Sociedad

La cesta de Navidad: Una tradición que no se debe perder

10/11/2021

La cesta de Navidad: Una tradición que no se debe perder

La cesta de Navidad tiene una tradición bastante antigua si nos remontamos a su origen, pues puede decirse que la inventaron los romanos. Ahora bien, tal y como la conocemos hoy en día, los lotes navideños arraigaron en nuestro país desde finales del siglo XIX. La costumbre de regalar a los empleados una cesta, caja o lote con productos navideños tiene más importancia de la que a simple vista pudiera parecer.

Esto lo saben bien en MiCesta.com, por eso, a pesar de la crisis de suministros y la subida de precios por el desabastecimiento general, esta empresa no subirá sus precios y mantendrá la excelente calidad por la que es reconocida. Las cestas de Navidad para el año 2021 ya están disponibles en su página web para todas aquellas empresas que quieran agasajar a sus trabajadores con las ideas más originales.

Los lotes de Navidad son algo más que un regalo

En unas navidades marcadas por el teletrabajo, las empresas enviarán a sus trabajadores los lotes de navidad y cestas gourmet domicilio. De hecho, la previsión de pedidos es de un 30% superior al año anterior, de ahí que muchas empresas ya estén reservando sus cestas y diferentes lotes de cara a estas Navidades.

Y es que los lotes de Navidad son mucho más que un detalle que la empresa tiene con el trabajador. Su significado es más profundo, pues hace que los empleados se sientan reconocidos, valorados y gratificados por su esfuerzo y compromiso con la empresa. Esto a su vez se traduce en mayor productividad y lealtad, a la par que una mayor sensación de cohesión y seguridad. Las repercusiones son todas positivas, no solo para el trabajador sino también para el empresario.

Por otra parte, los lotes navideños, además de servir como forma de reconocimiento y validación del trabajador, también sirven para compartir en familia, lo que añade valor al regalo en sí mismo. Se trata de un obsequio práctico que fortalece la relación entre empresa y trabajadores al tiempo que da pie a valorar también el tiempo personal de estos últimos.

Una tradición que se resiste a desaparecer

España es de toda Europa el país con mayor tradición en cuanto a cesta de Navidad, de hecho, tal es su importancia, que no solo contempla variados lotes de regalo, sino que hay muchas empresas que lo que hacen es sortear una cesta cuyo valor puede alcanzar muchos miles de euros. En este sentido, incluso hay compañías que van más allá y sortean coches, dinero en metálico, viajes y hasta lingotes de oro.

Pero dejando a un lado estas otras variaciones y centrándonos en los lotes navideños como tal, en nuestro país la mayoría contiene una selección de dulces navideños (turrones, polvorones, mantecados, roscones, bombones, etc.), embutidos, vinos y cavas. Todos ellos productos ideales para compartir con familia, amigos y allegados. Ahora bien, el fantasma del desabastecimiento que planea sobre Europa y que ya afecta a otros países podría impedir su disfrute.

Según la mayoría de medios de comunicación, hay una crisis de suministros que está provocando una escasez puntual de determinados productos. Se están produciendo retrasos en las entregas y esto abre la puerta al miedo de los comercios a tener las estanterías vacías precisamente durante la época de mayor consumo: las Navidades. Desde sectores como el de los juguetes, pasando por los artículos de electrónica y otro tipo de productos, se están viendo afectados por apagones puntuales de energía y roturas de stock.

Por otro lado, las grandes compañías y las previsiones económicas de los principales organismos internacionales ya incluyen los problemas en las cadenas de suministro como uno de los factores que están desacelerando la actividad. Un ejemplo de ello es el hecho de que al menos dos tercios de las empresas industriales en Alemania sufren cuellos de botella, problemas de producción e incapacidad para hacer frente a los pedidos. Lo mismo ocurre en otros países europeos donde todo tipo de fábricas están bajando la producción por problemas con la maquinaria que impiden su funcionamiento y esto afecta a su vez a todo tipo de productos manufacturados y procesados.

En esta cadena de dependencias que son la base del sistema capitalista en el que vivimos, la globalización no hace más que acentuar los problemas. De esta forma, si en China se producen apagones de energía, eso se traduce en escasez de todo tipo de productos a nivel mundial, porque ya sabemos que el gigante asiático es la fábrica por excelencia para el resto del mundo.

Así, aunque la mayoría de productos que forman parte de las cestas de Navidad sean de origen español, para envasarlos, embotellarlos y empaquetarlos hacen falta máquinas que funcionan con piezas y componentes electrónicos que vienen del país asiático, de ahí que reservar los lotes navideños con antelación sea una idea muy acertada.