Un tribunal de Argelia ha confirmado la condena a cinco años de prisión del autor franco-argelino Boualem Sansal, un fallo que suscita preocupación sobre la libertad de expresión en el país y que ha tensado las relaciones con Francia. Sansal, conocido por su novela distópica «2084: la fin du monde», fue procesado en marzo bajo las leyes antiterroristas de Argelia, siendo declarado culpable de «socavar la unidad nacional».
La apelación de Sansal ha atraído la atención tanto en Francia como en Argelia, un caso que ha unido a legisladores europeos que exigen su liberación. No obstante, los parlamentarios argelinos han criticado la resolución del Parlamento Europeo, acusándolo de hacer alegaciones engañosas con el único objetivo de atacar a Argelia. En su declaración, los legisladores argelinos expresaron que las acciones del Parlamento Europeo no se basan en la preocupación por el bienestar de Sansal, sino en dañar la imagen del país.
Sansal ha recibido un amplio apoyo público en Francia, donde el año pasado la revista Le Point publicó una carta firmada por el ganador del Prix Goncourt Kamel Daoud y otros autores reconocidos, pidiendo su liberación inmediata. Entre los firmantes se encuentran nombres destacados como los premios Nobel Annie Ernaux, Jean-Marie Gustave Le Clézio, Orhan Pamuk, Salman Rushdie, Peter Sloterdijk, Roberto Saviano y Wole Soyinka. En la carta, se describe la situación de Sansal como un reflejo de la alarmante realidad en Argelia, donde la libertad de expresión se ha convertido en un recuerdo lejano, ahogada por la represión y la vigilancia social.
El autor fue arrestado el pasado noviembre en el aeropuerto de Argel, tras realizar comentarios sobre la cesión de territorio marroquí a Argelia en una entrevista con un medio francés de derecha. Los fiscales habían solicitado inicialmente una pena de diez años, acusándolo de socavar la unidad nacional, insultar a un organismo oficial, amenazar la economía nacional y poseer material que comprometía la seguridad del país.
Durante el juicio, Sansal defendió su derecho a expresar su opinión, afirmando que sus comentarios eran simplemente una opinión personal. Este caso se desarrolla en un contexto de relaciones históricamente tensas entre Argelia y Francia, agravadas por la disputa territorial en el Sáhara Occidental. Argelia ha respaldado al Frente Polisario, un grupo de independencia que opera desde campos de refugiados en el suroeste del país, mientras que el año pasado, Francia cambió su postura de apoyo a la soberanía de Marruecos.
Analistas indican que Sansal se ha convertido en una víctima colateral de la caída de las relaciones diplomáticas y que las acusaciones en su contra son un instrumento político que Argel utiliza frente a París. El presidente francés Emmanuel Macron ha solicitado en varias ocasiones la liberación de Sansal, instando a Argelia a tomar decisiones humanitarias que le permitan recibir tratamiento médico, ya que el autor enfrenta un grave problema de salud relacionado con el cáncer de próstata.
Los partidarios de Sansal depositan esperanzas en que el presidente Abdelmadjid Tebboune, respaldado por el ejército, conceda un indulto el próximo sábado, coincidiendo con el Día de la Independencia de Argelia, una jornada en la que tradicionalmente se liberan a ciertos prisioneros como parte de una amnistía nacional. Sin embargo, el tiempo corre en su contra, ya que Sansal ha pasado parte de su detención en un hospital penitenciario debido a su enfermedad.
