Sociedad

1 de cada 6 personas en España sufre discapacidad auditiva

28/09/2021

1 de cada 6 personas en España sufre discapacidad auditiva

Según un informe reciente publicado por la Organización Mundial de la Salud, 360 millones de personas sufren actualmente pérdida auditiva, de las cuales 32 millones son niños.

El informe también afirma que para el año 2050, 1 de cada 4 personas o 2500 millones de personas en todo el mundo sufrirán algún grado de pérdida auditiva y que 700 millones de estas personas necesitarán acceso a atención auditiva y otros servicios de rehabilitación si no se toman medidas a tiempo.

En España, la situación es igualmente preocupante, con más de un millón de personas que sufren de sordera parcial o total, y entre estos, 1 y 5 de cada mil niños nacen con esta patología.

Lamentablemente, la pérdida auditiva es la segunda forma más común y grave de discapacidad en el mundo. La detección temprana y el tratamiento consecuente, tal como el uso de audífonos, son las claves para detener la progresión de esta discapacidad y restaurar la audición en las personas con este problema.

La discapacidad auditiva puede suponer una pérdida completa o parcial de la audición en uno o ambos oídos. Por lo tanto, este tipo de discapacidad presenta dos tipos diferenciales de personas:

  • Sordas: son las personas que presentan un déficit total de la audición.
  • Hipoacúsicas: la afección que presentan estos pacientes puede ser leve, moderada o grave. Se caracteriza por el daño gradual auditivo y puede ser corregido con el uso de audífonos.

Tipos y causas de la pérdida auditiva 

Dependiendo el tipo de pérdida auditiva es posible tratarla, pero para esto es necesario conocer sus causas con anterioridad. Entre las causas existentes encontramos:

  • Pérdida auditiva congénita: el niño nace con la patología debido a un problema durante el embarazo, factores genéticos hereditarios o traumatismos.
  • Pérdida auditiva adquirida surge después del nacimiento.
  • Condición médica: la acumulación de cerumen o una infección de oídos.
  • Pérdida auditiva por la exposición prolongada a ruidos elevados.
  • Pérdida auditiva conductiva: el desplazamiento de las ondas sonoras desde el oído externo o medio al interno se detiene.
  • Pérdida auditiva neurosensorial: se observan problemas en las fibras nerviosas del oído interno.
  • Pérdida auditiva mixta: se ven implicadas tanto el oído interno como los nervios conductivos externos o medios.

Aunque más del 72 % de los casos se dan por un proceso degenerativo del cuerpo debido a la vejez, algunas causas congénitas pueden determinar el menor porcentaje de personas que sufren pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco tiempo después.

También existe un grupo de personas que pueden tener pérdida de audición a cualquier edad debido a causas adquiridas tales como ciertas enfermedades infecciosas, el uso de algunos medicamentos, la exposición al ruido excesivo o traumatismos craneoencefálicos o de los oídos

Síntomas de la pérdida auditiva

Los signos principales que causan este trastorno recogen la incapacidad para entender la palabra y la dificultad para mantener una conversación fluida o para escuchar sonidos agudos.

Detectar a tiempo un problema de audición es fundamental, ya que la sordera puede corregirse con tratamientos tales como el uso de audífonos, procedimientos quirúrgicos o implantes cocleares.

Corregir esta incapacidad es sumamente importante tanto para la persona que lo padece como para su entorno y familiares, ya que puede ayudar a evitar problemas como el aislamiento social, irritabilidad, estrés, frustración, entre otros.

Tratamiento de la pérdida auditiva y la sordera

El tratamiento a emplear dependerá en función de las causas y tipos de pérdida auditiva, además de las características de cada paciente. Para garantizar el mejor procedimiento se realizará una prueba, una entrevista y un examen que lo confirmará.

En la mayoría de las ocasiones el tratamiento por excelencia son los audífonos si se trata de un problema en el oído interno. Sin embargo, también se puede llevar a cabo la extracción de un tapón por cerumen, procedimientos quirúrgicos como el drenaje de líquido por infección o los implantes de cóclea que se formula para afecciones más complejas, estimulando el nervio auditivo.

En muchos casos son terceros los que descubren la discapacidad auditiva de un paciente. Por este motivo, es primordial que el familiar, amigo o pareja anime al afectado a realizarse un examen completo. Este hecho puede suponer una mejora sustancial no solo su calidad de vida, sino de la de las personas que le rodean.

Un chequeo médico oportuno, evitar la música alta, los ejercicios diarios y controlar las infecciones respiratorias superiores del tórax son algunas de las formas de prevenir la aparición temprana de la pérdida auditiva, especialmente en niños y menores de 50 años. Aparte de eso, los audífonos también pueden ayudar a mejorar la capacidad de comprender el habla entre las personas con discapacidad auditiva.

Además, las intervenciones quirúrgicas como los implantes cocleares, los implantes de oído medio, los implantes de estimulación electroacústica y los implantes auditivos del tronco del encéfalo son muy recomendables para los niños cuyo desarrollo y futuro están en juego.