La reciente controversia en torno a los mensajes de texto de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y su gestión de las vacunas contra la Covid-19, ha puesto de manifiesto una aparente contradicción entre sus declaraciones sobre la transparencia y la realidad de su administración. La Corte de Justicia de la Unión Europea ha emitido un fallo que cuestiona la falta de claridad en la comunicación de la Comisión, un tema que von der Leyen ha defendido con fervor en sus discursos.
En su discurso sobre el Estado de la Unión de 2023, von der Leyen enfatizó la importancia de la transparencia, afirmando que no se debe permitir que «caballos de Troya de autocracias ataquen nuestras democracias desde dentro». Esta retórica ha sido constante desde 2019, cuando instó a los comisionados a ser más abiertos y responsables. Sin embargo, la reciente decisión judicial sugiere que la Comisión no ha cumplido con estos principios.
El caso surgió cuando el New York Times solicitó acceso a los mensajes de texto que von der Leyen había intercambiado con Albert Bourla, CEO de Pfizer, durante las negociaciones para asegurar las dosis de la vacuna. A pesar de que von der Leyen había mencionado estos intercambios en una entrevista, la Comisión respondió al periódico con la afirmación de que los mensajes «desaparecieron». La Corte ha dictaminado que esta respuesta no es suficiente y que la Comisión debe proporcionar una explicación plausible sobre la falta de estos registros.
La falta de transparencia y sus consecuencias
El fallo de la Corte subraya que la Comisión no puede simplemente ignorar las solicitudes de información pública. La falta de acceso a estos mensajes es especialmente relevante dado que las negociaciones resultaron en contratos por valor de 71.000 millones de euros con Pfizer y AstraZeneca, que incluyen 4.6 mil millones de dosis pagadas con dinero de los contribuyentes europeos. Esta situación ha llevado a varios países de la UE a cuestionar la gestión de los contratos y a exigir renegociaciones debido a los excedentes de vacunas que no se han utilizado.
A medida que los países miembros, como Alemania, se enfrentan a la necesidad de desechar millones de dosis no utilizadas, la falta de claridad sobre los términos de los contratos se convierte en un obstáculo significativo. La Corte ha señalado que la Comisión no ha proporcionado un acceso adecuado a los acuerdos de compra de las vacunas, lo que ha impedido una evaluación pública de los mismos.
La Comisión ha intentado justificar su falta de transparencia, afirmando que solo puede ser tan abierta como lo permitan las decisiones judiciales. Sin embargo, el reciente fallo de la Corte ofrece una oportunidad para que la Comisión adopte un enfoque más proactivo en cuanto a la divulgación de información. La presión pública y política para una mayor transparencia en la gestión de crisis sanitarias es más relevante que nunca, y la respuesta de von der Leyen y su equipo será crucial para restaurar la confianza en las instituciones europeas.
