My Father’s Shadow ha marcado un hito al ser seleccionado oficialmente para el Festival de Cannes 2025, convirtiéndose en la primera película nigeriana en lograr tal reconocimiento. Este debut del cineasta Akinola Davies Jr. no solo representa un triunfo personal para él, sino también un avance significativo para el cine africano en su conjunto.
Davies Jr. expresó su orgullo en una entrevista con Euronews Culture, destacando la importancia de representar a Nigeria en un evento de tanto prestigio. La película, ambientada en 1993 en Lagos, ofrece una mirada profunda a temas como la masculinidad, el trauma generacional y la identidad nacional en un contexto de agitación política, justo antes de las primeras elecciones democráticas de Nigeria tras un golpe militar.
La trama se centra en dos hermanos que se reencuentran con su padre ausente, interpretado por el actor Ṣọpẹ́ Dìrísù. La narrativa se desarrolla a lo largo de un día crítico y está impregnada de las experiencias personales de Davies Jr. y su hermano Wale, quien coescribió el guion y también fue productor ejecutivo del proyecto. La película ha sido adquirida por el servicio de streaming MUBI, que planea su distribución en América del Norte y el Reino Unido.
En cuanto a su experiencia en Cannes, Davies Jr. mencionó que no esperaba ser el primer nigeriano en ser incluido en la selección oficial, lo que hizo que la experiencia fuera aún más abrumadora y emocionante. Aseguró que la presencia de Nigeria en el festival, junto con un pabellón dedicado, fue un reflejo del creciente interés global por las narrativas del Sur global. A pesar de ello, reconoció que la industria cinematográfica está estructurada de manera que favorece al Norte global, lo que ha dificultado la proyección internacional de las películas nigerianas a lo largo de los años.
Davies Jr. abordó la rica historia del cine nigeriano, desde sus inicios hasta su evolución en la era de Nollywood. Aunque su película se enmarca dentro de esta tradición, el director busca ampliar el espectro narrativo hacia temas más matizados y dramáticos que reflejen la vida cotidiana en Nigeria. Destacó que, a pesar de que Nollywood ha tenido éxito en géneros como el horror y la ciencia ficción, la historia del hombre común a menudo ha sido relegada.
En su discurso, el director también reflexionó sobre la representación de las mujeres en su película y en la sociedad nigeriana. Afirmó que, aunque el entorno puede parecer dominado por hombres, las mujeres desempeñan un papel crucial y a menudo no reconocido en la estructura familiar y empresarial del país. La matriarca de su familia y las mujeres que lo rodearon durante su infancia fueron fundamentales en su vida, aunque su presencia en la película es más sutil.
La decisión de filmar en 16 mm fue un intento de capturar la esencia de Lagos de una manera que consideraba más auténtica y cinematográfica. Davies Jr. explicó que la filmación en este formato le permitió dedicar más tiempo a los ensayos y a las actuaciones, lo que fue crucial dado que muchos de los actores eran novatos. Este enfoque también fue parte de su deseo de documentar un momento histórico importante en la historia de Nigeria, utilizando el medio que consideraba más adecuado para contar su historia.
Con su premier mundial en la sección Un Certain Regard de Cannes, My Father’s Shadow ha conseguido una Mención Especial del Caméra d’Or, lo que subraya su impacto en el panorama cinematográfico actual. A medida que el interés por el cine africano continúa creciendo, la obra de Davies Jr. podría servir de inspiración para la próxima generación de cineastas que buscan contar historias auténticas y significativas desde su perspectiva cultural.
