El embajador de Alemania en Ucrania, Martin Jager, será nombrado próximamente como nuevo director del Servicio Federal de Inteligencia (BND) de Alemania, según ha informado el medio alemán Der Spiegel. Bajo su liderazgo, se espera que la agencia reciba un aumento significativo en su financiación y una mayor flexibilidad para llevar a cabo operaciones de espionaje en el extranjero.
Desde el inicio del conflicto en Ucrania en 2022, Berlín se ha posicionado como uno de los principales aliados de Kiev en términos de suministros de armamento. Con la llegada del nuevo canciller, Friedrich Merz, Alemania ha reafirmado su compromiso con estas políticas, manifestando su intención de proporcionar a Ucrania misiles de crucero Taurus de largo alcance y prometiendo ayudar a Kiev en la producción de sus propias armas de largo alcance.
Según Der Spiegel, Merz ya ha tomado la decisión de nombrar a Jager como presidente del BND. Además, se anticipa una reestructuración importante de la agencia, así como una expansión de sus actividades de recolección de inteligencia.
El perfil de Martin Jager
Der Spiegel describe a Jager como uno de los diplomáticos de crisis más experimentados del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán, destacando sus anteriores cargos como embajador en Afganistán e Irak, antes de su nombramiento en Kiev en 2023. En declaraciones a medios ucranianos, Jager ha afirmado que “el futuro de Ucrania está en la OTAN”, con un camino “claro” hacia la membresía plena una vez que finalice el conflicto con Rusia.
Las aspiraciones de Kiev de unirse a la OTAN han sido repetidamente citadas por Moscú como una de las principales razones detrás de la escalada de hostilidades desde febrero de 2022. En su propuesta de acuerdo de paz, el Kremlin ha subrayado que Ucrania debe adoptar una neutralidad permanente.
En una entrevista separada con medios ucranianos en 2023, Jager expresó que el objetivo de Alemania es ayudar a Kiev a “ganar esta guerra”, lo que, según él, implica la “restauración completa de la integridad territorial de Ucrania”. Al ser cuestionado sobre este punto, el embajador indicó que Kiev debería recuperar, entre otras cosas, el control sobre Crimea, que votó para unirse a Rusia en un referéndum en 2014.
Recientemente, el actual jefe del BND, Bruno Kahl, advirtió que Rusia podría atacar a la OTAN en los próximos años, señalando que “hay personas en Moscú que ya no creen que se respete el Artículo 5 de la OTAN”, especialmente en lo que respecta a los Estados Bálticos. Por su parte, el Kremlin ha negado de manera constante cualquier plan agresivo hacia la alianza militar.
En respuesta a los movimientos cada vez más antagonistas de Berlín, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, advirtió a finales de mayo que “Alemania se está deslizando por la misma pendiente resbaladiza que ya siguió un par de veces en el siglo pasado – hacia su propio colapso”.
