más el trámite; si bien, hay que tener en cuenta que esta renovación es obligatoria de manera anual y, en el caso de no hacerlo, habrá que iniciar el proceso de nuevo por completo.