El lanzamiento de una nueva versión del clásico cuento de hadas «La Bella y la Bestia», originalmente publicado en 1756, ha generado una gran controversia en Francia. Esta modernización, escrita por el caricaturista Jul, se ha puesto a la venta con un mensaje en su portada que dice “Enfin!” (“¡Por fin!”), coincidiendo con la fecha de publicación, el 18 de junio de 2025. Sin embargo, su camino hacia los estantes de las librerías no ha sido sencillo.
La historia comenzó cuando el Ministerio de Educación de Francia decidió cancelar el encargo del libro en marzo de 2025, pocos meses antes de su lanzamiento. Según el ministerio, la adaptación no era apropiada para los niños debido a la inclusión de temas como las redes sociales y el consumo de alcohol, lo que podría suscitar preguntas difíciles entre los estudiantes de 10 a 11 años. En una carta dirigida al autor, el ministerio expresó que el libro no era adecuado para la lectura independiente en casa y sin la guía de un docente.
Jul, el autor, no tardó en calificar esta decisión de “censura” basada en “pretextos falsos”, argumentando que la controversia estaba ligada a su representación de la heroína con piel morena y cabello rizado. La editorial GrandPalaisRmnÉditions, que publica la obra, destacó que Jul ha logrado infundir a «La Bella y la Bestia» una modernidad cautivadora sin perder su espíritu universal. La versión publicada no incluye el prefacio que había escrito la ministra de Educación, Élisabeth Borne, y ahora está destinada a lectores a partir de los 10 años.
Para celebrar el lanzamiento, Jul compartió un video en línea de tres minutos donde celebridades de diferentes ámbitos leen fragmentos del cuento. Esta iniciativa, titulada “Porque nadie debería controlar lo que leemos”, contó con la participación de actores, escritores y políticos de diversas corrientes, incluyendo figuras como el exministro de Educación, Nicole Belloubet, y el expresidente François Hollande. Jul comentó que la movilización de figuras políticas de distintos espectros demuestra que no es posible que una “franja ultra-reaccionaria” dicte lo que se debe o no leer.
La controversia ha llegado hasta la Asamblea Nacional, donde la diputada verde Cyrielle Chatelain solicitó la creación de una comisión de investigación sobre la «amenaza ultra-reaccionaria» que pesa sobre las escuelas francesas, utilizando «La Bella y la Bestia» como un caso emblemático. Sin embargo, las consecuencias de este escándalo de censura son palpables. La obra de Jul se ha impreso en solo 20,000 copias, muy por debajo de las 800,000 que inicialmente se requerían para la campaña del gobierno, destinada a ofrecer un clásico literario a los estudiantes para leer durante las vacaciones de verano.
Jul ha expresado su preocupación por cómo esta situación limita el acceso a la literatura. «Las personas que irán a comprar el libro son aquellas que ya suelen visitar librerías. Se suponía que debía ser entregado a quienes no suelen hacerlo. La promoción de un patrimonio literario común es la misión del ministerio, y ha fracasado», concluyó.
