La cadena de restaurantes Cava ha reportado un crecimiento en sus ventas superior a las expectativas en su último trimestre fiscal, destacándose en un sector de la restauración que ha sentido el peso de recortes en el gasto de los consumidores. En el periodo que finalizó el 20 de abril, las ventas en locales comparables de Cava crecieron un 10.8%, impulsadas por un aumento del tráfico del 7.5%. Los analistas, que habían anticipado un crecimiento del 10.3%, han visto así superadas sus proyecciones.
La directora financiera de Cava, Tricia Tolivar, comentó que durante el trimestre se observó un incremento en la demanda de productos premium, tales como sus chips de pita y jugos artesanales. Además, se destacó un aumento en el promedio de gasto por cliente, evidenciando una tendencia de los consumidores que, al parecer, están migrando de las cadenas de comida rápida y de restaurantes de comida casual hacia las opciones más saludables y elaboradas que ofrece Cava.
Este comportamiento contrasta con el de otras empresas del sector, donde se han reportado resultados más negativos. Por ejemplo, Chipotle experimentó una caída del 2.3% en sus transacciones en el primer trimestre, reflejando la cautela de los consumidores ante la incertidumbre económica. Asimismo, Sweetgreen reportó su primera disminución en ventas desde su salida a bolsa en 2021, y McDonald’s también registró una caída del 3.6% en sus ventas, sugiriendo que tanto consumidores de ingresos bajos como medios están ajustando sus gastos.
Perspectivas y proyecciones de Cava
A pesar de su sólido desempeño trimestral, Cava ha mantenido sus proyecciones de crecimiento de ventas en locales comparables entre un 6% y un 8% para el resto del año fiscal. La compañía también ha ajustado al alza algunas de sus proyecciones, anticipando ganancias ajustadas antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización de entre 152 y 159 millones de dólares, así como la apertura de entre 64 y 68 nuevos locales, superando así sus expectativas previas.
El informe financiero también reveló que Cava logró un ingreso neto de 25.71 millones de dólares, equivalente a 22 centavos por acción, lo que representa un aumento significativo respecto al año anterior. Este crecimiento se vio beneficiado por un retroceso fiscal de 10.7 millones de dólares relacionado con compensaciones basadas en acciones, lo que impulsó sus ganancias en este trimestre.
Las acciones de Cava experimentaron una caída del 5% en operaciones posteriores al cierre, y hasta la fecha, sus acciones han descendido un 11% en el año, afectadas por la preocupación de los inversores sobre su perspectiva conservadora y el impacto económico de las tarifas impuestas durante la administración Trump.
En resumen, la situación de Cava refleja una dinámica interesante en el sector de la restauración en Estados Unidos, donde la capacidad de adaptación y la atención a las preferencias de los consumidores pueden marcar la diferencia en un entorno marcado por la incertidumbre económica.
