La capacidad de adaptación del ser humano es un rasgo distintivo que ha permitido a nuestra especie sobrevivir en prácticamente todos los entornos del planeta, desde exuberantes selvas tropicales hasta áridos desiertos y tundras heladas. Un reciente estudio publicado en la revista Nature ha revelado que esta notable flexibilidad se remonta a tiempos antiguos, cuando los Homo sapiens aprendieron a encontrar alimento y recursos en hábitats difíciles antes de iniciar su migración desde África hace aproximadamente 50,000 años.
Según Eleanor Scerri, arqueóloga evolutiva del Instituto Max Planck de Geoantropología en Jena, Alemania, «nuestro superpoder es que somos generalistas de los ecosistemas». Los primeros Homo sapiens evolucionaron en África hace unos 300,000 años, y aunque hallazgos fósiles anteriores indican que algunos grupos realizaron incursiones tempranas fuera del continente, las primeras asentamientos humanos permanentes en otras partes del mundo no ocurrieron hasta una serie de migraciones que comenzaron hace unos 50,000 años.
El estudio sobre la flexibilidad ecológica
Este trabajo de investigación se centra en analizar la flexibilidad como un rasgo esencial para la supervivencia. Los científicos construyeron una base de datos de sitios arqueológicos que muestran la presencia humana en África entre 120,000 y 14,000 años atrás, modelando el clima local durante los periodos en los que los humanos antiguos habitaron esos lugares.
Los resultados indican que alrededor de hace 70,000 años, los humanos comenzaron a utilizar una variedad de hábitats más amplia y desafiante. Si bien previamente habían sobrevivido en sabanas y bosques, empezaron a habitar desde densas selvas tropicales hasta desiertos áridos, desarrollando lo que Emily Hallett, coautora del estudio y arqueóloga en la Universidad Loyola de Chicago, describe como una «flexibilidad ecológica que les permitió triunfar».
Aunque este avance en las habilidades humanas es notable, es importante no asumir que solo los Homo sapiens poseían esta capacidad. William Banks, arqueólogo de la Universidad de Burdeos y no involucrado en la investigación, señala que otros grupos de ancestros humanos también dejaron África y establecieron asentamientos a largo plazo en otras regiones. A pesar de que la investigación ayuda a explicar por qué los humanos estaban preparados para expandirse por el mundo en aquella época, no responde a la cuestión de por qué solo nuestra especie ha perdurado hasta hoy.
Más información:
Emily Y. Hallett et al, Major expansion in the human niche preceded out of Africa dispersal, Nature (2025). DOI: 10.1038/s41586-025-09154-0
