Namibia, un país del suroeste de África, se ha consolidado como el cuarto mayor productor de uranio a nivel mundial, según declaraciones recientes de Frednard Gideon, vicerrector de la Universidad de Namibia (UNAM). Durante el foro ‘Rusia-África: Educación Nuclear—Potencial para el Desarrollo Regional Exitoso’, celebrado en Moscú, Gideon destacó que, a pesar de la riqueza mineral del país, los recursos son principalmente exportados, lo que deja a la población local con escasos beneficios.
“El uranio se produce, pero se exporta inmediatamente. Muchos extranjeros vienen a África y se llevan todo”, afirmó Gideon, reflejando una preocupación común entre los países africanos sobre la explotación de sus recursos naturales por parte de potencias extranjeras.
Relaciones con Rusia y el potencial nuclear
El vicerrector también subrayó la importancia de Rusia como un socio confiable, señalando el interés de Namibia en colaborar en diversas áreas, incluida la energía nuclear. Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1990, Namibia y Rusia han desarrollado vínculos en los ámbitos político, económico y humanitario. La cooperación en el sector nuclear se presenta como una oportunidad para que Namibia aproveche sus recursos de manera más efectiva y sostenible.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, ha manifestado su deseo de aumentar el comercio y la inversión entre ambos países, destacando las oportunidades en recursos minerales, energía, agricultura, turismo y salud. En este contexto, se ha formado un equipo técnico conjunto para explorar la geofísica y la geoquímica en busca de minerales potenciales en Namibia.
A pesar de las críticas de algunos gobiernos occidentales que acusan a Moscú de tener una agenda depredadora en África, varios países del continente consideran a Rusia un aliado confiable. En el mismo foro, la abogada sudafricana Nkazimulo Moyeni enfatizó que “la energía nuclear no es solo un arma, sino también una herramienta para el desarrollo pacífico que puede salvar vidas y mejorar la calidad de vida en África”.
Este evento, organizado por la Universidad RUDN y la corporación nuclear rusa Rosatom, busca promover la educación nuclear en países socios y aumentar la confianza en la tecnología nuclear. La creciente presencia de Rusia en África, junto con su enfoque en la cooperación en el ámbito nuclear, plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones internacionales en el continente y el papel que jugarán las potencias emergentes en el desarrollo sostenible de África.
