El riesgo del agua para el patrimonio cultural y natural mundial
Casi tres cuartas partes de los sitios de patrimonio cultural y natural del mundo están amenazados por problemas relacionados con el agua, ya sea por escasez o por inundaciones, según un informe de la UNESCO. Este estudio destaca que, debido a las temperaturas en aumento, los eventos climáticos extremos como huracanes, sequías, inundaciones y olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensos. En total, el 73% de los 1.172 sitios no marinos incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO se enfrenta a al menos un tipo de riesgo severo relacionado con el agua, lo que plantea serias preocupaciones sobre la preservación de estos lugares emblemáticos.
Los sitios culturales son los más afectados por la escasez de agua, mientras que más de la mitad de los sitios naturales enfrentan el peligro de inundaciones provenientes de ríos cercanos. Por ejemplo, el Taj Mahal en India sufre de una creciente escasez de agua que incrementa la contaminación y agota las reservas de agua subterránea, lo que repercute negativamente en la estructura del mausoleo. En Estados Unidos, el Parque Nacional de Yellowstone experimentó en 2022 una inundación masiva que obligó a su cierre y generó costos superiores a 20 millones de dólares en reparaciones infraestructurales.
El informe de la UNESCO también menciona otros casos significativos. Las marismas del sur de Irak, supuestas ubicaciones del Jardín del Edén bíblico, enfrentan un estrés hídrico extremo, con más del 80% de su suministro renovable desviado para satisfacer la demanda humana. Asimismo, las Cataratas Victoria, en la frontera entre Zambia y Zimbabue, han sufrido sequías recurrentes, reduciéndose a un simple hilo de agua en ocasiones. En Perú, la ciudad precolombina de Chan Chan, con sus delicadas paredes de adobe de mil años de antigüedad, se encuentra en alto riesgo de inundaciones fluviales. Por último, en China, el aumento del nivel del mar, impulsado en gran parte por el cambio climático, está provocando inundaciones costeras que destruyen los humedales donde se alimentan las aves migratorias. Estas situaciones evidencian la urgencia de abordar los desafíos que enfrenta el patrimonio mundial debido a la crisis climática.
