Economía

ACPitiusos, especialistas en concurso de acreedores y en compliance para empresas

30/11/2021

ACPitiusos, especialistas en concurso de acreedores y en compliance para empresas

Las empresas deben contar con una figura jurídica que les asesore e intervenga en diferentes situaciones como es el caso de la mediación concursal, el concurso de acreedores, la aplicación de la Ley de segunda oportunidad o el compliance empresarial.

En ACPitiusos, son administradores concursales en Ibiza con una amplia experiencia en el sector, son abogados especialistas tanto en concurso de acreedores como en compliance para empresas. Este despacho de abogados, dirigidos por Fernando Mari Maso, CEO de la empresa, están ampliamente cualificados para orientar a los clientes para conseguir que sus empresas sean viables y puedan continuar en funcionamiento. Igualmente, en ACPitiusos son profesionales capacitados para que sus clientes puedan obtener una liquidación de su compañía de la manera más eficiente y ordenada.

Por otra parte, también están perfectamente preparados para guiar a sus clientes en la Ley de Segunda Oportunidad, de manera que puedan conseguir una liberación parcial o total de su deuda, para poder iniciar nuevos proyectos profesionales o personales más adelante. 

Concurso de acreedores 

Hay momentos en los que por determinadas circunstancias de índole externa o interna las empresas se ven en la necesidad de solicitar un procedimiento legal llamado Concurso de acreedores. Esta es la solución dentro del marco legal para poder hacer frente a las facturas o deudas que no se pueden pagar. 

El concurso de acreedores ayuda a buscar soluciones no solo a las insolvencias puntuales, sino también a las situaciones en las que se produce una quiebra o una suspensión de pagos. 

En cualquier caso, este procedimiento no es en absoluto sencillo y requiere de la asesoría de un buen equipo de expertos abogados como ACPitiusos para que se encarguen de defender a la empresa y sus intereses y para que negocien, siempre dentro de la legalidad, con bancos y otros acreedores. Otra opción es aplicar o acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, pero para ello, primero serán los expertos los que analicen cada caso particular, sus circunstancias y si se cumplen los requisitos para esta opción. 

Sea como sea, si se cree estar ante un indicio de futura insolvencia es importante contactar con un equipo de profesionales como ellos, para poder actuar de la forma más rápida y preventiva en los casos en los que sea posible o tramitar y superar esos estados de insolvencia en el caso de que efectivamente esta se produzca.

Compliance para empresas 

Las empresas españolas, indistintamente de su tamaño, deben tener presente la responsabilidad penal de las personas jurídicas, por ello es interesante que dispongan de programas de Compliance. De esta manera además de la propia prevención penal se habla de la gestión para conseguir un cumplimiento óptimo de las diferentes normas internas que establece cada compañía. El Compliance de empresas comienza con el diseño de un plan de acción que ponga sobre la mesa las diferentes herramientas para garantizar el cumplimiento de las normas previamente establecidas. Por supuesto, una vez se pone en marcha cada cierto período de tiempo se debe ir revisando por si es necesario ajustar o realizar mejoras, todo ello en función de la evolución de la propia empresa. 

En suma, un compliance es el garante del acatamiento de las reglas de la empresa, así como quien está al tanto del control y prevención de riesgos laborales. Igualmente, a la figura de compliance también se le presuponen funciones para evitar distintas infracciones, poniendo todo su trabajo para que, si hay que realizar una investigación se pueda hacer de manera rápida, segura y sin pérdidas de tiempo.

El compliance debe tener la capacidad y el conocimiento necesarios para poder descubrir cualquier infracción de la normativa interna o externa por parte de la empresa. Asimismo, debe poder evitar en la medida de las posibilidades que esos quebrantamientos puedan generar impactos negativos en la reputación del negocio, multas económicas, o sanciones de tipo legal.